Turbulencia confusa en TAP





1. Las relaciones entre los accionistas privados de TAP, David Neeleman y Humberto Pedrosa, ya han tenido mejores días, eso es lo que se lee y se escucha. Eso no es lo que dicen los dos empresarios privados. Pero detrás de las escenas,en el te de los cinco", Se han reunido de una forma mucho más relajada.





Neeleman es visto como excesivo. Controla y decide casi todo, aunque sea socio en un nivel de igualdad participativa en el capital de la empresa. Por cierto, cabe se√Īalar que el capital tiene la siguiente composici√≥n: Estado 50%, trabajadores 5% y 22,5% para cada uno de los socios privados.

Esta situaci√≥n igualitaria de los socios privados no ha impedido a Neeleman "operar en TAP" una administraci√≥n a su manera. En primer lugar, por tener experiencia en el sector, luego por tener m√°s gerentes (dos en tres). De hecho, en los directores ejecutivos, Humberto Pedrosa solo tiene a su hijo, con la cartera de recursos humanos, un √°rea siempre dif√≠cil en una empresa como TAP, y con la "distribuci√≥n de bonos por desempe√Īo" que se ha producido, a√ļn debe haber quedado m√°s complejo. La relaci√≥n Administraci√≥n / Trabajadores.

2. Un segundo tipo de turbulencia, que no tiene un final a la vista y afecta grandemente la reputaci√≥n y la imagen de la compa√Ī√≠a, si no van a suceder otras cosas, es lo que concierne al "negocio" del nuevo avi√≥n TAP. El Airbus A330-900neo, cuya decisi√≥n de compra es responsabilidad de David Neeleman.

Lo llamé "negocio" de una manera suave, ya que es un poco más que eso. Neeleman apostó por la adquisición de aviones innovadores de una manera un tanto apresurada.

TAP es la primera compa√Ī√≠a en adquirir estos aviones, aunque todav√≠a no se han probado adecuadamente y ese fue el problema. Hubo una falta de reflexi√≥n (seg√ļn la lista, algunas econom√≠as han controlado la operaci√≥n) y los efectos est√°n a la vista: mareos, v√≥mitos, n√°useas, sensaci√≥n de desmayo en pasajeros y tripulaciones, etc. Algo francamente imprudente y arriesgado. Incluso me han impresionado tanto los trabajadores de la empresa, especialmente los que est√°n a bordo.

Los intentos de aliviar esta situaci√≥n ocurren en catadupa, pero la realidad es que el problema a√ļn no ha encontrado una soluci√≥n aceptable. Y aqu√≠ nuevamente, es la imagen, ahora de TAP y Airbus, la que se est√° degradando por las molestias causadas que se han hecho p√ļblicas y la percepci√≥n de alg√ļn riesgo de seguridad para las personas transportadas y su tripulaci√≥n.





TAP parece haber servido como conejillo de indias para el experimento de Airbus, pero por el momento nada va bien. Esperemos el desarrollo de los acontecimientos. Este negocio "din√°mico", en el que David Neeleman parece ser un "experto", al menos de la fama no se libra, no est√°, en este caso, en el camino correcto.

Pero el nuevo tipo de aeronave Airbus, sin duda mucho menos consumo y ruido, fue / es prometedor si se soluciona todo, a menos que termine retir√°ndose del mercado debido a deficiencias estructurales. Hasta ahora, no se ha hecho nada concluyente.

3. Otra turbulencia confusa se encuentra en el nivel de las relaciones sociales entre el estado y el sector privado.

Al igual que en el dominio p√ļblico, el gobierno actual revirti√≥, mediante la negociaci√≥n, la privatizaci√≥n de TAP a trav√©s de la entrega del 61% al sector privado por parte del anterior gobierno de PSD / CDS, con una participaci√≥n de capital del 50%.

Pero esta participaci√≥n estatal sufre de muchas restricciones negativas. El Estado es el socio mayoritario pero no lo hace. derechos economicos Proporcional, lo que provoca un desequilibrio de desempe√Īo en la empresa, en detrimento del accionista estatal.

Esta situaci√≥n permiti√≥ episodios tales como la distribuci√≥n de primas a un n√ļmero limitado de trabajadores y hecho en incumplimiento del Estado, muy discutido en los medios de comunicaci√≥n, lo que llev√≥ a declaraciones incluso duras e incluso a la condena de los hechos por parte de los miembros del Gobierno.

De hecho, el comit√© ejecutivo de tres elementos decidi√≥ otorgar "bonos por desempe√Īo" a los trabajadores, alegando que los cautiv√≥ y los cautiv√≥ tanto y tan bien que al menos uno de los ganadores ya ha dejado la empresa.

Sin lugar a dudas, lo que está mal con todo esto son los términos del acuerdo. Por lo tanto, es necesario cambiar las condiciones para transformar TAP en lo que debería ser, poniéndolo efectivamente al servicio de una estrategia de desarrollo de país.

4. Como ya se ha escrito en el artículo de opinión anterior: "El modelo para el grupo TAP que se estableció entre el gobierno y el sector privado no respalda una delimitación clara del papel de la intervención que el Estado debe tener en un grupo de tal importancia estratégica para El país, símbolo de nuestra soberanía nacional, un ancla fundamental para el turismo y para conectar a las comunidades portuguesas en el extranjero. Es importante, por lo tanto, la defensa de esta Flag Company y su integración en la estrategia de desarrollo de Portugal en toda su dimensión ".

5. De lo que se conoce y aqu√≠ est√° escrito, es m√°s o menos en el dominio p√ļblico que casi todo va mal en TAP en diferentes niveles.

La compa√Ī√≠a portuguesa no est√° informada sobre el papel y el desempe√Īo de los representantes del Estado en la Compa√Ī√≠a. Los menos informados, que ser√°n casi todos, tienen la sensaci√≥n de que tener o no tener representantes del estado contribuye poco al progreso de la empresa. Que todo est√° en manos de los privados y, en particular, de los de David Neeleman, que pronto se apresuraron, cuando se distribuyeron los premios, a aparecer en los peri√≥dicos con declaraciones de poca sustancia y algo de arrogancia.

Entonces, ¬Ņqu√© hacer? Como m√≠nimo, revierta y aclare el papel del Estado en la empresa TAP. La reversi√≥n de la privatizaci√≥n por parte de este gobierno fue sin duda correcta, pero el modelo negociado para la gesti√≥n y la estrategia de TAP estuvo lejos de ser un serio rev√©s.

Por lo tanto, después del período electoral, es esencial y urgente renegociar un nuevo acuerdo de accionistas para TAP, de modo que la empresa pueda perseguir los objetivos de la empresa y los nacionales, de modo que el papel del ancla en el desarrollo del país que es Los reconocimientos pueden hacerse efectivos.

El autor escribe seg√ļn la ortograf√≠a antigua.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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