Un mundo nuevo y valiente





El estado de emergencia en el que hemos vivido durante más de un mes, como resultado de Covid-19, determinó, entre muchas otras cosas, la suspensión de clases presenciales en escuelas y universidades.





En mi caso, as√≠ como el de tantos otros colegas profesionales, implicaba la necesidad de adaptarnos a un nuevo modelo, comenzando a ense√Īar nuestras clases. en linea, utilizando plataformas que nos permiten mantener una relaci√≥n que, a pesar de la distancia f√≠sica, nos mantiene relativamente cerca de nuestros estudiantes.

Podemos, a trav√©s de una computadora, una tableta o un tel√©fono inteligente simple, hablar con nuestros estudiantes, interactuar con ellos, estar conectados a trav√©s del sonido y la imagen, ense√Īar nuestras materias, responder preguntas, hacer ejercicios y casos pr√°cticos, elaborar ex√°menes, etc. Es un nuevo mundo admirable que, ya existente, estaba hasta ahora relativamente inactivo, siendo utilizado solo como una herramienta complementaria por la abrumadora mayor√≠a de los docentes, tanto en educaci√≥n b√°sica y secundaria como en educaci√≥n superior.

Ya sea por tradición, comodidad o simple falta de conocimiento para administrar adecuadamente las herramientas informáticas que actualmente están disponibles para el personal docente, la mayoría de los maestros recurrieron solo ocasionalmente a los potenciales informáticos que están disponibles hoy en día.

De todos los profesores, aquellos que, como yo, ense√Īamos en las universidades, son claramente los m√°s reacios al cambio, aunque hay casos notables de profesores en constante actualizaci√≥n y en constante b√ļsqueda para aprovechar todas las herramientas, y hay muchos que Los d√≠as est√°n a su disposici√≥n.

Entre los profesores de educaci√≥n superior, aquellos que, como en mi caso, eligieron la ley, se encuentran entre los m√°s tradicionalistas (los llamados Velhos do Restelo), que a√ļn viven, principalmente, inmersos en libros y c√≥digos, disfrutando imprimir los textos, leerlos, releerlos y pasarlos por alto, siendo poco expertos en ebooks, en l√≠nea, plataformas inform√°ticas, pruebas preparadas a distancia.

Normalmente sospechamos, nos refugiamos permanentemente en la necesidad de proteger los datos, los derechos de autor, tememos que los estudiantes puedan usar métodos menos adecuados para llevar a cabo sus evaluaciones, negándose a seguir la evolución meteórica de las nuevas tecnologías antes de ser Se han establecido normas legales que pueden enmarcar su uso.





Sin embargo, como dice el proverbio, la necesidad agudiza el ingenio, por lo que todos, sin excepci√≥n, se vieron obligados a embarcarse en esta aventura digital, dej√°ndonos infectar por m√©todos y t√©cnicas que hasta ahora eran menos conocidos y, sobre todo, menos utilizados. . Y ha sido una experiencia notable, que nos ha hecho rejuvenecer, que nos ha obligado a adaptarnos, que nos ha impuesto la frecuencia de los seminarios web, que nos ha abierto las puertas a este mundo nuevo y valiente, la ense√Īanza y los estudiantes para compartir pantallas, chats, videollamadas, convertirse en en los mas cercanos.

Por supuesto, para aquellos que, como yo, durante m√°s de 30 a√Īos, compartimos habitaciones con estudiantes, interactuamos con ellos, cultivamos una buena relaci√≥n profesor / alumno, falta de contacto, ausencia f√≠sica y la imposibilidad de percibir reacciones o El intercambio de experiencias cara a cara con los estudiantes es claramente una barrera para poder disfrutar plenamente de la profesi√≥n que hemos abrazado.

Entonces, agradeciendo a todos los estudiantes que me soportan diariamente y a mis compa√Īeros a trav√©s de una pantalla, creo que puedo decir, en nombre de todos, que esperamos volver a las clases presenciales, sin perjuicio de estar mucho m√°s preparados hoy de lo que hay dos Hace meses para lidiar con las consecuencias de la remoci√≥n y de haber aprendido a aprender, en un tiempo r√©cord, a ejercer nuestro oficio sin salir de nuestras casas y estar cerca de nuestras familias.

El confinamiento fue para nosotros, como para muchos otros, un tiempo de aprendizaje, que nos hizo dar importancia a las cosas que devaluamos y que nos ense√Īaron cosas que no sab√≠amos, haci√©ndonos m√°s capaces de sobrevivir en este siglo lleno de contradicciones.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *