Un a√Īo despu√©s de la muerte de Floyd, Estados Unidos intenta lidiar con las altas tasas de criminalidad y la revuelta policial.





Cuando estadounidenses de diferentes edades y grupos étnicos salieron a las calles en junio de 2020 para protestar por la muerte del ciudadano negro George Floyd, asfixiado por un policía blanco en Minneapolis, la indignación se extendió por todo el mundo e inspiró movimientos de justicia racial en decenas de países y ciudades.





Un a√Īo despu√©s, el pa√≠s enfrenta una crisis de seguridad que se agrava: los asesinatos han crecido al menos un 25%, seg√ļn estimaciones del FBI, pero hay quienes hablan de un aumento del 40%, el mayor aumento desde 1960, cuando comenz√≥ este tipo de estad√≠sticas. para ser recogido.

Solo en Nueva York, un escaparate internacional de la lucha contra el crimen durante tres décadas, los tiroteos aumentaron en un 80%. Y la seguridad, ahora, es la segunda prioridad citada por los neoyorquinos que elegirán un nuevo alcalde en noviembre.

Fuera de Minneapolis, donde la memoria de Floyd est√° registrada en la historia local, el pa√≠s que emerge de la pandemia lucha por reconciliar la revuelta con la violencia homicida del polic√≠a ya condenado Derek Chauvin con el temor por la seguridad. El apetito por las reformas se ha enfriado. La ciudad de Los √Āngeles, luego de recortar el presupuesto policial en 2020, revertir√° la decisi√≥n, con el aumento de delitos con armas de fuego.

Por primera vez desde 2009, Los √Āngeles tuvo m√°s de 300 homicidios en 2020, un aumento del 20%. En el primer trimestre de este a√Īo hubo un 46% m√°s de homicidios que en el mismo per√≠odo del a√Īo pasado.

La primera violencia racial moderna llamativa que est√° en el ADN de la polic√≠a estadounidense fue el video de la golpiza del negro Rodney King. Cuando los cuatro polic√≠as acusados ‚Äč‚Äčfueron absueltos en 1992, el sur de Los √Āngeles se incendi√≥ y la ciudad experiment√≥ seis d√≠as de revuelta que causaron 50 muertes.

Fue en este turbulento Departamento de Polic√≠a de Los √Āngeles donde, a la edad de 22 a√Īos, se uni√≥ la futura sargento negro Cheryl Dorsey. ¬ęCrec√≠ sospechando de la polic√≠a¬Ľ, le dice a hoja. A los 16 a√Īos, Dorsey hab√≠a presenciado un asesinato y se vio obligada, bajo intimidaci√≥n, a testificar ante el tribunal.





Pero la carrera policial, con derecho a pensi√≥n tras dos d√©cadas de servicio activo, atrajo a la madre divorciada con un hijo. Dorsey advirti√≥ desde el principio el racismo que, seg√ļn ella, est√° vivo y activo entre ex colegas. Pero, como rara mujer negra que patrulla en uniforme por parejas, cree que sus socios se estaban refrenando al tratar con sospechosos negros porque tem√≠an que pudieran cruzar la llamada ¬ępared azul¬Ľ, el c√≥digo de silencio entre los agentes de polic√≠a.

Dorsey nunca estuvo involucrada en un incidente de violencia policial y tuvo una ¬ęretirada honorable¬Ľ de la fuerza en 2000. Poco antes de retirarse, denunci√≥ a un capit√°n por acoso sexual. ‚ÄúNi siquiera hubo tiempo de regresar del lugar donde present√© la denuncia y ya hab√≠a sido alertado‚ÄĚ, recuerda.

Ella ve hipocres√≠a en la ola de piedad de los comandantes de polic√≠a, incluidos los oficiales negros, despu√©s de la muerte de George Floyd. ‚ÄúCada comandante fue una vez polic√≠a, conoce bien su departamento‚ÄĚ, dice. Y cita el ejemplo de Derek Chauvin, que ya era notoriamente violento, con 18 denuncias registradas antes del asesinato en el acercamiento en Minneapolis.

¬ęLa comandante Medaria Arradondo, que testific√≥ contra Chauvin en el juicio, sab√≠a exactamente qui√©n era y no hizo nada¬Ľ, dice Dorsey. Es el mismo Arradondo, quien, todav√≠a polic√≠a, a√Īos antes de ser ascendido, gan√≥ una demanda por discriminaci√≥n racial contra el departamento de polic√≠a de Minneapolis.

Un episodio dram√°tico perturb√≥ a Cheryl Dorsey y la motiv√≥, en parte, a escribir el primero de dos vol√ļmenes de memorias, en 2013, bajo el t√≠tulo ¬ęBlack and Blue – A Creation of a Manifesto¬Ľ (negro y azul – la creaci√≥n de un manifiesto , en traducci√≥n libre). En 2013, el ex agente negro Christopher Dorner muri√≥ despu√©s de un asedio policial. Fue perseguido por asesinar a cuatro personas, en una campa√Īa de venganza por haber sido despedido de la polic√≠a a√Īos antes por problemas disciplinarios que neg√≥. ¬ęPor supuesto, me sorprendi√≥ la violencia, pero sab√≠a que las injusticias que Dornan hab√≠a denunciado eran reales¬Ľ, recuerda Dorsey.

En 2014, cuando la muerte de estadounidenses negros a manos de polic√≠as desat√≥ una ola de protestas, Dorsey intensific√≥ su activismo por la justicia racial, hablando en p√ļblico para asesorar a las familias de las v√≠ctimas, ¬ęcomo la madre de cuatro ni√Īos que soy¬Ľ.

No cree que acabar con los departamentos de polic√≠a sea la soluci√≥n, como han propuesto grupos que sugieren menos fondos para la polic√≠a. Aboga por una evaluaci√≥n psicol√≥gica regular de los agentes de polic√≠a y la admisi√≥n de que el problema del racismo sist√©mico es real. Despu√©s de todo, recuerda, hace 15 a√Īos el FBI complet√≥ un estudio sobre la infiltraci√≥n de defensores de la supremac√≠a blanca en las fuerzas policiales del pa√≠s. Cheryl Dorsey dice que la polic√≠a de Los √Āngeles tiene conocimiento de 17 grupos secretos de simpatizantes oficiales de la supremac√≠a blanca o bandas latinas. ¬ęIncluso tienen tatuajes de iniciaci√≥n¬Ľ, dice.

La evaluaci√≥n psicol√≥gica deber√≠a ser una prioridad m√°xima, seg√ļn el ex comandante del Departamento de Polic√≠a de Detroit en Michigan. Isaiah McKinnon, ahora profesor en la Detroit Mercy University, comenz√≥ con fuerza en 1965, en el apogeo de las luchas por los derechos civiles, despu√©s de haber sido golpeado por agentes de polic√≠a en su adolescencia.

Sufr√≠a una discriminaci√≥n constante y conoc√≠a a compa√Īeros que guardaban la t√ļnica del Ku Klux Klan en el maletero del coche. Despu√©s de un mot√≠n racial en 1967, todav√≠a vest√≠a uniforme cuando fue detenido por dos polic√≠as blancos. McKinnon se identific√≥, pero uno de ellos respondi√≥, ¬ęvas a morir hoy¬Ľ, usando maldiciones raciales. El polic√≠a comenz√≥ a disparar y McKinnon escap√≥ porque aceler√≥ el auto. Dej√≥ el departamento en la d√©cada de 1980, pero regres√≥ en 1993 con una invitaci√≥n para hacerse cargo.

El caso de McKinnon no es infrecuente. Los negros estadounidenses se unen a las academias de polic√≠a sabiendo a lo que se enfrentar√°n y confiados en que pueden marcar la diferencia. ¬ęSoy un eterno optimista¬Ľ, dice McKinnon a hoja. Vio en las protestas de junio una adhesi√≥n multirracial similar a la que presenci√≥ en la d√©cada de 1960. Tampoco cree en una reducci√≥n de la polic√≠a. ‚ÄúHab√≠a, de hecho, un problema de militarizaci√≥n de la polic√≠a, que sal√≠a a comprar equipo pesado. No necesitan tanques ¬ę.

Adem√°s de la evaluaci√≥n regular, McKinnon cree que la polic√≠a debe lidiar mejor con el aumento de incidentes que involucran a enfermos mentales. ‚ÄúNo estaban capacitados para actuar en estas emergencias, necesitan personal especializado‚ÄĚ, argumenta.

El otro gran obst√°culo para la reforma de las fuerzas de seguridad estadounidenses son los sindicatos policiales, recuerda McKinnon. Hay organizaciones que defienden a los polic√≠as que cometen delitos con un corporativismo fan√°tico. ¬ęEl d√≠a del veredicto de asesinato de Derek Chauvin¬Ľ, informa, ¬ęun joven oficial negro me dijo que sus colegas blancos estallaron en una revuelta en una estaci√≥n de polic√≠a¬Ľ.

En la divisi√≥n de Nueva York de la ACLU centenaria, la Asociaci√≥n Estadounidense de Libertades Civiles, el abogado y asesor Michael Sisitzky dirige un proyecto para promover la transparencia policial. En una conversaci√≥n con hoja, confirma que los sindicatos policiales bien financiados y con una influencia electoral significativa son un impedimento para las reformas. ¬ęUn ejemplo de la nefasta influencia¬Ľ, explica, ¬ęes el poder que tienen para inmiscuirse en las etapas de los procesos disciplinarios contra los agentes de polic√≠a¬Ľ.

Sisitzky cita un punto de inflexi√≥n en el gobierno del alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, que est√° terminando su segundo mandato y no puede ser reelegido. De Blasio, un pol√≠tico con un perfil a la izquierda del Partido Dem√≥crata, fue elegido en una plataforma de justicia racial en la polic√≠a. En diciembre de 2014, dos polic√≠as murieron en una emboscada en el barrio de Brooklyn. Hab√≠a un mar de polic√≠as en los funerales. Y le dieron la espalda al alcalde cuando habl√≥, en un desaf√≠o que fue noticia en el pa√≠s. ‚ÄúDe Blasio se sinti√≥ intimidado, no ha tenido un impulso reformista desde entonces‚ÄĚ, dice Sisitzky.

A refer√™ncia ao incidente fez esta rep√≥rter recordar um per√≠odo em que tinha n√ļmero fixo e endere√ßo inclu√≠dos na lista telef√īnica de Nova York, nos anos 1990. Recebia periodicamente chamadas da PBA, a Patrolman’s Benevolent Association, um sindicato que representa 24 mil dos 36 mil policiais de la ciudad. Las llamadas eran siempre a la hora de la cena, y el representante ped√≠a donaciones a la PBA con un tono insistente que me dio escalofr√≠os.

La semana pasada, la fiscal del estado de Nueva York, Letitia James, anunci√≥ una propuesta de ley para frenar el uso de la violencia en la actividad policial que incluye mayores sanciones para los agentes de polic√≠a. La PBA, que ha estado chocando con el fiscal desde las protestas raciales de junio pasado, atac√≥ de inmediato la ley y no ser√° una sorpresa si usa su resistencia financiera para apoyar a un potencial rival de James en la campa√Īa de 2022.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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