Un agujero llamado Caja



Cuando, en los años 90 del siglo pasado, quería comprar mi primera casa, di vuelta, como lo hizo y hacer muchas portugués, la Caixa Geral de Depósitos, donde tenía una cuenta hace unos años, a consecuencia de mi integración en la facultad de la Escuela de Derecho de la Universidad de Lisboa.

En ese momento, recuerdo que, a pesar de poseer un contrato de trabajo por tiempo indefinido y de obtener un rendimiento medio satisfactorio para un joven sin grandes cargas familiares, se me pidieron innumerables garantías, desde la hipoteca del inmueble, a un seguro multirriscos y otro de vida, hasta la fianza por parte de mis padres.

Este lote de garantías estaba justificado por el hecho de que no poseía patrimonio propio, a excepción de un pequeño vehículo automóvil, de estar en marcha, de haber sostenido temor de que no pudiera, en algún momento futuro, honrar plenamente mis compromisos.



Me di cuenta de que lo hiciera y pago totalmente mí se pidió a las garantías, como, por cierto, lo que se hizo por la mayoría de portugués que exigía esta entidad de crédito en la búsqueda de un préstamo. He pagado el importe total pregunté, sin haber incumplido, al igual que miles de desconocidos portuguesa para el público en general que utilizan los buenos oficios de la banca pública.

La única cosa que entonces ignoraba, pero de que rápidamente iba a tomar conciencia, es que la seriedad con que fue tratado mi proceso por parte de la CGD no era extensivo a todos aquellos, fueran particulares o empresas, que recurrían a esta institución de crédito para pedir dinero prestado.

De hecho, los portugueses son cada día más conscientes de que se utilizó CGD, en varias ocasiones, por sus administradores, el comando, se dice, de diferentes gobiernos, si eran rosas o naranjas, a conceder créditos de muy alto riesgo, sin ningún garantías o garantías muy frágiles, a un conjunto de "amigos" que, más tarde, quedaron a cargo de los bancos públicos, haciendo necesario inyectar sucesivamente capital en la Caixa, a través de dinero salido del bolsillo de los contribuyentes, en un valor que, la última década, ronda ya los diez mil millones de euros.

Así que lo que yo, tan joven, ignorante, cuando le pregunté a mi préstamo a Caixa, es que incluso después de pagado en su totalidad el importe solicitado a CGD, tendría que seguir pagando, junto con el portugués restante, casi ad aeternum, los créditos indebidamente concedidos por el banco público.

Hace pocas semanas, a raíz de una auditoría encomendada por el Gobierno, se ha sabido lo que algunos de ellos desconfiaban y de que otros ya conocía- que en el período comprendido entre 2000 y 2015 se produjo una concesión de créditos mal fundamentada, de bonos a los gestores con resultados negativos, una clara interferencia del Estado y aprobación de préstamos con opinión desfavorable o condicionado de la dirección de riesgo, con pérdidas significativas para el banco público.

Sólo durante este período, la Caja General de Depósitos reconoció pérdidas de casi 1.200 millones de euros en un conjunto de 46 financiaciones, en las que no se cumplieron las normas de concesión de crédito, dejando un enorme agujero financiero en el banco del Estado.

Según la auditoría, hay cuatro tipos de operaciones que no cumplieron las reglas.

– Operaciones aprobadas con opinión de análisis de riesgo desfavorable o condicionado, no estando documentadas las justificaciones para la toma de riesgo contraria al parecer de la Dirección Global de Riesgo;

– Casos donde no se presentó un dictamen técnico de la Dirección Global de Riesgo referente a la operación, ni justificación para tal situación;

– Casos donde no existe evidencia que haya sido obtenida toda la información exigible para fundamentar la aprobación de la operación (estudio de viabilidad, licencias asociadas al proyecto);

– Casos en los que las garantías firmadas en el contrato no son suficientes para cubrir el ratio de cobertura del 120%.

Ante este escenario, no pensamos que vamos a proponer o incluso requerir la privatización de la Caja General de Depósitos, la idea repugnante que muchos portugueses. Lo que pedimos es que las sucesivas administraciones de la CGD sean responsabilizadas por su actuación, no limitándose a existir otra comisión parlamentaria de investigación sobre el tema, que al final llegará a un conjunto de conclusiones más o menos fundamentadas dejando, una y la culpa morir soltera.

En Portugal, si hay algo que todos nos hemos acostumbrado es que hablamos mucho, pero hace poco, sin dejar de estar siempre desresponsabilizados los responsables de estas prácticas, la rotación laboral a cargo y que conduce, en la mayoría de los casos, la vida ostentosos, a menudo, del contribuyente que trabaja diariamente para pagar sus impuestos a tiempo y horas, creyendo piadosamente en la máxima de que antes pobre, pero honrado, que rico, pero ladrón.

Son estas y otras situaciones de la misma naturaleza que explican que en 2007, Salazar fue elegido en el programa de RTP como el mayor portugués de todos los tiempos, con un 41% de los votos, seguido de Álvaro Cunhal, con un 19%, dejando Alfonso Y que, aún recientemente, Manuel Luís Goucha, tenga un programa polémico de TVI, preguntado si no necesitamos un nuevo Salazar.

Esto explica por qué más del 60% de los portugueses consideran un dictador y líder del partido con ideales totalitarios como la mayor historia de Portugal es que están asociados con la idea de que eran pobres, pero honrados ante un escenario ahora dominante gobernantes que se sirven del poder que les cae en las manos para provecho propio.

Es preciso invertir rápidamente este rumbo, so pena de, al igual que en otros países, ser entregados a populismos y demagogías que hacen perigar la democracia por la que tanto ansiamos.


Ana Gomez

Ana Gómez. Nací en Asturias pero llevo varios años afincada en Madrid. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los sucesos económicos, financieros y políticos. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir los sucesos de interés general, tanto económicos como políticos y sociales. Editora experta y colaborara destacada en distintos noticieros online. Mi Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/ana.gomez.029 Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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