Todo a la borla





Portugal vive actualmente uno de los mejores períodos de su historia. El Gobierno socialista, a veces por su cuenta, otros por sugerencia de sus bloques favor y acólitos comunistas, ha aliviar gradualmente el portugués pago de un conjunto de servicios que, hasta hace muy poco, pesaron decisivamente en su presupuesto.





Despu√©s de haber comenzado por asignar manuales escolares gratuitamente a todos los que tienen hijos a frecuentar escuelas p√ļblicas, de haber bajado el valor de la propina m√°xima en las instituciones de ense√Īanza superior p√ļblica en 212 euros, de haber disminuido el precio de los pases sociales para las √Āreas Metropolitanas Lisboa y Oporto, el Parlamento, con los votos de todos los partidos, excepto el CDS / PP, decidieron dar ahora la luz verde al proyecto de ley del Bloque de izquierda para terminar tarifas a los usuarios de los centros de salud y en consultas o en ex√°menes prescritos por profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Ahora bien, en la práctica, la mayoría de los usuarios del SNS (más del 50%) ya estaba exenta del pago de las tasas moderadoras, que sólo afecta a aquellos que tenían mejores condiciones económicas. De hecho, de acuerdo con la legislación vigente, estaban excluidos de la obligación de pago de las tasas moderadoras los siguientes usuarios:

  1. Embarazadas y parturientas;
  2. menor;
  3. Utentes con un grado de incapacidad igual o superior al 60%;
  4. Utentes en situación de insuficiencia económica, así como los dependientes del respeto del hogar;
  5. Dadores benévolos de sangre;
  6. Dadores vivos de células, tejidos y órganos;
  7. bomberos;
  8. Pacientes trasplantados;
  9. Militares y ex militares de las Fuerzas Armadas que, en virtud de la prestación del servicio militar, se encuentren incapacitados de forma permanente;
  10. Desempleados con inscripci√≥n v√°lida en el centro de empleo obteniendo una subvenci√≥n de desempleo igual o inferior a 1,5 del IAS (correspondiente en 2018 a 643,35 euros) que, debido a una situaci√≥n transitoria o de una duraci√≥n inferior a un a√Īo, no pueden demostrar la su condici√≥n de insuficiencia econ√≥mica en los t√©rminos legalmente previstos, y el correspondiente c√≥nyuge y dependientes;
  11. J√≥venes en proceso de promoci√≥n y protecci√≥n a correr t√©rminos en comisi√≥n de protecci√≥n de ni√Īos y j√≥venes o en el tribunal;
  12. J√≥venes que se encuentren en cumplimiento de medida tutelar de internamiento, medida cautelar de guardia en centro educativo o medida cautelar de guardia en instituci√≥n p√ļblica o privada;
  13. Jóvenes integrados en cualquiera de las respuestas sociales de acogida en virtud de una decisión judicial dictada en un proceso tutelar civil, y en virtud de la cual la tutela o el simple ejercicio de las responsabilidades parentales sean deferidos a la institución donde el menor se encuentra integrado;
  14. Los solicitantes de asilo y refugiados y los cónyuges o asimilados y descendientes directos;
  15. Utentes, en el ámbito de Interrupción voluntaria del embarazo (IVG).

As√≠, analizando las exenciones en vigor, f√°cilmente se llega a la conclusi√≥n de que la medida ahora aprobada viene a beneficiar, √ļnica y exclusivamente, a los ciudadanos menos carenciados, contrariando las proclamaciones efectuadas por los partidos de la izquierda.

Estas medidas en la educación, la salud y los transportes, además de ser electorales, son claramente contrarias al objetivo social de que anuncian, perjudicando, después de todo, a las familias más necesitadas. La intención de los servicios prestados en estas áreas "son prácticamente la espiga" se traduce en la práctica para hacerlos a ser pagados por los impuestos de todos los portugueses y no sólo por aquellos que tienen mejores condiciones económicas.

En realidad, las medidas tomadas por el Gobierno socialista constituyen la antítesis de lo que se esperaría ver de parte de alguien que se anuncia de izquierda, teniendo curiosamente el beneplácito o incluso la iniciativa de parte de los partidos de la izquierda más radical.

Entendemos que ideológicamente es atractivo defender la gratuidad de la educación, salud y transporte, prometemos el portugués que el Estado existe para cuidar de ellos y proporcionar servicios esenciales a la borla, pero seguramente sólo los más distraídos no entienden que el estado vive lo todos nosotros le proporcionamos y que somos todos que alimentamos "el monstruo", que será tanto mayor cuanto más tareas se le quiera asignar.





En la pr√°ctica, la gratuidad de la educaci√≥n, la salud y el transporte, s√≥lo para citar algunos ejemplos, significar√° una de dos cosas, o ambas al mismo tiempo: los servicios ser√°n cada vez de peor calidad para los usuarios, frente a su incapacidad para cumplir su misi√≥n en relaci√≥n con un n√ļmero cada vez mayor de usuarios (transporte son claros ejemplos), y / o portugu√©s, ricos y pobres, pagar√° m√°s y m√°s impuestos para alimentar una m√°quina cada vez mayor y m√°s ambicioso.

De lo que se trata, al final, es de una cuesti√≥n de opciones. ¬ŅDeber√≠a optar por m√°s tasas / precios de los servicios p√ļblicos, en virtud del principio del usuario pagador, o por m√°s impuestos, en que todos pagan, independientemente de que utilicen o no los servicios prestados por el Estado? Y, dentro de esta √ļltima opci√≥n, que ha merecido la preferencia de la geringonza, debemos privilegiar los impuestos directos o los impuestos indirectos?

Lo que se ha observado es que el Gobierno socialista ha optado por reducir o eliminar las tarifas y / o los precios pagados por algunos servicios p√ļblicos y se ha mantenido sin cambios impuestos directos en gran medida, una carga para los portugueses con los impuestos indirectos. Se trata de una opci√≥n electoralmente muy inteligente, pero socialmente equivocada. En la pr√°ctica, como cualquier economista principiante conseguir√° explicar a un ciudadano menos atento, los impuestos indirectos son los que se presentan como socialmente m√°s injustos.

El "todo a la borla", es decir, la gratuidad universal es una medida más populista, más electoralista, pero menos justa, pudiendo, en el límite, significar que todos, incluso los más pobres, pagan los servicios prestados a los menos necesitados.

A medida que los recursos del Estado son finitos y pueden tener muy diversos destinos para satisfacer las diversas necesidades de los ciudadanos, que no entiende c√≥mo el gobierno va a ser capaz de explicar a los portugueses por qu√© deber√≠a, a trav√©s de sus impuestos, el apoyo a la igualdad, los costos de la educaci√≥n, la salud y el transporte p√ļblico de ricos y pobres.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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