& # 039; Último dictador & # 039; luchará por el poder, pero la pérdida de apoyo en Bielorrusia es irreversible, dice el analista





Aunque el bolet√≠n oficial otorg√≥ el 80% de los votos al ‘√ļltimo dictador en Europa’, como se llama al l√≠der bielorruso Aleksandr Lukachenko, estaba claro que perdi√≥ irreversiblemente el apoyo de la mayor√≠a, dice Kamil Klysinski, experto en asuntos bielorrusos del Centro de Estudios Orientales de Varsovia.





El futuro del r√©gimen depender√°, seg√ļn √©l, de la evoluci√≥n de las protestas, que comenzaron el domingo (9) y tambi√©n est√°n convocadas para esta noche (10), y del grado de represi√≥n adoptado por el gobierno.

Para Klysinski, ¬ęm√°s que revoluci√≥n, los bielorrusos deben entrar en la etapa de evoluci√≥n¬Ľ: ¬ęNo ver a Lukachenko como su presidente, empezar a desobedecer algunas reglas, apoyar m√°s activamente a la oposici√≥n, crear movimientos civiles, nuevos partidos pol√≠ticos¬Ľ.

Los enjuiciamientos a largo plazo, dice, parecen ¬ęhasta ahora¬Ľ m√°s probables que una larga batalla en las calles.

En una entrevista por Skype, habló de indicios de que el líder bielorruso ha perdido el apoyo popular y los riesgos geopolíticos que enfrenta si persiste la represión violenta sobre sus propios ciudadanos.

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¬ŅNo se superpone el 80% del voto a Lukachenko con las recientes manifestaciones a favor de la oposici√≥n? Las autoridades bielorrusas est√°n decididas a defender el sistema pol√≠tico autoritario y actuar de acuerdo con un plan b√°sico, que incluye mostrar un gran apoyo a Lukachenko. Servir√≠a para confirmar su popularidad entre los ciudadanos comunes. Pero el 80% es claramente un n√ļmero manipulado. La cifra de la oposici√≥n, que tiene el 3%, tambi√©n es una exageraci√≥n, siendo utilizada como lema.





¬ŅC√≥mo saber si no existe una investigaci√≥n independiente? Hay institutos sociol√≥gicos independientes, pero desde 2016 la investigaci√≥n con pol√≠ticos, especialmente Lukachenko, ha sido prohibida por completo. Te√≥ricamente podr√≠an hacerlo, pero ser√≠a el √ļltimo relevamiento de su vida profesional. Pero hay indicadores indirectos que nos permiten decir que la mayor√≠a ya no apoya al gobierno.

¬ŅCu√°l es la evidencia indirecta? En junio, la gente esper√≥ durante horas en largas filas para firmar listas de apoyo para posibles candidatos. Viktor Babariko [empres√°rio detido desde ent√£o] ten√≠a 435 mil firmas, un nivel incre√≠ble, nunca alcanzado por un candidato alternativo. La fuerte participaci√≥n en la campa√Īa de Svetlana Tikhanovskaia, no solo en Minsk, sino en ciudades m√°s peque√Īas de todo el pa√≠s, tambi√©n es una indicaci√≥n de que la poblaci√≥n ha dejado de apoyar al r√©gimen.

¬ŅLas protestas del domingo por la noche (9), que implicaron riesgo de ilegalidad, son tambi√©n prueba? Por supuesto, no toda la sociedad est√° dispuesta a salir a la calle. En mi opini√≥n, la protesta en Minsk reuni√≥ a entre 10.000 y 20.000 personas. Es dif√≠cil saberlo porque estaban divididos en varios grupos. Ya ha habido grandes protestas en 2010, en una situaci√≥n igualmente dram√°tica, con 30.000 a 40.000 manifestantes bajo un invierno severo, con violenta represi√≥n. Los eventos de la campa√Īa de Tikhanovskaya reunieron a 60.000 personas, pero fueron eventos legales y pac√≠ficos.

Lo nuevo, en comparaci√≥n con las elecciones de 2015 y 2010, es la gran variedad de protestas generales, no solo en los centros regionales, como Brest, Vitebsk y Grodno, sino en ciudades realmente peque√Īas. Fue una de las primeras, si no la primera protesta de la era contempor√°nea en estas ciudades. Y las fuerzas de seguridad no ten√≠an suficiente gente para contenerlos, ya que 1.000 o 2.000 personas en las calles ya son multitud. No pudieron reprimir, simplemente observaron, lo que tampoco tiene precedentes.

¬ŅLa represi√≥n en Minsk sigui√≥ el patr√≥n habitual? No. Hubo armas sin precedentes, como el uso de balas de goma. No recuerdo que se utilizaron en las dos √ļltimas elecciones. Como granadas de disuasi√≥n.

¬ŅY qu√© puedes esperar de las protestas? ¬ŅSer√°n asfixiados y todo quedar√° como est√°? Lukachenko est√° decidido a mantener las cosas exactamente como est√°n. Los l√≠deres autoritarios no pueden impulsar el cambio. Los sistemas autoritarios, por su propia naturaleza, no pueden iniciar reformas ni absorber las aspiraciones de la sociedad. Pero la poblaci√≥n mostr√≥ claramente que ya no quiere este tipo de sistema pol√≠tico, quiere cambiar su vida, tener m√°s perspectivas y posibilidades. Est√°n hartos, simplemente est√°n hartos de Lukachenko. Creen que lleva demasiado tiempo en el poder.

Los manifestantes no solo eran jóvenes, sino que la mayoría está completamente alejada de la mentalidad, el estilo y la propaganda de Lukachenko. El abismo entre la sociedad, principalmente la parte más joven, y Lukachenko y su sistema se abre cada vez más.

¬ŅPodr√≠a la Uni√≥n Europea, Estados Unidos o cualquier otro actor influir en este juego? Lukachenko est√° muy cerca de perder cualquier di√°logo con Occidente, de retroceder sobre todos los avances, di√°logos, apoyos e incluso el suministro alternativo de petr√≥leo proveniente de Estados Unidos. Varios gobiernos enfrentar√°n dificultades para cooperar con un dictador que usa la violencia contra su poblaci√≥n.

Habr√° que ver qu√© pasar√° esta noche, cuando se esperan m√°s protestas. Si no entiende que puede perder logros importantes, si hay nuevos conflictos violentos, se quedar√° solo, a merced de Mosc√ļ. Las relaciones hoy entre Minsk y Mosc√ļ han sido peligrosas para la independencia de Bielorrusia desde diciembre de 2018, cuando Rusia comenz√≥ a aumentar la presi√≥n para obtener m√°s concesiones bielorrusas en las negociaciones para una integraci√≥n m√°s profunda en Estados Unidos. [acordo de 1996 entre os dois pa√≠ses].

La Uni√≥n Europea ya ha expresado su preocupaci√≥n, pero puede ser necesario repetir las advertencias, para enviar mensajes m√°s claros, formulados en t√©rminos m√°s duros. En diplomacia, la elecci√≥n de cada palabra es importante. Pero la pelota est√° en el costado de Lukachenko. Tendr√° que darse cuenta de que ha ido demasiado lejos y de lo que puede perder si contin√ļa o gana si se detiene ahora.

¬ŅHa aumentado el riesgo para la oposici√≥n? ¬ŅPuede Tikhanovskaia terminar en la c√°rcel como su esposo? No podemos excluir este riesgo. Ayer [domingo, 9] decidi√≥ no unirse a las protestas, sobre todo porque no tiene experiencia. Liderar protestas ilegales contra un r√©gimen totalitario y unas fuerzas de seguridad muy agresivas y bien equipadas ser√≠a muy dif√≠cil. Hasta ahora ha evitado personalmente el arresto, pero muchos de sus alrededores han sido arrestados, especialmente el s√°bado y domingo pasado. Hay mucha presi√≥n sobre su equipo y no hay garant√≠a de que no aumente el asedio sobre ellos.

¬ŅVe alguna posibilidad de que las protestas crezcan y logren un cambio concreto? Es cierto que Lukachenko reprimir√° las protestas, pero es muy dif√≠cil hacer un pron√≥stico sobre c√≥mo reaccionar√° la poblaci√≥n cuando se agrupe en multitudes. Me atrever√≠a a decir que los bielorrusos no est√°n preparados para una revoluci√≥n, entendida como algo hecho durante varios d√≠as de manera radical. Quiz√°s est√©n listos para la evoluci√≥n, es decir, mirar a las autoridades de una manera completamente diferente, esperar otras cosas del gobierno, dejar de ver a Lukachenko como su presidente, desobedecer algunas reglas, apoyar m√°s activamente a la oposici√≥n, crear movimientos civiles. , nuevos partidos pol√≠ticos.

Los procesos a largo plazo en la sociedad bielorrusa me parecen en este momento más probables que una dura batalla en las calles, durante varios días, que terminaría con una fuga de Lukachenko como sucedió en Ucrania con [Viktor] Yanukovich [presidente eleito em 2010 e deposto em 2014]. Este segundo escenario es, hasta ahora, reforzaré el hasta ahora, menos probable que el de cambios sociales lentos, pero todavía bastante peligroso para las autoridades bielorrusas. Las elecciones dejaron claro que Lukachenko finalmente perdió el apoyo de la mayoría de la población. Estoy convencido de que la mayoría ya no lo apoya y que esto es irreversible, no podrá recuperar la confianza de la mayoría de los bielorrusos.


KAMIL KLYSINSKI, 39 a√Īos

Es analista de relaciones pol√≠ticas y internacionales, especializado en cuestiones de Belar√ļs en el Centro de Estudios Orientales de Varsovia. Licenciada en Ciencias Pol√≠ticas por el Instituto de Ciencias Pol√≠ticas y Estudios Orientales de la Universidad Adam Mickiewicz de Poznan (Polonia), tradujo la biograf√≠a de Alexandr Lukashenko, de Valery Karbalevich. Trabaj√≥ de 2013 a 2016 en la Embajada de Polonia en Vilnius (Lituania).

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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