Una especie de fiesta de libra





Al deambular hace d√≠as por la Feria del Libro de Porto tropec√© en dos libros fant√°sticos ya precios acorde con la expectativa generada por estos espacios de encuentro anual de los lectores con. El punto final colocado para terminar la frase abruptamente desea se√Īalar un corte. Una forma de se√Īalar la diferencia radical entre las ferias del libro de Lisboa y Oporto. La situaci√≥n ha pasado desapercibida, aunque la vivencia pr√°ctica de cada una de estas iniciativas est√° consagrando dos enfoques diferentes de aproximaci√≥n al libro.





En el momento de la compra de una espléndida fotobiografía de Bocage, y de la poesía completa de Mário Dionisio, ambas en el pabellón de la Prensa Nacional Casa de la Moneda, se me impone un hecho que, sin ser nuevo, constituye en sí mismo una novedad en el modo como en Porto está siendo trabajada esta especie de fiesta libre.

Para mejor percibir, ser√° necesario retroceder cinco a√Īos. En 2013, al final del mandato de Rui Rio como presidente del ayuntamiento de Oporto, la feria no se realiz√≥. Un desacuerdo insalvable entre el Ayuntamiento y la Asociaci√≥n Portuguesa de Editores y Libreros por la forma de los fondos a ser asignados, condujo una fuerza de libreros de actitud. Con el pretexto de no haber financiamiento suficiente, desde luego por Rui R√≠o haber decidido cancelar el tradicional subsidio de 75 mil euros, las editoriales dejaron la segunda ciudad del pa√≠s sin Feria del Libro.

La feria es ahora el espacio de las librerías y del encuentro con sus lectores

La feria es ahora el espacio de las librerías y del encuentro con sus lectores

FOTO LUC√ćLIA MONTEIRO

Con la llegada de Rui Moreira al Ejecutivo nada se alteró en la relación entre sus entidades, al punto de la autarquía, por la voz del entonces concejal de la Cultura, el ya fallecido Paulo Cunha e Silva, haber decido avocar la realización del certamen. Hasta hoy.

Cuatro consecuencias inmediatas resultan de esta opci√≥n. La feria cambi√≥ de lugar. Pas√≥ de la Avenida dos Aliados, en el coraz√≥n de la ciudad, una zona muy frecuentada y con gran oferta de transporte p√ļblico, al Jardim das Tias, en el Palacio de Cristal.





Cambió de fecha. Dejado de celebrarse en junio, a menudo después de la feria de Lisboa y se trasladó a mediados de septiembre. Abdicó de anticipar el verano, con todo el volumen de compras que de ahí podría deberse a la proximidad de las vacaciones, para apostar al final de la estación.

Dejado de contar con la presencia de los propios pabellones de los principales editores portugués, concentradas en dos grandes grupos y Porto Editora Leya. En el caso de que se produzca un cambio en la calidad de vida de la población, se debe tener en cuenta que, en el caso de las mujeres, El extremo de posiciones llegó al punto de que, en la primera edición organizada por la CMP, en 2014, se informó de que Porto Editora y Bertrand no habían permitido la venta de libros suyos en la feria.

La √ļltima y no despreciable consecuencia es que conquist√≥ una identidad muy propia. A la ausencia de los gigantes libreros se contraponen las condiciones √ļnicas creadas para que las librer√≠as, alfarrabistas, cooperativas, peque√Īos grupos editores pasas a tener all√≠ un espacio de afirmaci√≥n.

Aunque no fue la idea inicial, la Feria del Libro de Porto dej√≥ de tener a veces sofocantes pabellones de las grandes casas editoriales, para convertirse en un importante polo dinamizador del libre comercio local y de peque√Īa escala.

Jos√© M√°rio Branco fue el homenajeado este a√Īo

Jos√© M√°rio Branco fue el homenajeado este a√Īo

FOTO MIGUEL NOGUEIRA

De una forma u otra, las principales editoriales tuvieron que rendirse. Si hoy dan como adquirido que con el actual modelo no tendr√≠a sentido su participaci√≥n, tambi√©n percibieron que no pod√≠an dejar de estar presentes y sus libros aparecen ahora distribuidos por diferentes expositores, seg√ļn las especificidades de cada uno.

En realidad, quien gan√≥ fue el peque√Īo comercio librero. Desde luego porque la autarqu√≠a asume una parte considerable del gasto con el montaje, desmontaje y mantenimiento de los pabellones, y cobra valores mucho m√°s modestos que los que eran practicados por la APEL. Adem√°s, las editoriales est√°n proporcionando a las librer√≠as condiciones muy especiales, de modo que est√©n habilitadas para practicar descuentos propios de una Feria del Libro.

¬ŅY los lectores? Ser√° la pregunta final. Ganaron una visi√≥n diferente y alternativa. En el ambiente apacible del Jard√≠n de las Tias no se enfrentan a la presencia, a veces abrumadora, de los pabellones de las grandes editoriales. Cuando hoy persiste un triunfo global de la gran escala, all√≠ la ventaja est√° en la peque√Īa escala. En el encuentro m√°s distendido con las librer√≠as que, al final, forman parte de su vida cotidiana. Entre los 134 participantes con 130 pabellones dej√≥ de imperar una cierta agresividad comercial cautiva por la venta del libro, para ganar terreno una programaci√≥n apostada en proporcionar una gran diversidad cultural, con exposiciones, debates, conferencias, ciclos de cine, arte urbano, conciertos.

La feria ha presentado un intenso programa cultural y l√ļdico

La feria ha presentado un intenso programa cultural y l√ļdico

FOTO LUC√ćLIA MONTEIRO

¬ŅAcaso va a menos gente a la feria, por haber dejado de ser un lugar por donde pasa, incluso de vez en cuando, para ser un lugar donde se decide ir. Tal vez haya una menor presencia de escritores, debido a la ausencia de los principales editores con pabell√≥n propio. En los √ļltimos a√Īos, en los debates o conferencias, fue posible tener, entre otros, a M√°rio de Carvalho, Ana Margarida de Carvalho, Alfonso Cruz, Jos√© Eduardo Agualusa (uno de los programadores de la feria), Jos√© Ri√ßo Dentinho, Rui Tavares, Antonio "La idea de Am√©rica en la poes√≠a americana", Pedro Eiras, Luisa Costa Gomes y, por supuesto, Jos√© M√°rio Branco, el homenajeado con un tilo en aquel jard√≠n por donde los j√≥venes, los libros se pasean en busca de los sue√Īos que amanecen. Sin amarras, ni prohibiciones. Porque "Est√° prohibido prohibir", como se percibir√° en la sesi√≥n especial de hoy de las Quintas de Lectura.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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