Un ex diplomático que ha viajado a 10 mil kilómetros en Asia quiere comandar el Reino Unido



Nadie caminó tanto como el diputado Rory Stewart, de 46 años, para llegar a la disputa por la sucesión de Theresa May en el liderazgo del Partido Conservador británico, que tiene su primera ronda este jueves (13).

No se trata de una andadura metafórica. A principios de los años 2000, después de trabajar en las representaciones diplomáticas del Reino Unido en Indonesia y Montenegro, el actual ministro de Desarrollo Internacional cumplió a pie un itinerario de 9.600 km con pasajes por Turquía, Irán, Afganistán, Pakistán, India y Nepal.

Estaba en ese último cuando, después del 11 de septiembre, Estados Unidos declaró la guerra al Talibán e invadió Afganistán.



Decidió entonces regresar al ahora país conflictivo para un periplo de un mes que le llevaría a dormir cada noche en la casa de una familia diferente para recoger los escombros de la guerra en el cotidiano de la población civil.

La peregrinación rindió un libro bastante elogiado. -Stewart es también autor de otros tres, cuyos derechos de adaptación se vendieron a la productora del actor Brad Pitt.

No satisfecho, el hoy parlamentario después se posó en Irak recién invadido, donde llegaría al puesto de vicerrector de dos provincias sureñas.

Entusiasta de la invasión angloamericana anclada en el pretexto de que el dictador Saddam Hussein (1937-2006) poseía armas de destrucción masiva, Stewart descubrió empíricamente los límites del discurso neoliberal sobre la "liberación democrática" de los pueblos. Desilusionado, acabó dejando el servicio diplomático.

Antes de volver a Inglaterra, todavía pasaría una temporada en Kabul, donde creó una ONG dedicada a la preservación de los saberes artesanales locales -y bancada por el príncipe Carlos, de cuyos hijos (William y Harry) Stewart había sido tutor.

Poco tiempo después, el egresado de la prestigiosa Universidad de Oxford dio clases sobre derechos humanos en Harvard, cayendo en las gracias de la intelligentsia progresista norteamericana.

En 2010, decidió aventurarse en nueva senda, la de la política parlamentaria. Durante la campaña para las elecciones generales, a ejemplo de lo que había hecho en la incursión afgana, golpeó la pierna por su circunscripción, en los confines septentrionales de Inglaterra (cerca de la frontera con Escocia), recibiéndose día tras día bajo el techo que le fuera ofrecido .

De hecho, tanto que fue reelegido dos veces, y ahora, en la caída de brazo entre los diez candidatos a la jefatura del Partido Conservador (y, por extensión, al puesto de primer ministro), repite la táctica.

Acontece que la vox populi no tiene peso esta vez. La disputa por el mando de la leyenda oficialista es definida por sus parlamentarios (313) y, en un segundo momento, por los afiliados al partido (cerca de 160 mil personas).

El primer grupo eliminará candidaturas hasta que queden, de las diez aceptadas, sólo las dos más fuertes; la militancia dirá entonces cuál es su preferida.

Voz moderada en un frente conservador desgarrado por desacuerdos sobre la conducción del cierre británico de la Unión Europea (UE), Stewart se opone a cualquier salida sin acuerdo -lo que lo aleja del ala más radical del partido y, según la prensa inglesa, del perfil eurofóbico de buena parte de los afiliados sin cargos políticos.

Mientras los opositores acuden con promesas de ruptura con la UE si el consorcio no cambia los términos del "divorcio" hasta el 31 de octubre (actual fecha prevista para la salida de Londres), el ministro pide templanza.

También dice que las promesas de los otros competidores de cortar impuestos, sobre todo de los estratos más ricos (donde están los militantes), son "cuentos de hadas".

(Su video sobre el brexit acumula más de 2 millones de visualizaciones), no debe tener el apoyo necesario de sus correligionarios para ir más allá de la primera etapa de la carrera, este jueves (13) .

Todo candidato que tenga un total de endosos inferior a 16 (o 5% de la bancada conservadora en el Parlamento) será cortado de la disputa.

En las cuentas de sitios que acompañan a los bastidores de la elección, Stewart tiene siete compañeros de partido a su lado.

En comparación, el favorito Boris Johnson, chico-propaganda de la ruptura sin piedad con Europa, ya contaría con casi 80 votos.

"Estoy totalmente de acuerdo con su programa, me siento mucho más cerca de él que el de Boris", dice escuchar con frecuencia a colegas Stewart, que reproduce el resto de la argumentación:

"Concluí que, en el mundo actual, su estilo, de intentar argumentar con las personas, de analizar lo que está mal, no va a funcionar nunca".

Se va, todo indica, otra travesía del desierto para el ex diplomático y caminante que cita a Shakespeare en discursos y suelta epígrafes en latín para romper el hielo en un pronunciamiento ordinario en la Cámara de los Comunes.


Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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