
El sábado 28 de agosto, a las 12 ET, Udinese y Genoa abrirán en el estadio Friuli el 79° Scudetto de la historia de la Serie A de Calcio, la “cátedra de la táctica”.
Hay muchísima expectación por el empiezo de un campeonato que, entre Mundiales y vacaciones, sumará 103 días de paro desde la última jornada de la pasada temporada hasta el match entre los albinegros y el Grifo. Pero, más allá de los mucho que se esperó, este año todo el país no ve la hora de comenzar porque el campeonato luce ser el más competitivo y apasionante de toda la historia.
Puede que sea un efecto producido por la gran campaña de Inter, que ganándolo todo empujó a lo demás Grandes a “inventarse” algo para poder darle batalla. Debe ser que, en un campeonato en el que el candidato número uno es tan fuerte, también los equipos del medio, con el clásico orgullo italiano, sienten la necesidad de levantar su propio nivel en una carrera infinita para mejorarse cada día más.
Será también porque el business del fútbol es cada día más importante y todos quieren un pedazo más grande de esa gustosa torta. Sea como sea, está de hecho que este año prácticamente todos los clubes se mejoraron y, por el momento (analizando solamente los papeles y las pretemporadas), son por lo menos ocho los equipos que empiezan con la misión de alcanzar la Champions.
Claramente, entre esos ocho están Inter, Milan, Roma y Juventus, que en realidad le apuntan al título y para los cuales la clasificación a la mayor competición europea para clubes sería sólo una consolación.Respecto a los otros, este año es realmente complicado pronosticar quien acabará descendiendo, puesto que los clubes que ascendieron de la B paren todos preparados y bien fornidos, tal y como los que el año pasado lucharon hasta el final para salvarse.
Analicemos ahora la composición de todo el Torneo, tratando de entender (y adivinar) quien tiene mayores probabilidades de alcanzar sus propios objetivos.
CANDIDATOS AL TÍTULO
El candidato al título número uno es sin dudas Inter, mientras que los tres que sueñan con destronarlo son Milan, Roma y Juventus.
Los nerazzurri, en calidad de pentacampeones de Italia, siguen siendo el club de punta de la Serie A y suman enormes posibilidades de vencer otro Scudetto más. El único temor es que, entre Supercopas, Mundial para clubes, Copa Italia, Champions y campeonato, el conjunto nerazzurro podría sufrir algún calo de tensión y regalar puntos en campeonato. Además, el equipo no pudo reforzarse aún más durante el mercado, en donde en realidad salió un poco herido por la perdida de Balotelli. Sin embargo, hay que admitir que, en fin de cuentas, con un plantel tan largo el equipo no necesitaba de ningún retoque.
Respecto a los temores, la novedad de tenerlo a Benítez en el banco y la posibilidad de cumplir con la hazaña de los seis títulos los tienen a los nerazzurri muy motivados, factor que podría equilibrar el cansancio por los tantos partidos que deberán jugarán. Vaya como vaya, será realmente difícil competir contra ellos.
Lo intentarán Milan y Roma, ambos buenísimos candidatos para pelearles el campeonato hasta el final a los muchachos de Rafa. El Diavolo, con Allegri en el banco, las llegadas de Papastathopoulos, Yepes, Montelongo, Boateng e Ibrahimovic (ya prácticamente seguro) y con la plena recuperación de Ronaldinho, Nesta y Pato, tiene sin dudas la posibilidad de dar el batacazo y quedarse con el Scudetto. Así, con toda probabilidad serán los rossoneri el “anti-Inter” de este año.
Los capitalinos, por su parte, apostaron mucho en Adriano y en la seguridad de tenerlo a Burdisso también en esta temporada. Por ahora el brasilero no convenció y el argentino no llegó, lo que pone a la Loba en una posición complicada. Sin embargo, hay como una sensación de confianza que, se resuelvan o no esos dos aspectos, Roma logrará disputar una campaña tan positiva como la del año pasado.
Más atrás viene Juventus: la impresión que nos estaba dando el mercado bianconero era de una labor que apuntaba a devolverle a la Vieja Señora una solidez importante y un buen equilibrio, para alcanzar objetivos mínimos sin necesariamente apuntarle desde ya al campeonato. La reciente decisión de venderlo a Diego por 17 millones (más 3 posibles de bonus), para luego comprarlo a Quagliarella por 15 (4.5 ahora y los restantes el próximo año) nos confirma que la intención de Juventus es la de volar bajo, con un perfil sólido y efectivo pero no de Grande equipo.
Sin dudas intentará dar pelea para el Scudetto, porque la Juve no puede permitirse de empezar una temporada sin apuntar al triunfo. Podrá hasta sorprender, porque el hecho de no jugar la Champions League es un factor que a menudo se mostró determinante, aún que la Europa League (en donde esperamos que pueda llegar muy lejos) inevitablemente determinará un cierto dispendio de energías. De todas maneras, más allá de cada consideración y del hecho de que Juventus se diga candidato, por el momento no nos parece tener el nivel de Inter, Milan y Roma y no creemos pueda competir con ellos.
PARA EUROPA
Esos cuatro equipos forman parte de los ocho pretendientes a la Champions de los que hablábamos antes. Los que completan ese grupo son: Fiorentina, Nápoli, Palermo y Genoa.
A éstos hay que agregar también Sampdoria y Lazio que, si bien no parecen tener posibilidades de apuntarle a la mayor competencia continental para clubes, empiezan el año con el objetivo de clasificarse a la Europa League.
Los violetas parecían poder ser la quinta fuerza del torneo: sin empleos internacionales y con un equipo decididamente fuerte, como se demostró el año pasado en Champions, pueden y quieren apuntarle a la cuarta plaza. Sin embargo, la larga lesión de Jovetic (no fue comprado un sustituto) bajó mucho su nivel y podría costarle caro.
El Burro se había reforzado mucho con la adquisición de Cavani, pero la inesperada venta de Quagliarella nos sugiere que, probablemente, había problemas en la gestión del plantel a la hora de poder ponerlo en el banco a uno entre ellos dos y Lavezzi. El equipo es indudablemente muy fuerte y competitivo, pero este factor preocupa porque indica que hay una cierta instabilidad en el conjunto.
Palermo se vio algo afectado en el mercado, pero si se demostrarán ganadoras un par de apuestas interesantes del mercado podría hasta mostrarse más fuerte que el año pasado. Así, sumando en su equipo algunos jóvenes campeones como Pastore y Hernández, el club rosanegro debería ser uno de los mayores pretendientes a sorprender en este torneo y quedarse con un puesto en Champions. Sin embargo, se sabe que el carácter volcánico e impetuoso de su presidente siempre fue un freno para todos los técnicos y a menudo comprometió las campañas de su cuadro. Mucho dependerá de la actitud de Zamparini y si él lo dejará trabajar con tranquilidad a Delio Rossi.
Genoa queda un poco una incógnita, porque si bien el plantel a disposición de Gasperini cuenta con un elevado índice técnico, hay que considerar que este año serán nada menos que siete los nuevos titulares. Cambiar tanto es siempre un riesgo y no es dicho que el Grifo logre lucir desde ya su bien nivel, puesto que es fácil que el cuadro tarde un poco para encontrar cohesión y unidad.
En fin, Sampdoria y Lazio viven dos situaciones opuestas: los dorianos pasaron de llegar cuartos a dar la impresión de no poder pelear otra vez ahí arriba. Esto porque, sin ni una buena operación de mercado y tras la desilusión de la eliminación de la Champions, el cuadro no mantuvo el paso de los demás clubes y seguramente perdió cuotas en la carrera para la cuarta plaza.
Los capitalinos, en cambio, luego de una campaña pésima, potenciaron de manera increíble el plantel, empezarán el campeonato con un entrenador que nos parece mucho más adapto al equipo respecto al del año pasado, Ballardini, y seguramente levantaran tanto su nivel como para poderse permitir de apuntarle a la Europa League. Es muy probable que, de manera inteligente, Lazio ponga muchas energías en la Copa Italia, que le garantiza al vencedor un puesto en el menor de los torneos europeos.
MITAD PARA ABAJO
De los restantes diez equipos, un par dan la impresión de poder sorprender y pelear bastante arriba, quizás hasta para acabar mejor que alguno de los diez cuadros de los que hablamos antes. Se trata de Udinese y Parma, los dos clubes que se intercambiaron los entrenadores durante el verano europeo.
Los albinegros, con Guidolín en el banco, dan la impresión de poder regresar a jugar un buen fútbol y a coleccionar resultados útiles, siempre gracias al talento de Sánchez y a los goles de Di Natale.
Los azul y oro de Marino, por su parte, con la llegada de Giovinco, la recuperación de Paloschi y los muchos jugadores interesantes del sector juvenil, pueden repetir el excelente resultado de la temporada pasada para sacarse nuevas grandes satisfacciones.
Otros equipos, en cambio, nos dejaron con la sensación de haber perdido poder durante el mercado o, por lo menos, de no haber mantenido el paso de una Serie A que vio muchos movimientos (si bien de medio-bajo perfil) y en la que casi todos se reforzaron.
Éste es el caso de Bari y Cagliari: los Gallitos del Sur son menos respecto a lo que eran el año pasado, por lo que se les prospecta una lucha difícil para mantener la categoría. Los sardos, por su parte, se limitaron a compensar las salidas con las entradas y mantuvieron más o menos invariado el nivel del cuadro, que pero perdió a su grande entrenador Allegri. Así, Cagliari deberá cuidarse si no quiere llevarse feas sorpresas a fin de año.
En fin, quedan Bologna, Catania, Chievo, Lecce, Brescia y Cesena. Todos ellos tienen buenas posibilidades de conducir un buen campeonato, porque los seis trabajaron bien durante el mercado y tienen cosas interesantes para ofrecer al campeonato.
Probablemente, los sicilianos, los azul y oro de Verona y los emilianos rojoazules tengan algo más respecto a los otros tres. En efecto, Lecce, Brecia y Cesena, siendo los neo ascendidos de esta temporada, deben todavía demostrar si tienen o no la categoría necesaria para jugársela en la “cátedra de la táctica”, que cada día más se confirma como el torneo más competitivo del mundo.
