Vital Brazil, el brasile√Īo infatigable que desarroll√≥ el suero antiof√≠dico





El 12 de junio de 2020 publiqu√© aqu√≠ un texto con el t√≠tulo La incre√≠ble historia del brasile√Īo que ayud√≥ a fundar la OMS. En el informe, cuento como el doctor Geraldo de Paula Souza desempe√Ī√≥ un papel fundamental en la creaci√≥n de la entidad sanitaria mundial m√°s grande. Para recopilar toda la informaci√≥n, entrevist√© a la historiadora Mariana Dolci, Doctora en Ciencias de la Facultad de Salud P√ļblica de la Universidad de S√£o Paulo.





Cu√°l no fue mi sorpresa cuando, d√≠as despu√©s, recib√≠ un mensaje de WhatsApp de Mariana con una sugerencia como esa que ning√ļn periodista puede dejar pasar. Ella hab√≠a compartido conmigo el contacto de √Črico Vital Brazil, nieto de Vital Brazil (escrito con el mismo Z), uno de los cient√≠ficos m√°s importantes de nuestro pa√≠s durante los siglos XIX y XX.

Si ha estado en São Paulo y ha caminado por el barrio de Butantã, la Avenida Vital Brasil es una de las vías más importantes de la región. Y, como verá en los siguientes párrafos, la elección del tributo precisamente en esta región de la capital paulista tiene perfecto sentido.

Con curiosidad por saber m√°s sobre el tema, le escrib√≠ a √Črico, quien amablemente me respondi√≥ y pas√≥ casi dos horas al tel√©fono contando historias fascinantes sobre su abuelo y un Brasil del pasado. Ponte c√≥modo en el sill√≥n o silla y ven conmigo en este viaje por nuestra historia.

Los primeros a√Īos

Manuel dos Santos Pereira Junior fue un hombre adelantado a su tiempo. Para cada uno de sus hijos, decidió darle un nombre diferente: así acabó inscrito el primogénito en 1865 como Vital Brasil Mineiro da Campanha.

Vital porque naci√≥ el 28 de abril, d√≠a de San Vital. Brasil porque era brasile√Īo, ahora. Mineiro porque vino al mundo en Minas Gerais – y, como habr√°s adivinado por el ritmo de mi explicaci√≥n, es originario de Campanha, un municipio ubicado en la parte sur del estado.

Los nombres de sus siete hermanos son un espect√°culo aparte: Maria Gabriela de Vale do Sapuca√≠, Iracema Ema de Vale do Sapuca√≠, Judith Parasita de Caldas, Acacia Sensitivo Ind√≠gena de Caldas, Oscar Americano de Caldas, Fileta Campesina de Caldas, Eunice Peregrina de Caldas. La diferencia de apellidos se debe a que Manuel, el patriarca, trabaja como vendedor ambulante, de ah√≠ la distribuci√≥n geogr√°fica seg√ļn la ciudad en la que se encontraba la familia en el momento de cada nacimiento.





Uno de los hechos m√°s llamativos de la biograf√≠a de Vital Brazil ocurri√≥ cuando ten√≠a unos 7 a√Īos. En ese momento, √©l, sus padres y hermanos viv√≠an en el municipio de Caldas. Fue all√≠ donde conocieron a un pastor presbiteriano, quien decidi√≥ instalarse y abrir una escuela en la ciudad. Manuel estaba encantado con el l√≠der religioso y decidi√≥ convertir a toda su familia al protestantismo.

A ra√≠z de los cambios, el peque√Īo Vital se inscribi√≥ en la escuela presbiteriana, donde tuvo una educaci√≥n estricta y de alta calidad, que reverber√≥ a lo largo de su vida.

Vital Brazil con sus padres y hermanos en un retrato realizado en Río de Janeiro en la década de 1890Foto: Divulgación / Museo Casa de Vital Brasil / LA SALUD es Vital

A√ļn es en la infancia que nuestro personaje tuvo su primer contacto con la medicina, lo que posiblemente influy√≥ en su decisi√≥n de continuar en el campo. En estos vagabundeos por las tierras mineras, la familia conoci√≥ a un m√©dico sueco, quien fue al sur de Minas Gerais para tratarse contra la tuberculosis. En ese momento, era com√ļn que las personas con esta enfermedad buscaran regiones altas y climas fr√≠os para recuperar la salud.

Con la intenci√≥n de producir vacunas contra la viruela, el especialista europeo inocul√≥ el virus que caus√≥ la enfermedad en el brazo del ni√Īo Vital. De las heridas causadas por la leve infecci√≥n, extrajo el pus que sirvi√≥ para controlar un brote infeccioso que se produjo all√≠ en el barrio.

Facultad: de los sue√Īos al diploma

A los 15 a√Īos, Vital ya estaba trabajando para contribuir a los ingresos de la familia. En ese momento, todos viv√≠an en la entonces peque√Īa y pac√≠fica ciudad de S√£o Paulo. Durante el per√≠odo, el joven bedel universitario, profesor, redactor de peri√≥dicos, repartidor y constructor de ferrocarriles. En su mente, el sue√Īo era cumplir las condiciones para estudiar medicina en unos a√Īos.

Para ello, cont√≥ con el esfuerzo de su padre, quien envi√≥ cartas solicitando apoyo econ√≥mico a los pol√≠ticos de Minas Gerais que trabajaban en R√≠o de Janeiro. Sin embargo, las respuestas recibidas fueron las peores posibles. Un senador incluso despidi√≥ a Vital, diciendo que era muy pobre y que alg√ļn d√≠a tendr√≠a que trabajar duro para ser m√©dico.

A pesar de las dificultades econ√≥micas, Vital Brasil logr√≥ graduarse de la Facultad de Medicina de R√≠o de Janeiro en 1891, a la edad de 26 a√Īos. El diploma lleg√≥ con mucho sacrificio: el alumno pas√≥ la parte libre del d√≠a trabajando como maestro o empleado de polic√≠a para poder pagar las facturas. La √ļnica vez que tuve que estudiar fue al amanecer. para no dormirse, masticaba hogazas de pan h√ļmedo y se paraba con ambos pies en un cuenco de agua helada.

Durante sus a√Īos universitarios, Vital fue aceptado como becario Jos√© Pereira Rego, bar√≥n de Lavradio, m√©dico de gran fama en la entonces capital del pa√≠s, R√≠o de Janeiro. El bar√≥n fue uno de los precursores del movimiento sanitario en Brasil, que propuso cambios en las viviendas y en la configuraci√≥n de las ciudades para hacer los ambientes m√°s aireados, adem√°s de preocuparse por el impacto de la basura y las aguas residuales en la salud humana.

Volver a Pauliceia (nada)

Con la proclamaci√≥n de la Rep√ļblica en 1889, mucho ha cambiado en la administraci√≥n del pa√≠s. Uno de los cambios m√°s importantes ocurri√≥ cuando el m√©dico Ces√°rio Motta fue enviado a S√£o Paulo con el objetivo de establecer una estructura de salud p√ļblica en la ciudad. En breve, los institutos bacteriol√≥gicos, vacun√≥genos, qu√≠micos y de distribuci√≥n de medicamentos para servir a todo el estado de S√£o Paulo.

Vital Brazil fue invitado a trabajar en este proyecto en 1892 e inaugur√≥ el puesto de inspector de salud en 1893. Su principal tarea era vigilar y combatir las enfermedades infecciosas que azotaban no solo a la capital, sino tambi√©n a los municipios del interior y costeros. A lo largo de sus a√Īos en el trabajo, el m√©dico tuvo que lidiar con brotes de fiebre amarilla, viruela, c√≥lera, entre muchos otros.

Este per√≠odo tambi√©n marca el contacto de Vital Brasil con un grupo respetuoso: se convirti√≥ en compa√Īero de trabajo de nombres como Adolfo Lutz, Em√≠lio Ribas, Teodoro Sampaio y Victor Godinho, todos ellos muy importantes para el movimiento sanitario en boga en ese momento. Juntos, aportaron ideas nuevas y revolucionarias: el caso de la higiene y el saneamiento como esenciales para la salud p√ļblica.

El grupo de sanitarios de São Paulo. En la foto, además de Vital Brasil, están Emílio Ribas y Victor GodinhoFoto: Divulgación / Museo Casa de Vital Brasil / LA SALUD es Vital

Hacia el interior

El hecho de que Vital Brasil trabaje con enfermedades infecciosas gener√≥ una gran preocupaci√≥n en su familia. En un momento en que las vacunas y los medicamentos eran pr√°cticamente inexistentes, cualquier infecci√≥n por virus o bacterias representaba una sentencia de muerte. En 1895, el m√©dico contrajo fiebre amarilla. y, luego de su recuperaci√≥n, fue derrotado por los argumentos de su esposa para dejar el cargo de inspector p√ļblico y buscar otros caminos profesionales.

Poco después de este episodio, Vital recibió y aceptó una invitación para convertirse en médico de cabecera en Botucatu, a 238 kilómetros de la ciudad de São Paulo. Este período, la ciudad interior sirvió como una gran puerta de entrada al sertão y las tierras inexploradas del noroeste de São Paulo, Paraná y Mato Grosso do Sul.

La vida de nuestro personaje dio un nuevo giro cuando fue a ver a una ni√Īa de 14 a√Īos que hab√≠a sido mordida por una serpiente. Sin nada que hacer, el m√©dico vio a la ni√Īa morir en sus brazos y decidi√≥ que, a partir de ese d√≠a, se dedicar√≠a a buscar tratamiento para los accidentes con estos reptiles.

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Que quede claro: Vital ya ha mostrado inter√©s en esta √°rea desde la universidad, cuando asisti√≥ a una conferencia sobre un tratamiento ind√≠gena sobre el tema. A pesar de haber intentado explorar la zona varias veces, hubo una gran dificultad log√≠stica. No hab√≠a ning√ļn laboratorio en el pa√≠s con capacidad para recibir serpientes de forma segura – como no hab√≠a ant√≠doto para el veneno, cualquier picadura significaba un peligro mortal.

A√ļn dentro, Vital decidi√≥ usar una peque√Īa habitaci√≥n en el costado de su casa para guardar las primeras serpientes. Pag√≥ a los residentes de la regi√≥n para que cazaran serpientes vivas en la naturaleza. El m√©dico realmente se sumergi√≥ en el tema y comenz√≥ a estudiar y experimentar. En estas sesiones, descubri√≥ que un grupo de cient√≠ficos franceses propuso el desarrollo de un suero a partir del veneno como soluci√≥n a este problema. Fue uno de esos momentos ‚Äúeureka‚ÄĚ de descubrimiento, tan raro en la medicina.

Junto con un asistente, Vital Brazil extrae veneno de serpiente a mediados del siglo XX.Foto: Divulgación / Museo Casa de Vital Brasil / LA SALUD es Vital

Era el momento de despedirse de Botucatu: Vital recogió sus pertenencias y regresó a São Paulo, donde comenzó a hacer sus experimentos en el Instituto Bacteriológico, con el apoyo de sus amigos Adolfo Lutz, entonces director de la institución, y Emílio Ribas, secretario de salud del estado de São Paulo.

Crisis en la costa

A pesar del fuerte crecimiento, S√£o Paulo estaba lejos de ser la locomotora del pa√≠s en ese momento. Esto, por supuesto, tuvo repercusiones en el √°rea de la salud, con un peque√Īo n√ļmero de m√©dicos para atender a muchas personas. Para organizar la atenci√≥n, el Instituto Bacteriol√≥gico dividi√≥ las responsabilidades y asign√≥ a cada par de profesionales de su equipo el deber de monitorear la situaci√≥n de salud en varias ciudades de S√£o Paulo.

Vital Brazil y su compa√Īera Bonilha de Toledo fueron los encargados de vigilar todo lo que suced√≠a en Santos, un lugar estrat√©gico donde llegaban o se enviaban por barcos muchos pedidos y cargamentos. Todo iba bien en esta obra hasta que, en 1899, Lleg√≥ la noticia de que un brote de peste negra (causada por la bacteria Yersinia pestis responsable de la pandemia m√°s devastadora de la historia durante la Edad Media) hab√≠a surgido en la ciudad de Oporto, en Portugal, que ten√≠a frecuentes conexiones y l√≠neas comerciales con el municipio de la costa de S√£o Paulo.

No pasó mucho tiempo antes de que se reportaran los primeros casos sospechosos de peste negra en Santos. Vital Brasil bajó rápidamente a la costa, con la intención de coordinar acciones para que la enfermedad no se extienda a la región y, quién sabe, afecte a todo el país. Poco sabía él que en unos días él mismo sería infectado por la bacteria que causó la peste negra.

Preocupado por toda la situación, el gobierno federal decidió enviar médicos desde Río de Janeiro para reforzar el equipo de combate de campo. Y, en uno de esos fascinantes encuentros de la historia, Le correspondía al joven Oswaldo Cruz confirmar el diagnóstico de la enfermedad en Vital Brasil. Afortunadamente, nuestro personaje principal se ha recuperado y puede continuar su carrera con normalidad.

El sue√Īo de ser propietario de una vivienda

Con el brote de la peste negra debidamente controlado, Vital Brasil regresó a São Paulo y pronto recibió una gran noticia: finalmente el gobierno había aprobado la compra del terreno donde funcionaría un instituto para la producción de sueros antipostos РHasta entonces, todo se hacía en el Instituto Bacteriológico, cerca de la Avenida Paulista, donde no había estructura para recibir a las serpientes (de las que se extraía el veneno) y los caballos (a quienes se les aplicó este veneno para obtener el suero).

El terreno elegido para albergar el nuevo centro de investigación fue la antigua Finca Butantan, a orillas del río Pinheiros, que estaba muy, muy lejos del centro de la ciudad Рy pensar que, hoy, este mismo lugar corresponde más o menos a los barrios de Pinheiros y Butantã, uno de los centros económicos más poderosos y conmovedores de la capital paulista.

La compra del terreno se hizo oficial el 8 de diciembre de 1899. En tan solo 16 d√≠as, Vital Brasil comenz√≥ a trabajar en su laboratorio en el flamante Instituto Serunter√°pico del Estado de S√£o Paulo, actual Instituto Butantan, que contin√ļa hoy como uno de los centros de investigaci√≥n e innovaci√≥n m√°s importantes de Brasil y del mundo.

Ya produciendo ciencia de vanguardia a buen ritmo, Vital Brasil se encontr√≥ enfrentando una nueva pol√©mica: mientras grupos de cient√≠ficos franceses abogaban por la creaci√≥n de un remedio √ļnico para hacer frente a todos los accidentes de serpientes, el brasile√Īo apost√≥ a que, por cada veneno, deber√≠a hay un tipo espec√≠fico de suero. El avance del conocimiento demostr√≥ que nuestro representante ten√≠a raz√≥n.

Vital Brazil extrayendo veneno de serpiente en el Instituto Serunterápico del Estado de São Paulo (actual Instituto Butantan)Foto: Divulgación / Museo Casa de Vital Brasil / LA SALUD es Vital

A partir de entonces, Vital gan√≥ a√ļn m√°s fama y comenz√≥ a representar al pa√≠s en misiones cient√≠ficas a otros pa√≠ses. En la Exposici√≥n Universal de 1904 en St. Louis, Estados Unidos, el Instituto Butantan fue la primera instituci√≥n brasile√Īa en obtener reconocimiento internacional con una medalla de plata por su investigaci√≥n pionera.

Un pasaje muy curioso con el m√©dico sucedi√≥ en los primeros meses de 1916, cuando se encontraba en la ciudad estadounidense de Nueva York para un ciclo de conferencias y encuentros. Una ma√Īana, Vital Brazil se despert√≥ en su hotel: un tipo hab√≠a mordido una serpiente en el zool√≥gico del Bronx. Ning√ļn profesional de la salud hab√≠a podido hacer nada. El brasile√Īo acudi√≥ al lugar y, por suerte, ya ten√≠a el suero en su equipaje. As√≠, salv√≥ la vida del paciente, que hab√≠a estado agonizando durante 72 horas.

Cambio de aire

El escenario comenz√≥ a parecer extra√Īo para Vital en los √ļltimos a√Īos de la d√©cada de 1910. En ese per√≠odo, muri√≥ su amigo Oswaldo Cruz, Em√≠lio Ribas se retir√≥ y Adolfo Lutz ya hab√≠a aceptado una invitaci√≥n para trabajar en R√≠o de Janeiro en 1908. A partir de 1919, inc√≥modo con la injerencia pol√≠tica en su trabajo, el m√©dico decidi√≥ dejar la direcci√≥n del Instituto Butantan.

Con muchas invitaciones para trabajar en el país y en el exterior, nuestro personaje eligió la ciudad de Niterói para construir el Instituto Vital Brasil, donde abrió un centro de investigación en el área de la medicina tropical.

En la d√©cada de 1920, Vital Brazil se interpuso entre R√≠o de Janeiro y S√£o Paulo. En S√£o Paulo, reasumi√≥ la direcci√≥n del Instituto Butantan y la direcci√≥n de algunos otros institutos de salud durante algunos a√Īos, incluidos el Instituto Bacteriol√≥gico y el Instituto Pasteur. En el periodo, tambi√©n se interes√≥ por los venenos para ara√Īas y comenz√≥ a estudiar y clasificar las especies m√°s frecuentes en el pa√≠s.

Otro brillante proyecto que puso en pr√°ctica en esos a√Īos fue la creaci√≥n de postes anti-fo√≠dicos. Foment√≥ la construcci√≥n de almacenes en varios lugares de Brasil donde la comunidad tom√≥ serpientes y recibi√≥ a cambio el suero, para tener a mano en caso de problemas.

Estos centros se instalaron en lugares con mayor frecuencia de accidentes de este tipo Рexisten registros de estas unidades en Paraíba, Mato Grosso, Goiás, Maranhão, Rio Grande do Norte, Alagoas e incluso Acre! Si la comunicación y el acceso a algunas áreas del país es hoy difícil, imagina la situación a principios del siglo XX.

Vital Brazil se mantuvo firme en el trabajo hasta 1949, cuando decidi√≥ retirarse a los 84 a√Īos. El pionero morir√≠a cinco meses despu√©s, en 1950.

¬ŅNo se merec√≠a m√°s?

Cuando termin√© de escuchar toda esta historia, no pude evitar preguntar: con tantas contribuciones, ¬ŅNo merec√≠a Vital Brasil un premio Nobel de Medicina?

√Črico, quien es investigador y trabaja en el Museo Casa de Vital Brasil, una instituci√≥n familiar que re√ļne el trabajo del investigador, dice que nadie sabe si su antepasado fue nominado alguna vez a un premio de una fundaci√≥n sueca. ¬ęMi abuelo cre√≠a que la ciencia existe para dar respuestas a los grandes problemas de la humanidad. A pesar de esta noble misi√≥n, siempre fue sumamente modesto y nunca acept√≥ un cargo con antecedentes pol√≠ticos o que no tuvieran nada que ver con su investigaci√≥n ‚ÄĚ.

La personalidad reservada pudo haber impedido a Vital Brazil tomar vuelos a√ļn m√°s grandes y ganar ciertos elogios internacionales. Pero su incansable trabajo a√ļn resuena en la vida de miles de personas, que se salvan cada a√Īo gracias a su legado.

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Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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