Virus económico internacional





Muchas personas, de los países más diversos, están preocupadas por el coronavirus, bautizado por la Organización Mundial de la Salud como COVID-19, que se informó por primera vez en Wuhan, China, el 31 de diciembre de 2019, teniendo , hasta la fecha, infectó a 75 mil personas y causó poco más de dos mil muertes, casi exclusivamente en el Imperio Medio.





Los coronavirus (CoV) están lejos de ser una novedad. De hecho, se conocen desde mediados de la década de 1960, causando infecciones respiratorias en humanos y animales, en la abrumadora mayoría de las situaciones de baja gravedad. Sin embargo, algunos coronavirus pueden causar síndromes respiratorios graves, como sucedió con el SARS, que se originó en China, a principios del siglo XXI, infectó a más de ocho mil personas y causó alrededor de 800 muertes, y con MERS, que surgió en 2012 en Medio Oriente, responsable de la muerte de 861 personas en 2,502 casos confirmados por laboratorio.

El reciente coronavirus tiene una tasa de mortalidad mucho m√°s baja (alrededor del 2.5%) para el SARS y el MERS, pero hasta ahora ha infectado a muchas m√°s personas, lo que teme una pandemia internacional, lo que lleva a La OMS decidi√≥, el 30 de enero, declararla una emergencia de salud p√ļblica de inter√©s internacional.

Sin embargo, debe decirse que el coronavirus está, al menos en la etapa actual, muy lejos de ser considerado uno de los virus más peligrosos del mundo, alejándose de los virus que ocupan los primeros diez lugares de este triste ranking, presentando tasas de mortalidad que en algunos casos alcanzan el 90%. En realidad, el virus de Marburg, el ébola, el hantavirus, el H5N1, Lassa, Junin, Crimea-Congo, Machupo, Kyansur y el dengue son mucho más peligrosos que COVID-19.

Entonces, ¬Ņcu√°l es la raz√≥n de la alarma que ha generado el nuevo coronavirus? La explicaci√≥n principal tiene que ver con su facilidad de transmisi√≥n y el hecho de que surgi√≥ en un pa√≠s que tiene 1.300 millones de personas, en particular en una ciudad (Wuhan) que tiene 11 millones de habitantes, en una provincia (Hubei) que tiene casi 60 millones de habitantes.

Si desde un punto de vista virol√≥gico, COVID-19 est√° lejos de ser el m√°s peligroso que conocemos, desde un punto de vista econ√≥mico la situaci√≥n generada puede, en el corto plazo, volverse tr√°gica. China es la segunda econom√≠a m√°s grande del mundo, la naci√≥n con el mayor crecimiento econ√≥mico en los √ļltimos 25 a√Īos, con una tasa promedio de alrededor del 10% anual, y el mayor exportador internacional. Anualmente, m√°s de 100 millones de chinos abandonan el pa√≠s para el turismo, haciendo gastos tur√≠sticos en el extranjero del orden de US $ 160 mil millones, y el pa√≠s recibe anualmente a m√°s de 30 millones de extranjeros.

Hoy, China es indudablemente la palanca principal para el crecimiento económico internacional. La propagación de COVID-19, asociada con el pánico que se ha generado en torno a esta situación, está causando que tanto la parte china como otros países adopten medidas destinadas a prevenir la propagación del virus, lo que contribuirá a la enfriamiento de la economía mundial.





Hoy, muchas compa√Ī√≠as de aviaci√≥n han suspendido la suya para China, varios eventos de enorme magnitud han sido cancelados, los pa√≠ses rechazan la entrada a visitantes de China, las f√°bricas chinas est√°n cerradas temporalmente, varias empresas han dejado de atraer clientes que, por miedo, est√°n confinados a sus hogares

La entrada en coma de la economía china hará que la economía mundial se sienta con fuerza, siendo demasiado optimista las previsiones de los jefes de las grandes agencias económicas internacionales cuando apuntan a una caída del 0.1% al 0.3% del PIB mundial. En realidad, contener la infección es esencial para evitar un virus económico internacional, capaz de hacernos caer en una espiral recesiva de la que nos tomaremos un tiempo para recuperarnos.

Si, obviamente, la vida humana es el valor supremo para preservar, y es imperativo que hagamos todo lo posible para encontrar una vacuna capaz de evitar que se multiplique el n√ļmero de personas infectadas, no debemos ignorar, metiendo la cabeza en la arena, las graves consecuencias econ√≥micas que resultar√°n de la prolongaci√≥n indefinida del brote infeccioso y de las medidas que lo contienen, lo que sin duda aumentar√° a medida que no se encuentre una soluci√≥n al problema.

Si COVID-2019 no es, y creemos que difícilmente será, una pandemia, tiene todo para convertirse rápidamente en un virus económico internacional, capaz de contribuir al empobrecimiento del planeta con todas las consecuencias muy graves, es decir, socioeconómicas, que tal situación causará, ciertamente causando una mortalidad indirecta mucho más alta que la que puede atribuirse directamente al virus en sí.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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