Trump deja otro tratado destinado a prevenir la guerra nuclear con Rusia





La administración de Donald Trump anunció el jueves (21) que Estados Unidos dejará otro acuerdo más para minimizar el riesgo de guerra nuclear con Rusia.





Este es el Open Skies, que comenzó a comerciarse en 1955 y se firmó solo en 1992, poco después del final de la Unión Soviética, un estado en el que el país del presidente Vladimir Putin es el sucesor legal.

Seg√ļn el acuerdo, de vez en cuando los aviones de ambos pa√≠ses pueden volar aviones esp√≠as sobre el territorio del oponente. Es una forma de generar confianza, asegurando que los preparativos para un conflicto no est√©n en curso.

Trump siempre se ha quejado del acuerdo, que entró en vigencia en 2002, especialmente cuando la ruta de un vuelo ruso en 2017 pasó por una de sus propiedades de golf después de rodear Washington.

La justificación es que se dice que los rusos están violando los términos del acuerdo al prohibir vuelos sobre regiones como el cruce de Kaliningrado entre Lituania y Polonia.

¬ęCreo que tenemos una muy buena relaci√≥n con Rusia. Pero Rusia no se adhiri√≥ al tratado. As√≠ que hasta que lo hagan, nos iremos¬Ľ, dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca.

En los √ļltimos meses, el √°rea de inteligencia estadounidense ha aumentado el riesgo de que Mosc√ļ use vuelos para mapear puntos sensibles a ataques cibern√©ticos en los EE. UU.





El Kremlin a√ļn no ha comentado sobre la decisi√≥n estadounidense. ¬ęCualquiera que sea la verdad, el hecho es que el mundo se est√° volviendo cada vez m√°s peligroso¬Ľ, dijo en un mensaje el analista militar independiente de Mosc√ļ Ivan Barabanov.

Este es el segundo acuerdo con los rusos abandonados por Trump y una clara se√Īal de que los estadounidenses no deben renovar el principal tratado de limitaci√≥n de armas nucleares en vigor, el Nuevo Comienzo (Tratado de Reducci√≥n de Armas Estrat√©gicas), firmado en 2010 y que expira el a√Īo que viene.

Putin ya se ha quejado de que Washington tiene la intenci√≥n de abandonar el tratado, que limita el n√ļmero de ojivas nucleares operativas en los dos pa√≠ses a 1,550, y dice que las decisiones estadounidenses est√°n llevando al mundo a un mayor riesgo de conflicto at√≥mico.

El otro tratado dejado por los Estados Unidos el a√Īo pasado fue el INF (Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio) de 1987, que vet√≥ misiles tierra-tierra que van desde 500 km hasta 5,500 km en territorio europeo.

Uno de los hitos del final de la Guerra Fría, era obsoleto incluso por no prohibir el uso de armas lanzadas por aviones o barcos, pero nuevamente su existencia era un símbolo de confianza mutua ahora inexistente.

También en ese episodio, los estadounidenses acusaron a los rusos de violar los términos con la presencia de misiles en Kaliningrado, pero fue Estados Unidos quien probó un nuevo tipo de arma que fue prohibida poco después de abandonar el tratado.

Para Barabanov, es el caso típico en el que todos tenían razón, pero la opción estadounidense era la ruptura, no la diplomacia.

En el caso de Novo Start, hay un nuevo elemento en la ecuación: China, con quien Estados Unidos está experimentando su particular Guerra Fría 2.0. Trump ya ha dicho que solo tiene sentido renovar el acuerdo si los chinos están incluidos en él de alguna manera.

Es una lógica algo contradictoria, dado que estipular un techo de 1,550 armas para Beijing alentaría al país asiático a buscarlo. Hoy, los chinos tienen aproximadamente 320 ojivas operativas, mucho menos que los rusos y los estadounidenses.

Tanto Mosc√ļ como Washington nunca alcanzaron los t√©rminos precisos del Nuevo Comienzo. Los rusos tienen 1.572 armas listas para usar y otras 4.310 en stock, mientras que los estadounidenses tienen 1.750 y 3.800, respectivamente, seg√ļn la Federaci√≥n de Cient√≠ficos Estadounidenses.

The Open Skies est√° firmado por otros 33 pa√≠ses, la mayor√≠a del antiguo teatro europeo de la Guerra Fr√≠a. Con la retirada estadounidense, la salida de Mosc√ļ es predecible, ya que varios miembros de la OTAN (alianza militar liderada por Estados Unidos) son parte del tratado y podr√≠an continuar operando en Rusia.

Seg√ļn un informe de The New York Times, los Estados b√°lticos temen la p√©rdida de informaci√≥n sobre los movimientos de tropas rusas en la frontera: despu√©s de haber sido parte de la Uni√≥n Sovi√©tica, las tres naciones est√°n entre las m√°s alarmadas por el militarismo de Putin, que ya se ha anexionado Crimea en 2014.

Trump ha sido acusado por Putin y por expertos en control de armas de una actitud arriesgada en el campo militar que puede, sin exageración retórica, acabar con el mundo.

Abandon√≥ el acuerdo nuclear hace dos a√Īos que ten√≠a como objetivo frenar la producci√≥n de una bomba at√≥mica por parte de su rival Ir√°n. El texto era bastante indulgente con los ayatol√°s y el hielo, pero al menos le dio tiempo a la diplomacia para intentar actuar.

Mientras tanto, Trump decidió que mataran al principal general iraní en Irak en enero, lo que provocó un ataque sin precedentes contra una base en el país árabe en represalia. La pandemia de Covid-19 hoy borró el recuerdo reciente de que Teherán y Washington casi fueron a la guerra.

Las conversaciones de paz con Corea del Norte, después de que la dictadura en miniatura de Kim Jong-un avanzara mucho en su programa nuclear en 2017, pasaron 2019 congeladas y así están.

A√ļn este a√Īo, el estadounidense orden√≥ la entrada en servicio de una bomba nuclear de potencia reducida, que se lanzar√° desde submarinos. Y el Pent√°gono ha filtrado una simulaci√≥n del uso del arma contra Rusia.

Para los especialistas, la idea del uso táctico y puntual de este tipo de arma es una puerta abierta para escalar hacia el uso de las grandes ojivas estratégicas, las del Apocalipsis.

Rusia acusó directamente a Estados Unidos de facilitar una guerra y dijo que cualquier lanzamiento de misiles por parte de un submarino estadounidense se interpretaría como un ataque atómico, lo que llevaría a una represalia total con ojivas nucleares.

Por su parte, sin embargo, Putin también ha invertido mucho en nuevas armas para utilizar su arsenal nuclear, con énfasis en misiles hipersónicos, un área en la que el país es líder.

Todo esto sucede bajo los auspicios de la pandemia y en el a√Īo en que el simb√≥lico Tratado de No Proliferaci√≥n Nuclear celebr√≥ su 50 aniversario, por poca celebraci√≥n de sus entusiastas.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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