Trump cambia el discurso, recomienda m√°scaras y dice que la pandemia empeorar√° antes de mejorar





Presionado por las encuestas que apuntan a un escenario cada vez más difícil para su reelección, Donald Trump decidió probar un cambio de actitud ante la pandemia que ha matado a más de 140,000 personas en los Estados Unidos.





El nuevo comportamiento aparente incluye defender el uso de m√°scaras para combatir el coronavirus, el regreso de las apariencias diarias para hablar sobre la crisis con seriedad y la suspensi√≥n de los principales eventos de la campa√Īa en un momento en que el pa√≠s se est√° sumergiendo en nuevos registros de casos en Covid- 19)

No es la primera vez que Trump practica un tono más serio frente a la pandemia. Su historia errática, por lo tanto, requiere precaución al evaluar transformaciones que pueden ser inconsistentes y tomar rápidamente una dirección diferente si no tienen el efecto electoral esperado por el republicano.

Pero, el martes (21), el presidente decidió cristalizar la nueva dirección.

En un discurso breve y sin improvisaciones, Trump leyó frases sobre la gravedad de la crisis y habló en defensa de las máscaras, la distancia social y la precaución en la ocupación de bares y restaurantes, después de meses despotricando todo lo contrario.

¬ęDesafortunadamente [o cen√°rio] Se va a empeorar antes de mejorar. Es algo que no me gustar√≠a decir, pero as√≠ es ¬ę, dijo el presidente en su primera conferencia de prensa sobre la pandemia desde mediados de abril.

¬ęCuando no puedas distanciarte socialmente, usa la m√°scara. Te guste o no, tienen un impacto. Tendr√°n un efecto y necesitamos todo lo que pueda ayudar¬Ľ.





El presidente no abog√≥ por el uso de m√°scaras y solo se dej√≥ ver p√ļblicamente el 11 de julio. A principios de esta semana, public√≥ un mensaje en Twitter para decir que ¬ęmuchos dicen que es patri√≥tico usar la m√°scara¬Ľ y este martes dio un nuevo paso al sacar uno de su bolsillo y mostr√°rselo a las c√°maras.

¬ęLlevo la m√°scara, no tengo ning√ļn problema. Cuando estoy en el ascensor, con mis guardias de seguridad del Servicio Secreto, me la pongo¬Ľ.

Trump no estuvo acompa√Īado por ning√ļn experto en su equipo y respondi√≥ algunas preguntas en el evento del martes, al contrario de lo que sol√≠a hacer cuando el tema era la pandemia.

Sin Anthony Fauci, el principal funcionario de enfermedades infecciosas en los EE. UU. Y una figura recurrente en la Casa Blanca al comienzo de la crisis, el presidente ha se√Īalado que no tiene la intenci√≥n de compartir el centro de atenci√≥n mientras intenta asegurar su mesa electoral en horario estelar.

En los pocos más de 20 minutos que estuvo frente a los periodistas, Trump trató de transmitir un mensaje de liderazgo, reforzando la idea de que la prioridad de Estados Unidos es desarrollar la vacuna.

Pero, en varios momentos, utiliz√≥ informaci√≥n falsa, como cuando dijo que las pruebas son un √©xito en el pa√≠s e insisti√≥ en la tesis de que el virus ¬ędesaparecer√°¬Ľ en alg√ļn momento, sin presentar una propuesta nacional para combatir la enfermedad.

La motivación para el cambio en el comportamiento del presidente se refleja en los datos que muestran su popularidad en declive y en la molestia de los líderes republicanos que se han alejado de sus pautas, conscientes de que el negacionismo y la falta de liderazgo no funcionan en una crisis de estas proporciones.

Las encuestas nacionales y estatales clave para la disputa de la Casa Blanca muestran a Trump muy por detrás de su oponente, el demócrata Joe Biden, y reflejan la insatisfacción de una gran parte de la población estadounidense con el manejo del presidente de la pandemia.

Una encuesta publicada por el Washington Post / ABC News durante el fin de semana pone a Biden 15 puntos por delante de Trump: 55% a 40%, mientras que dos tercios de los encuestados dicen que tienen poca o ninguna confianza en el republicano cuando se trata de coronavirus.

¬ęMe juzgar√°n sobre la pandemia, pero tambi√©n sobre la econom√≠a, sobre los empleos que cre√©. El pr√≥ximo a√Īo ser√° un gran a√Īo¬Ľ, dijo el presidente cuando se le pregunt√≥ c√≥mo evaluar√≠an los estadounidenses su postura sobre la pandemia en los √ļltimos meses. .

Con el avance vertiginoso de nuevos brotes en al menos 43 de los 50 estados estadounidenses, Trump se ha enfrentado a la resistencia de los aliados que ya no vieron efectividad en su retórica de negación.

Los gobernadores republicanos, como los de Texas y Florida, por ejemplo, revisaron sus procesos de recuperación económica y comenzaron a defender el uso de la máscara por parte de la población a pesar de lo que dijo Trump: estas regiones reabrieron sus actividades en una etapa temprana con el estímulo del presidente y ahora están en el nuevo epicentro de la crisis en el país.

Aunque usar una máscara se ha convertido en una batalla política entre el sentido colectivo y la libertad individual en los EE. UU., Las encuestas muestran que el 65% de los estadounidenses dicen que usan el elemento de protección la mayor parte del tiempo cuando salen de casa, y estas tasas han aumentado A medida que la situación empeora en los Estados Unidos.

Acorralado por la realidad de los n√ļmeros, Trump comenz√≥ a ensayar los cambios. Adem√°s de la posici√≥n sobre las m√°scaras, el presidente ya hab√≠a realizado cambios espec√≠ficos en el funcionamiento de su campa√Īa y esta semana intensific√≥ las negociaciones para la aprobaci√≥n de otro paquete econ√≥mico en el Congreso que podr√≠a llegar a US $ 1 bill√≥n (R $ 5,17 billones).

Entre los incentivos se encuentran recursos para reabrir escuelas, apoyar a las peque√Īas empresas, impulsar las pruebas para Covid-19 y mantener el flujo de dinero hacia los estadounidenses a medida que la crisis se profundiza.

El gobierno de los EE. UU. Ya ha distribuido cheques de US $ 1,200 (R $ 6,200) a personas que ganan hasta US $ 75,000 (R $ 387,000) al a√Īo y, seg√ļn el l√≠der de la mayor√≠a del Senado, Mitch McConnell, debe haber una nueva ronda pagos

Después del fiasco de su manifestación en Tulsa, vaciado y que resultó en varios casos de Covid-19 entre los partidarios y su equipo, el presidente canceló un evento en New Hampshire alegando mal tiempo y dijo que de ahora en adelante hará telecomunicaciones, llamando a sus votantes en lugar de reunirlos sin distancia social en entornos cerrados.

La semana pasada, Trump anunci√≥ el reemplazo de su coordinador de campa√Īa, el experto digital Brad Parscale, con su asesor republicano veterano n√ļmero dos, Bill Stepien.

El intercambio se consider√≥ una se√Īal de que el presidente finalmente admiti√≥, aunque solo internamente, que su campa√Īa no iba bien y que era necesario mover piezas en el ajedrez de su equipo.

La evaluaci√≥n de los expertos es que los cambios en el equipo y el funcionamiento de su campa√Īa no deber√≠an cambiar la percepci√≥n de una gran parte de los estadounidenses que lo ven como un l√≠der ineficaz para guiar al pa√≠s durante la pandemia.

Con este fin, el presidente debe cambiar las decisiones que ha tomado y revisar las posiciones, incluso considerando otra orden nacional de cuarentena.

Sin una estrategia clara sobre cuál es la propuesta para su segundo mandato o incluso cómo golpear a Biden en su totalidad, Trump parece seguir un camino vacilante hasta que encuentra una posición que revierte el escenario que hoy es bastante malo para el presidente.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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