Una semana difícil para la economía





El fuerte crecimiento del número de casos positivos de Covid-19, en todo el lugar y particularmente en el continente europeo, donde día a día se han registrado sucesivos récords, ha reforzado la preocupación por la salud pública y la capacidad de Los sistemas nacionales de salud son capaces de responder adecuadamente a la mayor presión que ya está ocurriendo y que, inevitablemente, con el mantenimiento de esta situación, continuará, además de reforzar la preocupación por la economía, que nos da los medios de subsistencia.





Al mismo tiempo, el período de espera visto en algunos de los proyectos de vacunas más prometedores, debido al informe de posibles efectos secundarios negativos, que deben ser evaluados en el contexto de los ensayos clínicos, aumenta la conciencia de que, quizás, ha habido (y hay) cierta ilusión en cuanto a la disponibilidad de una vacuna protectora contra el virus hasta finales de este año, como se esperaba en la temporada de verano.

Además, las pruebas realizadas con nuevos fármacos también han sufrido algunos contratiempos, y aunque deberíamos considerarlas normales en el proceso de descubrimiento científico, retrasarán la entrada de estos fármacos en el mercado y su consiguiente uso terapéutico. Ahora, este retraso en las vacunas y medicamentos para combatir la pandemia también profundiza la preocupación con la economía y con la capacidad de respuesta de los sistemas de salud pública.

En Portugal, la situación no se aparta de esta tendencia europea. En la última semana se ha producido un aumento sostenido de casos positivos de Covid-19, con el promedio semanal en torno a 2000, cuando en la semana anterior el número fue, en promedio, de alrededor de 1000 casos. El Gobierno se apresuró a cambiar el estado de contingencia al estado de calamidad, introduciendo mayores limitaciones en términos de contactos sociales.

Esta evolución pandémica significa que ahora estamos más lejos de eliminar sus impactos negativos en la economía. De lo contrario. La economía se verá afectada negativamente por el endurecimiento de las medidas restrictivas y la llamada recuperación económica en V se ve cada vez más comprometida. Los efectos sobre la economía mundial seguirán siendo devastadores y también sobre la economía portuguesa.

Así, los supuestos macroeconómicos en los que se basa el Presupuesto del Estado portugués para 2021, si bien eran inciertos la semana pasada, cuando fue aprobado por el Consejo de Ministros, se volvieron aún más inciertos, o incluso parcialmente desactualizados. Si existía la percepción de que las medidas presupuestarias, aunque positivas, podrían ser limitadas en tamaño y efectividad, esa percepción ahora está más consolidada.

El sector de servicios, en concreto restauración, alojamiento, cultura y ocio, así como gimnasios, agencias de viajes, empresas de organización de eventos, teatros, cines, espectáculos musicales, bares, discotecas, Los servicios individuales de transporte público y eventos deportivos, incluyen un extenso listado de áreas de la economía fuertemente afectadas por Covid-19, a las cuales se suman las empresas exportadoras, que sufren los efectos de la contracción de los mercados externos. Además del consumo y las exportaciones, muchas decisiones de inversión también están siendo postergadas por las empresas, agravando la caída de la demanda interna.





Las consecuencias son obvias: crecimiento económico insuficiente, aumento del desempleo, reducción de los ingresos fiscales y aumento del gasto público para hacer frente a este entorno económico.

Es en este contexto que las medidas registradas en la OE pueden ser breves. Enumere solo los que se han divulgado con más insistencia en los medios, a saber, un aumento de 23 euros en el salario mínimo, un aumento de las pensiones hasta 10 euros, un ajuste de las tasas de retención del IRS que puede llegar hasta un aumento de la liquidez mensual de los hogares de unos 15 euros al mes, la devolución del IVA pagado en gastos de restauración, alojamiento y cultura en crédito fiscal, para ser utilizado en compras de los mismos bienes, la inversión en salud, con la contratación de 4200 nuevos profesionales de la salud, donde las jubilaciones no parecen contabilizarse, y el verdadero efecto de esta medida no se puede medir de forma transparente y clara.

No son necesarios modelos económicos muy sofisticados para anticipar que las medidas no serán suficientes. Podría y debería ir más allá en las medidas para combatir los efectos negativos de la pandemia sobre la actividad económica, sobre todo porque los vientos son favorables a una mayor comprensión de Europa, debido al empeoramiento temporal de los déficits presupuestarios. En 2021, la posibilidad de un presupuesto rectificativo ya está en el horizonte.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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