"Todo lo que hago es perdido por el fuego". La mitad de la población de Alvares abdicaría de los terrenos para frenar los incendios





En 2017, Alvares quedó rodeada por el fuego. Los incendios ocurren con tanta frecuencia que la población ya desistió de plantar fuera lo que fuera. Pero hay un proyecto que promete cambiar esta realidad.





La camisa est√° abierta. En la mano, una selecci√≥n. Tiene un aire trastornado, casi desesperado. Est√° sentado en una piedra, pero la respiraci√≥n es jadeante – como si quisiera abrir m√°s la camisa ya abierta. Mira en qu√© direcci√≥n mirar, el escenario es id√©ntico y de un solo color: negro. Est√° todo quemado y cada √°rbol se resume ahora a un tronco negro ca√≠do a uno de los lados. El hombre es, quiz√°, el √ļnico punto de color en aquella inmensidad de hect√°reas completamente negra. "¬ŅUsted me da bole?", Pidi√≥. Ese "se√Īor" a quien hac√≠a el pedido era Antonio, ingeniero forestal. Andaba por all√≠, en el bosque. El escenario creado por el fuego no era, para √©l, novedad. El √ļnico elemento nuevo era aquel hombre. Fue su aire desorientado que hizo el ingeniero parar el jeep 4 √ó 4 que conduc√≠a y preguntarle si estaba todo bien, si necesitaba ayuda. Le asegur√≥ la boleia: "Doy. ¬ŅEntonces no lo doy? ".

Entr√≥ en el jeep. Estaba manchado de negro – el color del rastro dejado por las llamas. "Entonces, vino a ver esta desgracia? ¬ŅTienes aqu√≠ alg√ļn bocadito, tambi√©n? ", Pregunt√≥ Arnaut. "Mire, ilusiones", dispar√≥ al hombre. No lleg√≥ a saberle el nombre, pero le qued√≥ a conocer la historia. El hombre a quien daba boleia hab√≠a emigrado a Francia. Gan√≥ dinero y compr√≥ 50 hect√°reas de tierra. La propiedad ardi√≥ toda y la inversi√≥n que hizo estaba, all√≠, reducida a cenizas.

El incendio de 2017 quem√≥ cerca del 60% de la parroquia de Alvares, al mismo tiempo que ard√≠a Pedr√≥g√£o Grande (Foto: JO√ÉO PORF√ćRIO / OBSERVADOR)

Arnaut parec√≠a tomar los dolores del hombre a quien dio boleia. Tambi√©n √©l y su familia tienen un perjuicio que "ni" puede imaginar. No hace cuentas. "Si las hiciera, me mataba. Estamos aqu√≠ hablando – a veces todav√≠a hago las cuentas en cuentos – en cientos de miles de cuentos! ", Cuenta el ingeniero al Observador. Arnaut no puede disimular la angustia. "¬°Y yo no vivo aqu√≠!", Dice. Alvares era la tierra de sus abuelos. "Imag√≠nese cuando la gente habla de su tierra. Imaginar lo que se retir√≥ la gente: el bastardo que emigraron de aqu√≠ a 20 a√Īos de Lisboa y todo lo que se ha acumulado para construir una casa. Ahora llega aqu√≠ y ve a toda la casa arder", Se desahoga.





No hay que imaginar. En el café en el centro de Alvares, cuatro hombres de pelo gris Рunos tienen un vaso de vino en la mano, otros un bastón, otros un gorra Рconversan entre goles. El aire despreocupado rápidamente es asolado por una nube de revuelta, casi de furia, así que el tema de los incendios se pone sobre la mesa. "Oye, todo está abandonado. Hay personas cuyos terrenos ya arderon cuatro y cinco veces. ¡Están hartos de luchar! ", dice uno de ellos, levantándose de inmediato. "Lo que yo había ardido todo", dice otro Рeste con una sonrisa tímida, pero a encogerse de los hombros.

"Imag√≠nese cuando la gente habla de su tierra. Imaginar lo que se retir√≥ la gente: el bastardo que emigraron de aqu√≠ a 20 a√Īos de Lisboa y todo lo que se ha acumulado para construir una casa. Ahora llega aqu√≠ y ve a la casa toda arder "

António Arnaut, ingeniero forestal

La poblaci√≥n de Alvares conoce bien el fuego. En los √ļltimos 40 a√Īos, los incendios lograron quemar √°rea de bosque suficiente para realizar dos veces el √°rea total de la parroquia situada en el municipio de G√≥is. Pero hay un conjunto de medidas que pueden hacer que en los pr√≥ximos 40 a√Īos el √°rea ardiente disminuya a la mitad, que la proporci√≥n de incendios extremos (como el de 2017) sea menor y que el n√ļmero de poblaciones que actualmente corren riesgos altos o muy altos de incendio sea reducido en un tercio. Los resultados se basan en un modelo de manejo forestal propuesto por el equipo coordinado por el Centro de Investigaci√≥n Forestal (EFC), el Instituto Superior de Agronom√≠a (ISA), en Lisboa.

El proyecto surgi√≥ de un azar y del inter√©s com√ļn de tres entidades distintas, que juntaron necesidad, conocimiento cient√≠fico y dinero. Despu√©s de los incendios de 2017 – que quem√≥ cerca del 60% de la parroquia de Alvares al mismo tiempo que ard√≠a Pedr√≥g√£o Grande, los accionistas del Observador decidieron apoyar la recuperaci√≥n de una zona afectada por el fuego. El primer (y √ļnico) contacto fue para Jos√© Miguel Cardoso Pereira, coordinador del grupo ForEco – Ecolog√≠a Forestal del ISA. En la misma semana, un grupo de productores forestales se puso en contacto con el mismo investigador en busca de ayuda para hacer la regi√≥n menos vulnerable a los incendios. Se reun√≠an las condiciones para crear un modelo de reforestaci√≥n que fuera viable, rentable y donde hubiera disminuido el riesgo de incendio.

Y el modelo es muy claro: hay que reducir la cantidad de √°rboles en la regi√≥n y el tama√Īo del bosque, porque s√≥lo as√≠ se reduce lo que se alimenta el fuego. "Alvares es un buen ejemplo de un sitio envejecido, despoblado y con un problema de uso del suelo: tiene bosque m√°s, tienen pocos espacios abiertos. "Incluso despu√©s del fuego, es un sitio cerrado, con pocas discontinuidades en el paisaje", dijo al observador Akli Benali, investigador del ISA involucrado en el proyecto.

Con cerca de 10 mil hectáreas, la parroquia de Alvares tiene 90% de su área ocupada con bosque para aprovechamiento de la madera Рmayoritariamente eucalipto, pero también pino. Los resultados del proyecto del CEF, presentados este sábado en Alvares, presuponen una participación de los productores forestales de la región, pero los beneficios van a extenderse a toda la población y hasta a las freguesias vecinas Рno sólo se hará más difícil un gran incendio se forman dentro de Alvares, como la probabilidad de que siga como gran incendio para las áreas contiguas será disminuida.

Las ventajas parecen claras, pero la primera dificultad es involucrar a los propietarios de los terrenos que tienen bosque. Algunos no saben que los tienen. Otros ya los dieron a los hijos. "No tengo nada. Ten√≠a un bocadito. Ya di a los hijos, no tengo nada, nada, nada. El poco que tengo, di ", explica uno de los hombres sentado a la mesa del caf√©. "Este se√Īor es que tiene unas", dice, apuntando a uno de los compa√Īeros. "Todav√≠a tienes un buen bocado, t√ļ", insiste. El hombre de gorra en la cabeza y bengala en la mano niega. "Entonces no tienes, all√° arriba?", Vuelve a insistir, llevando al presunto propietario a re√≠rse.

La parroquia tiene cerca de tres mil propietarios, con un √°rea media de media hect√°rea cada una. Medio hect√°rea es poco – no llega siquiera al tama√Īo de un campo de f√ļtbol – y es dif√≠cil que los rendimientos de producci√≥n de un terreno de este tama√Īo compensen los costos de cortes de los bosques, por ejemplo. La gesti√≥n de los terrenos es a√ļn m√°s dif√≠cil si se piensa que este medio hect√°rea resulta de la suma de las √°reas de los diversos terrenos que el propietario tiene esparcidos por el territorio. Como si no bastara, el promedio da una idea poco clara de lo que es el territorio: hay algunos propietarios que tienen propiedades con 50 o 100 hect√°reas, mientras que otros tienen s√≥lo mil metros cuadrados (que es m√°s peque√Īo que el √°rea ocupada por una piscina ol√≠mpica). "Aqu√≠ no es tierra de terratenientes", resume uno de los hombres de pelo gris, sentado a la mesa del caf√©, en el centro de Alvares.

Una zona tan fragmentada por peque√Īos propietarios privados dificulta una acci√≥n global sobre el bosque de la parroquia, que permita obtener los resultados presentados por el proyecto. De ah√≠ el inter√©s en formar una Zona de Intervenci√≥n Forestal – en este caso, la ZIF de la Ribeira do Sinhel -, para actuar sobre el territorio como un todo, independientemente de los l√≠mites de la propiedad de cada uno. La idea ser√≠a que, asociando a varios propietarios e interviniendo en el conjunto de terrenos-para hacer cortes, abonos y limpiezas, como si de un solo terreno se tratara, fuese posible reducir los costos de los servicios contratados. Esta idea es apoyada por los resultados del proyecto. M√°s, las encuestas realizadas a los propietarios demuestran que El 40% de los 221 encuestados por el proyecto estar√≠an disponibles para delegar la gesti√≥n de sus terrenos a la ZIF. Esta gesti√≥n pasa por la disminuci√≥n de los combustibles, es decir, cortar los matos cada cinco a√Īos, cortar los √°rboles que no tienen valor econ√≥mico (o que est√°n en exceso), para dejar s√≥lo aquellas que pueden hacer una buena producci√≥n de madera, y abrir las franjas sin vegetaci√≥n (de unos 125 a 200 metros de ancho) que faciliten la lucha contra los incendios.

Pero hay quien quede en la duda. "Son muy agarrados a lo que heredaron de los padres, de los abuelos. "Viven de los aspectos materiales con mucha profundidad", explica Jorge Alves. Pasa alg√ļn tiempo en el caf√© de Alvares y va escuchando a los clientes a hablar sobre la ZIF. El establecimiento es del amigo y, por eso, va all√≠ a ayudarle a servir a las mesas. "La gente est√° preocupada si pierden lo que tienen", cuenta al Observador. Jorge no est√°. Tiene varias propiedades separadas: "Todo junto es capaz de ser para all√≠ una hect√°rea y medio". Est√° dispuesto a abdicar de lo que sea necesario: "No tengo ninguna producci√≥n. Me limito a limpiar. No he tirado nada de lo que hago. Todo lo que planto se pierde con el fuego. Es enviar el dinero que invierte".

Es cierto que los incendios no dependen s√≥lo de la le√Īa que exista para arder, dependen tambi√©n de una ignici√≥n (el inicio del fuego) y de ox√≠geno. Pero el ox√≠geno y los vientos no se controlan. Y las igniciones, incluso con las campa√Īas de sensibilizaci√≥n para no hacer quemaduras o hogueras, siempre pueden ocurrir por causas criminales, negligentes o naturales. Por lo tanto, es en la disminuci√≥n de material combustible que se puede apostar y fue aqu√≠ que el equipo del ISA enfoc√≥ el trabajo de investigaci√≥n para disminuir la probabilidad de grandes incendios en la parroquia de Alvares.

En este momento, El 40% del √°rea de la parroquia ya tiene una gesti√≥n cuidada del bosque, con cortes de los matorrales y otras acciones silv√≠colas – incluyendo el 15% que est√°n bajo la gesti√≥n de las dos empresas de celulosa que explotan eucalipto en la regi√≥n. Aumentar esa √°rea a 50 o 60% traer√≠a beneficios en la disminuci√≥n del riesgo de grandes incendios y en la disminuci√≥n del √°rea ardiente. Si a esto se suma la creaci√≥n de una red de franjas (red primaria), que sirviera de obst√°culo al fuego, el riesgo de incendio disminuir√≠a a√ļn m√°s. Esto parece l√≥gico. ¬ŅPero los costos compensan los beneficios?

Amilcar Alejo est√° creyente en estos beneficios. Tiene una f√°brica de resina y varias propiedades "esparcidas" en la parroquia de Alvares. Pero ya desisti√≥ de plantar en ellas pinos – la materia prima del negocio que su abuelo erigi√≥ en 1921. "Un pino aqu√≠, para resinar, demora 40 a 45 a√Īos. Los incendios no tardan siquiera 20 a√Īos. Viene antes de eso y no dejan crecer los pinos ", explica al Observador. Entonces, Amilcar se ve de pies y manos atados. Se acaba de importar resina de Brasil, Espa√Īa, China y, ya, de Madagascar. En los terrenos donde pod√≠a plantar pinos, opta por plantar eucaliptos, porque crecen m√°s r√°pido. En 12 a√Īos, ya puede cortar y tener rendimiento. "La probabilidad de arder antes de crecer es menor", explica. De ah√≠ que vea en la creaci√≥n de una ZIF una oportunidad de utilizar sus terrenos para, finalmente, plantar pinos. "Vamos a intentarlo. Yo, solo, no consigo nada. Tal vez la gente en un equipo, en una ZIF, consiga. Vamos a esperar que esto rentabilice nuestra inversi√≥n", Dice.

Un propietario que corte los bosques, corte los √°rboles que no interesan y eval√ļe la salud de los √°rboles que conserva en su territorio va a aumentar el rendimiento forestal, asegura Akli Benali. "En algunos casos para el doble [segundo o modelo usado no estudo], pasando de una situaci√≥n que a menudo es de perjuicio para una situaci√≥n de ganancia. "Por un lado, una mata cuidada produce m√°s y mejor madera, luego el rendimiento es mayor. Por otro lado, si se reduce el riesgo de incendio, aumenta la probabilidad de vender la madera ya un precio m√°s alto (porque no est√° quemada). Y estos son s√≥lo los beneficios directos.

Los beneficios indirectos para los propietarios, pero tambi√©n para quienes no tienen terrenos (y para la sociedad en general) son: la reducci√≥n del riesgo de grandes incendios ante las poblaciones de la parroquia y de las freguesias vecinas, disminuci√≥n de los costos con la lucha contra incendios y un costo menor de recuperaci√≥n de las infraestructuras afectadas por los incendios, como edificios, carreteras, saneamiento b√°sico o l√≠neas el√©ctricas y de tel√©fono. "Intervenir en el bosque es una buena aplicaci√≥n para los fondos p√ļblicos", concluye Jos√© Lima y Santos, investigador del ISA y miembro del proyecto. "Lo que se gana como sociedad, tanto en t√©rminos de madera ahorrada, tanto en t√©rminos de riesgos para otras actividades, es compensador frente a lo que son los costos."

Pero las propuestas del equipo de investigación no se quedan sólo por reducir la cantidad de material combustible dentro de los terrenos que producen madera para vender, implican también que se abran pistas sin vegetación. Estas bandas sólo tienen sentido en ubicaciones muy específicas, como en las cumbres, donde el cambio de los vientos puede hacer que el fuego cambie de comportamiento. Y esto puede implicar que algunos propietarios tengan de abdicar de parte o de la totalidad de la producción de su terreno.

Es cierto que, en el conjunto de la parroquia, todos se benefician, pero el propietario pierde el rendimiento potencial de aquel terreno, mientras que los vecinos salen beneficiados con el aumento de la productividad (por la disminuci√≥n del riesgo de incendio). En el marco del proyecto, una encuesta a 221 propietarios -que son propietarios del 35% del √°rea forestal de la parroquia-, evalu√≥ la disponibilidad de entregar el terreno a cambio de una compensaci√≥n financiera. Amilcar es uno de ellos. El due√Īo de la f√°brica de resina defendi√≥ que es necesario pensar en la defensa del bosque "como una autopista, una l√≠nea de alta tensi√≥n". Esto es, explica: "Pas√≥ en mi propiedad, azar el m√≠o. Tienen que indemnizar como hace una Junta Aut√≥noma de las Carreteras o REN. "

Los modelos creados por el proyecto para evaluar la relaci√≥n costo-beneficio tambi√©n permitieron percibir que la mejor opci√≥n es crear s√≥lo un tercio de la red primaria (bandas) propuesta. La creaci√≥n de la totalidad de la red tendr√≠a beneficios claros en la reducci√≥n del riesgo de incendio, pero los costes para la construcci√≥n y el mantenimiento de las franjas, y para la compensaci√≥n de los propietarios que perd√≠an el rendimiento de los terrenos, no se compensaba con los beneficios. Los costes de compensaci√≥n a los propietarios para hacer un tercio de la red primaria podr√≠a llegar a los 160.000 euros, pero si fuera la red completa podr√≠a sobrepasar los 360 mil euros, seg√ļn los c√°lculos del equipo Econom√≠a, Sociolog√≠a y Gesti√≥n, coordinada por Jos√© Lima y Santos, investigador en el ISA. "Si ponemos un tercio de la red primaria, quedamos con un buen compromiso entre disminuci√≥n del riesgo de incendio y costos superiores. "Es donde se sacar√°n mayores beneficios", dice Akli Benali. "No se justifica poner toda la red primaria. No podemos ser idealistas, tenemos que ser eficientes. "

El proyecto de Alvares fue, para el equipo del ISA, un desafío, por la introducción de nuevas metodologías, pero fue al mismo tiempo un buen caso de estudio para poder aplicar la metodología en otros lugares. Las conclusiones extraídas sólo pueden aplicarse a este territorio, pero los conocimientos adquiridos pueden replicarse en otros proyectos. El equipo ya está preparando un proyecto mayor, para implementación de bosques más resistentes al fuego en la región del Pinhal Interior.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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