Un salario mínimo motivante





La discusi√≥n sobre el salario m√≠nimo, se debe aumentar o no, y cu√°nto (creo que nadie habl√≥ de bajar …) es recurrente en todas partes.





La razón más frecuentemente invocada para no aumentarla es que esto disminuye la competitividad de las empresas, pudiendo en algunos casos llevarlas a cerrar.

Si estamos pensando en la competencia dentro de la Unión Europea, esto podría tener alguna razón de ser: los países del este europeo tienen niveles de vida y salarios, en general, más bajos.
Pero a menudo, la competencia es de países del sudeste asiático, donde se trabaja muchas más horas por semana y por ordenados con los que es imposible competir.

Un ejemplo concreto, no del sudeste de Asia sino de la propia China, es la protesta 996.
Se trata de la protesta que est√°n haciendo muchos trabajadores del √°rea de la inform√°tica en empresas que son el equivalente chino de Facebook o de Amazon.
Ellos exigen una reducci√≥n del horario de trabajo que es de las nueve de la ma√Īana a las nueve de la noche, seis d√≠as a la semana (de ah√≠ el 996).
Es la típica explotación del trabajador hecha por un régimen comunista.

No queremos competir de esta manera, con estos horarios y con los salarios que los comunistas chinos pagan.
Y en ese momento, países como Vietnam o Bangladesh todavía pagan menos por horarios de trabajo similares.

Por lo tanto, salarios bajos para competir a nivel mundial es garantía de fracaso.
Para competir a nivel europeo, implica por un lado aislar ese mercado específico del exterior, y por otro conseguir un nivel de vida inferior a los estados más pobres: eso no queremos.
Una política de salarios bajos para mantener la competitividad sólo puede funcionar a corto plazo o con costos sociales inaceptables.
Y de todos modos, esos empleos que pagan mal son los que m√°s f√°cilmente van a ser sustituidos por sistemas autom√°ticos (robots).
¬ŅCu√°nto tiempo hemos dejado de haber cajas de supermercado, por ejemplo?
Ya hay puestos de pago self-service en varios hipermercados.
Y la tecnología va a llevar esto mucho más lejos.

Es necesario buscar la competitividad de las empresas en otras dimensiones.
La primera que ocurre es aumentar la productividad: producir m√°s por empleado de la empresa y con menos fallas.
Para ello, los incentivos salariales y las primas de productividad son eficaces (la solución opuesta a la de los países socialistas).
Los horarios de trabajo que permitan un equilibrio con la vida privada, el bienestar y la satisfacción del empleado en general son factores que mejoran la calidad del trabajo.





La contraposición socialista entre empleador y empleado es fundamentalmente errónea: cuanto más feliz el empleado esté con su trabajo, más y mejor produce.
El empleador tiene interés en el bienestar de los empleados.
Es cierto que hay empleadores que explotan a sus empleados; es también cierto que hay empleados que no trabajan.
Ambos casos est√°n mal, y no son el camino.

Otro medio para aumentar la productividad es reducir la burocracia.
La burocracia es un término genérico que aquí indica todo tipo de impedimentos innecesarios a un trabajo eficaz.
Exceso de regulación, llenado de formularios en cada paso del proceso (aquí la tecnología puede automatizar mucho), son obstáculos, queman tiempo que podría estar siendo utilizado para producir.

Pero lo que va a dictar a largo plazo el éxito de la empresa es su capacidad de innovación, de reinventarse ante los desafíos que van a ser siempre diferentes y difíciles de predecir.
Aquí la flexibilidad será determinante, tanto de empleadores y de empleados.

¬ŅPodemos entonces concluir que debemos aumentar ya el salario m√≠nimo significativamente?
No necesariamente; vemos que hay varias variables en juego.
Un aumento abrupto del salario mínimo puede llevar a la quiebra a las empresas que todavía dependen de mano de obra relativamente barata.
Podemos tener un plan de aumento progresivo, incluyendo una función de factores macroeconómicos, permitirá a estas empresas adaptarse a la economía global.

Tenemos que procurar alcanzar un salario mínimo motivante, que permita condiciones de vida cada vez mejores.
Pero esto exige política a largo plazo, y nuestros políticos no son muy propensos a eso.

Profesor de Física en la Universidad del Minho

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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