Un Presupuesto rehén del crecimiento









El presupuesto para 2019 da las primeras se√Īales de que se est√° agotando el margen para reducir el d√©ficit p√ļblico y al mismo tiempo distribuir m√°s dinero por todos. Ensayo de Helena Garrido.

La reducci√≥n del d√©ficit p√ļblico en 2019 es apoyado principalmente por los ingresos fiscales generados por el crecimiento esperado de la econom√≠a y los dividendos del Banco de Portugal. El ahorro con intereses, como fuente para gastar m√°s, est√° acabando. El Presupuesto del Estado para 2019 da as√≠ las primeras se√Īales de que se est√° agotando el margen para reducir el d√©ficit p√ļblico y al mismo tiempo distribuir m√°s dinero por todos, con especial atenci√≥n a los funcionarios p√ļblicos y pensionistas.

El aumento de los ingresos fiscales y contributivos, previsto en la propuesta de presupuesto de 2019, ser√° pr√°cticamente todo gastado a pagar el ascenso de los gastos con la funci√≥n p√ļblica y con las prestaciones sociales. En estas √ļltimas, el mayor peso est√° en las pensiones de jubilaci√≥n. Los gastos de salarios y prestaciones sociales (en las que se destacan las pensiones) aumentan dos mil millones de euros, correspondiendo al 85% del crecimiento previsto para ingresos fiscales y contributivos (2400 millones de euros). En 2018, por cada 100 euros m√°s de ingresos s√≥lo 37 sirvieron para financiar el crecimiento de los gastos con salarios y pensiones, cuentas hechas sobre la base de los datos de la propuesta de Presupuesto del Estado para 2019.

El reciente modelo, de reducci√≥n del d√©ficit incluso con la subida del gasto en salarios y pensiones, comienza a alcanzar su l√≠mite, amenazado que est√° al final de las acentuadas ganancias fiscales y contributivos generados por el crecimiento de la econom√≠a. En 2019 ya va a ser necesario usar la casi totalidad de esas ganancias para financiar los compromisos que se han asumido con los funcionarios p√ļblicos y los pensionistas. Un crecimiento m√°s lento de la econom√≠a es suficiente para hacer que los aumentos de esos gastos reflejen el agravamiento del d√©ficit p√ļblico.

La dependencia que la estrategia de reducci√≥n del d√©ficit p√ļblico tiene del crecimiento de la econom√≠a ha sido asumida por el Gobierno en los informes de la propuesta de Presupuesto del Estado. En 2018, las contribuciones de 1,7 puntos porcentuales del PIB que el ingreso fiscal y contributivo dio para la reducci√≥n del d√©ficit fue anulado en un punto porcentual por los gastos de personal y especialmente por las prestaciones sociales.





En 2019 la dependencia del ingreso fiscal y contributiva para la reducci√≥n del d√©ficit se acentuar√°. El ahorro obtenido con la reducci√≥n de las cargas con los intereses de la deuda se reduce significativamente – el gobierno prev√© ahorrar menos de 200 millones en 2019, cuando el valor que proyecta alcanzar en 2018 es de 600 millones. Quedan los dividendos para el a√Īo pueden ser m√°s altos que los obtenidos en el a√Īo 2018 como el gobierno espera CGD se incorporen al Banco de Portugal en la distribuci√≥n de beneficios.

La pol√≠tica presupuestaria seguida en los √ļltimos tres a√Īos repuso b√°sicamente el grado de rigidez del gasto p√ļblico que el Estado ten√≠a antes de la entrada de la troika. El tiempo dir√° si no lo ha agravado, a causa de las medidas adoptadas en el √°mbito de las pensiones de jubilaci√≥n. Los gastos de personal y las prestaciones sociales representan en conjunto el 67% del gasto p√ļblico total.

El a√Īo 2019 termina siendo aquel en que se reflejan todas las grandes medidas cuyo "pago" fue hecho a prestaciones. Es el caso del final del recargo de IRS, los cambios en los niveles del IRS, la descongelaci√≥n de las carreras y las medidas en el √°mbito de las pensiones de jubilaci√≥n. Son medidas que vienen del pasado que pesan en la factura de 2019 ya las que se unen otras.

El pr√≥ximo a√Īo, las medidas negociadas entre el PS, el PCP y el Bloque de Izquierda contribuyen a agravar el saldo presupuestario, ya que no se financian a s√≠ mismas. Una situaci√≥n que no se verific√≥, por ejemplo, en 2018, a√Īo en que las otras fuentes de financiaci√≥n m√°s que compensaron lo que se "dio". Las decisiones tomadas en el pasado y las que resultaron de las negociaciones para el presupuesto de 2019 cuestan poco m√°s de 1200 millones de euros, el equivalente al 0,6% del PIB previsto. Poco m√°s de un cuarto de ese valor no se paga por nuevos ingresos, ahorros o dividendos, contribuyendo as√≠ a agravar el saldo presupuestario.

Pr√°cticamente la mitad del dinero gastado en las pol√≠ticas presupuestarias de 2019 se determina mediante decisiones a lo largo de la legislatura de fase de las cargas con la concreci√≥n de esas medidas y que comenz√≥ en 2016. Estos son los casos de la eliminaci√≥n del recargo de IRS, los escalones de IRS – aplicada este a√Īo, pero con la reducci√≥n total del impuesto a reflejarse tambi√©n en 2019 a trav√©s de los descartes – y de la descongelaci√≥n de las carreras en la funci√≥n p√ļblica. El resto se distribuye por varios grupos, con los fondos m√°s elevados dirigidos a la inclusi√≥n y al aumento extraordinario de las pensiones.

La principal diferencia de las medidas anunciadas este a√Īo con respecto a la de a√Īos anteriores es la de una dispersi√≥n de los beneficiados y de los valores distribuidos. Los funcionarios p√ļblicos, los pensionistas y las familias en general (a trav√©s del IRS) son los principales beneficiarios de la subida del gasto o la reducci√≥n de los ingresos fiscales, como ha sido la marca del Gobierno a lo largo de la legislatura. Pero, adem√°s, hay varias iniciativas de peque√Īa dimensi√≥n presupuestaria dirigidas a grupos espec√≠ficos, como por ejemplo en la cultura.

Otro grupo que merece esta gesti√≥n fina de los recursos presupuestarios es el de las empresas. Las peque√Īas y medianas empresas en general tendr√°n un a√Īo 2019 m√°s que el de 2018 en materia fiscal, si no tienen una flota de autom√≥viles que les coma al menos parte de esas ganancias. Es en este grupo que existen, al mismo tiempo, medidas que alivian, para unos, y agravan la carga fiscal, para otros. Una PYME en el interior del pa√≠s sin autos en nombre de la empresa pagar√° menos impuestos y tendr√°, como todas las empresas, menos problemas de tesorer√≠a tras el fin del Pago Especial por Cuenta.

¬ŅC√≥mo es que un presupuesto que no registra un super√°vit presupuestario debido a las responsabilidades con el nuevo Banco puede ser electoralista? Puede. En el margen que tiene, el Gobierno logr√≥ dise√Īar un presupuesto tambi√©n con lo que hab√≠a planeado en el pasado, que se traducir√° en un aumento de la renta disponible de las familias en general, de sub-grupos como los pensionistas, los funcionarios p√ļblicos y la poblaci√≥n urbana y un alivio de tesorer√≠a de peque√Īas y medianas empresas.

Si miramos s√≥lo lo que son las nuevas medidas, lo que vemos es una distribuci√≥n m√°s diversificada de dinero. El importe en t√©rminos relativos no es diferente de lo que se ha venido en 2018 (alrededor del 0,6% del PIB), pero la forma en que se anuncia que se paga es diferente. Desaparecen completamente de estas tablas del informe del Presupuesto del Estado medidas como la reducci√≥n del empleo p√ļblico, congelaci√≥n del consumo intermedio y contenci√≥n de otro gasto corriente que estaban en las cuentas de 2018. En su conjunto, estas tres l√≠neas permitieron al Gobierno decir, en 2018, que financiaba casi la mitad de lo que iba a dar. En 2019 queda el denominado "ejercicio de revisi√≥n del gasto" que contribuye con el 19% de lo que se necesita para pagar las medidas.

Pero en esta distribuci√≥n fina de los recursos presupuestarios hay detalles que no cuestan mucho m√°s dinero y que hacen toda la diferencia. Uno de los secretos est√° en la min√ļscula con que todo parece haber sido planeado – no lo podemos probar. En 2018, cuando se alteraron los escalones del IRS, las tablas de retenci√≥n mensual en la fuente acabaron por no reflejar la totalidad de la reducci√≥n del impuesto. Esto se justificar√≠a si el Estado tuviera problemas de tesorer√≠a, lo que no es el caso. Hemos quedado desde luego a saber que el Estado s√≥lo devolver parte de esa reducci√≥n de IRS en 2019, el a√Īo de las elecciones.

Ahora con el Presupuesto del Estado para 2019 se a√Īade otro detalle a esa devoluci√≥n del IRS. El Gobierno da un mes m√°s para entregar la declaraci√≥n de IRS, ampliando el plazo a junio. Esta medida puede naturalmente justificarse, entre otras cosas, por la ventaja de tener m√°s tiempo para validar las facturas y el hecho de que las devoluciones se hagan ahora m√°s r√°pidamente. Pero al mismo tiempo, los contribuyentes van a recibir su cheque a menos de tres meses de las legislativas.

Las medidas adoptadas para los pases sociales, sin impacto presupuestario, también son de enorme eficacia electoral por concentrarse en las zonas urbanas, donde están los votantes. Lo mismo ocurre con el caso de la reducción de las tasas universitarias, esta con efectos negativos para un grupo que dejará de ser elegible para becas pero que distribuye ganancias por todos, en este caso los estudiantes universitarios y sus familias.

La no actualizaci√≥n de las tablas de IRS, como es costumbre, es uno de los aspectos que necesita todav√≠a percibir si va a agravar la factura de IRS cuando se divulguen los cuadros mensuales de retenci√≥n en la fuente. Pero esta medida se acompa√Īa con la tributaci√≥n aut√≥noma de las horas extraordinarias que har√° que quien las reciba pueda tener que pagar IRS cuando se efect√ļen los aciertos de cuentas en 2020

Es en los detalles, en un trabajo minucioso de definici√≥n de blancos electorales por parte de todos los partidos que estuvieron involucrados en la elaboraci√≥n de la propuesta de Presupuesto para 2019, que se ve su marca de a√Īo electoral. Ya no se consigue, como en el pasado, encontrar en los grandes n√ļmeros ese signo de electoralismo, generalmente identificado en la degradaci√≥n del saldo presupuestario sin intereses de la deuda p√ļblica. S√≥lo en el gasto estructural, que aumenta.

Los grandes n√ļmeros (nominales) nos dicen que la pol√≠tica presupuestaria es restrictiva y antic√≠clica, es decir, modera el crecimiento de la econom√≠a y no lo alimenta. Respete as√≠ las recomendaciones de los economistas: el Estado debe aplicar pol√≠ticas expansionistas, como bajar impuestos y aumentar gastos, cuando la econom√≠a est√° en crisis y hacer lo contrario o al menos ser neutro cuando hay crecimiento. En nuestra historia hemos hecho lo contrario, pero los grandes n√ļmeros nos dicen que en esta legislatura se ha cumplido esa regla. Es necesario mirar la din√°mica del gasto p√ļblico, los gastos estructurales y la dependencia que esta reducci√≥n del d√©ficit tiene del crecimiento de la econom√≠a para percibir que hay riesgos, incluso a corto plazo, de estas conquistas hist√≥ricas desaparecer.

Es en la previsi√≥n de crecimiento que reside el mayor riesgo del Presupuesto del Estado para 2019. Las mayores dudas son presentadas por el Consejo de Finanzas P√ļblicas que cuestiona, en particular, la estimaci√≥n de aumento de la inversi√≥n del 7%. El Gobierno defiende esta perspectiva diciendo que est√° fundamentada en la inversi√≥n privada y p√ļblica, con especial atenci√≥n a proyectos cofinanciados por los fondos europeos que van a entrar en ejecuci√≥n y como las iniciativas que el Estado est√° concretando en el sector ferroviario.

El crecimiento superior al 2% no es indiferente en términos de efectos presupuestarios. Además de afectar a las previsiones de ingresos fiscales, tiene repercusiones en la actualización de las pensiones: en el marco de la ley, el aumento de las reformas sería más bajo si la previsión de subida del PIB era inferior al 2%.

Los riesgos que el Gobierno corre el pr√≥ximo a√Īo parecen controlados y no es de prever que antes de las elecciones existan signos de derrapa presupuestaria. El Ministerio de Finanzas sigue teniendo el margen que ha utilizado en las cautivas y especialmente en la inversi√≥n p√ļblica, cuyo presupuesto presupuestado representa el 2,5% del PIB. Adem√°s, desde el punto de vista pol√≠tico, los partidos que apoyaron al Gobierno no tienen ning√ļn inter√©s en denunciar situaciones que puedan poner en cuesti√≥n el cuarto presupuesto que, con alta probabilidad, se preparan para aprobar.

Es necesario que los principales socios comerciales portuguesas que registran una fuerte caída en el crecimiento a sentir ya en 2019 un efecto negativo sobre la economía portuguesa con un impacto presupuestario, escenario que, en la actualidad, no es probable. Los escenarios que el Gobierno ha probado tienen en la subida de los tipos de interés su peor efecto presupuestario, pero sin que sea significativo. Aunque las cuentas de 2019 dependen en gran medida del crecimiento de los ingresos fiscales para ser "ciertas", no es previsible que el Gobierno vea sus metas visiblemente cuestionadas.

Los problemas que se enfrentar√° a Portugal se encuentran en un escenario de recesi√≥n que cort√≥ el aumento de los ingresos fiscales y las cargas sociales del orden del 14% que se registr√≥ a partir de 2016 hasta lo que se espera para el a√Īo 2019. El gobierno ha sido m√°s prudente, ya que el gasto el personal y las prestaciones sociales aument√≥ un 9%. Sin embargo, estas dos categor√≠as de gastos, los que son pol√≠ticamente y socialmente m√°s dif√≠ciles de cortar, representan el 67% de los gastos totales. Y en 2019 el gasto estructural sin los intereses sigue aumentando: era del 39,8% del PIB en 2017, deber√° alcanzar el 40,4% en 2019.

El problema que comienza a ser visible est√° en las prestaciones sociales, en particular en las pensiones, como se percibi√≥ por el freno que el Gobierno est√° queriendo poner en la anticipaci√≥n de las reformas. Este a√Īo el Ministerio de Finanzas identifica el aumento del gasto en pensiones de la Seguridad Social y de la Caja General de Pensiones como uno de los factores que m√°s contribuy√≥ a hacer subir el d√©ficit p√ļblico.

Fundamentalmente apoyado en las ganancias de ingresos fiscales y contributivos, que espera obtener con la previsi√≥n de crecimiento de la econom√≠a, la propuesta de Presupuesto del Estado para 2019 est√° en manos de la coyuntura para garantizar sus objetivos de un d√©ficit del 0,2% del PIB que en la pr√°ctica, es un excedente si se excluye lo que se espera a√ļn gastar con el nuevo Banco. A medida que comienzan a desaparecer las otras fuentes de ingresos que hace que parezca que la reducci√≥n del d√©ficit una tarea sin costo e incluso los ingresos para el portugu√©s, cualquier choque de los ingresos fiscales y de seguridad social ser√° expuesto en el ensanchamiento del d√©ficit p√ļblico.

Hasta que el d√©ficit p√ļblico nos puede llevar una ralentizaci√≥n de la actividad econ√≥mica, que se esfuma parte de las ganancias de los ingresos, no lo sabemos. Sabemos que el gasto estructural ha aumentado y, como tal, la desaparici√≥n de los ingresos sigue siendo una amenaza para las cuentas p√ļblicas de un pa√≠s con una deuda p√ļblica todav√≠a demasiado elevada. Las herramientas que el Gobierno tiene y aquellas que han sido usadas por el Ministerio de Finanzas permiten decir que es elevada la probabilidad de llegar a las elecciones legislativas con la perspectiva de que se ha controlado las cuentas p√ļblicas, duradera y con m√°s rendimiento para las familias en general para los funcionarios p√ļblicos y para los pensionistas. En el pr√≥ximo presupuesto de aqu√≠ a m√°s de un a√Īo, despu√©s de las elecciones, conseguiremos ver lo que no hemos visto ahora.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *