Un día como cualquier otro?





Este a√Īo de 2019 nos encontramos, en nuestro pa√≠s y una vez m√°s, con la dura realidad de los n√ļmeros de v√≠ctimas mortales de violencia dom√©stica. Y acabados de "celebrar" el D√≠a Internacional de la Mujer, he aqu√≠ que el tema de la desigualdad de la mitad de la poblaci√≥n viene de nuevo a la superficie. Por principio, p√ļblicamente y en t√©rminos generales, casi todos somos por la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos. Nadie discrimina a mujeres, personas de religi√≥n diferente, ni por su opci√≥n sexual o color de la piel. En realidad ya la "puerta cerrada" – otras veces no tan cerrada as√≠ – las cosas son muy diferentes.





La OCDE parece haber puesto a Portugal en una posici√≥n elevada con respecto al √ćndice de g√©nero de las instituciones sociales: √©ramos un quinto lugar honorable. Al parecer, las mujeres portuguesas se rompen esencialmente hacia abajo en casa. A medida que le√≠a varias noticias sobre esto, a cada l√≠nea me espantaba m√°s. No s√≥lo por los n√ļmeros de la violencia dom√©stica, muertes incluidas, sino tambi√©n por todo aquello a lo que asisto en el d√≠a a d√≠a. ¬ŅMe pregunto si esta discriminaci√≥n, m√°s elevada a nivel familiar, no contamina todo lo dem√°s? Siendo la familia central para vivir en sociedad, es dif√≠cil pensar que esto no se refleja en t√©rminos de derechos sociales m√°s amplios, como en el trabajo, etc.

Comencemos por la Universidad, que es tal vez el local que conozco mejor, al menos en mi área de estudios. Este lugar de libertad y de mérito, donde van a parar los "mejores", que espejo tan fidedigno es de esa desigualdad. Los testimonios que oímos y lo que nosotros mismos presenciamos, me dejan bastante desconfiados ante los resultados de este índice de la OCDE.

"La profesora parece" estar abajo "porque no anda tan bien vestida como antiguamente, debe ser a causa del reciente divorcio; la alumna, esa "tonta" que se dej√≥ quedar embarazada; la investigadora que no corta el pelo hace meses, que debe ser deslejada porque no pasa la ropa de hierro; la profesora que usa u√Īas de gel y que m√°s parece una "ni√Īa de programa" de TV; la doctoranda que se dej√≥ engordar y ya no est√° tan divertida; la investigadora que "debe tener falta de hombre" porque habla alto y responde a sus compa√Īeros cuando no est√° de acuerdo.

Todas estas situaciones y tantas más me hacen pensar cuánto nosotros, sí soy una de ellas, somos evaluadas por las características equivocadas. La discriminación negativa contra las mujeres en Portugal es el plato del día y está tan arraigada en nuestros razonamientos, si somos hombres o mujeres, que casi no se ven. Pero allí porque no la vemos, no quiere decir que no existe.

La autora escribe de acuerdo con la antigua ortografía.





Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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