‘Tasa única’, ¿sí o no?





Antes de analizar la propuesta de creación de un régimen fiscal sustitutivo de la renta personal, hagamos un pequeño marco fiscal. Un sistema tributario se define tradicionalmente como el conjunto de impuestos vigentes en un territorio determinado, que es el dominio normativo de su análisis.





Los impuestos han sido durante mucho tiempo la principal fuente de ingresos de los Estados, con el objetivo de satisfacer las necesidades financieras del Estado (y otras entidades públicas) y una distribución justa de la renta y la riqueza, tal como se consagra en el artículo 103. de la Constitución de la República Portuguesa (CRP). También podemos agregar dos propósitos fiscales (extrafiscales) más: la estabilización macroeconómica y la influencia en la asignación de recursos.

Además del dominio normativo – la legislación que regula las materias tributarias – en un análisis complementario al sistema tributario, también será importante mencionar el dominio económico. Se estudian las relaciones bilaterales entre el sistema tributario y el sistema económico: los impuestos están influenciados por la realidad económica a la que se aplican, siendo, al mismo tiempo, un instrumento de intervención sobre esa misma realidad económica (Freitas Pereira, 2018).

En cuanto al impuesto sobre la renta de las personas naturales (SRI), nuestro CRP consagra, en el artículo 104, que debe ser único y progresivo, teniendo en cuenta las necesidades e ingresos del hogar, con miras reducir las desigualdades.

Sin embargo, el impuesto sobre la renta de las personas físicas vigente en Portugal está dotado de un sistema dual, porque además de la aplicación de la progresividad (a través de las tasas generales del artículo 68 del Código del IRS), ciertos tipos de ingresos pueden ser gravados a tipos proporcionales (plano) – conocidas como tarifas de liberación (que liberan los ingresos de su estado de cuenta al enviar el estado de cuenta del IRS, como es el caso de los ingresos de capital – intereses y dividendos, actualmente 28%) o a tasas especiales (los ingresos se declaran obligatoriamente en la declaración del IRS pero gravados de forma autónoma, como en el caso de las rentas de la propiedad, también del 28%, pero susceptible de reducirse al 10% en el caso de contratos de arrendamiento de más de 20 años). Sin embargo, nada impide que se incluyan los ingresos de capital y / o propiedad.

Según las estadísticas disponibles en el portal de Finanzas, se identificaron en 2018, a través de la declaración del IRS – modelo 3 – 5.302.953 hogares, de los cuales cerca del 54% pagaron al IRS en un total de 11.998 millones de euros, resultando en un impuesto bruto efectivo (IRS liquidado / Ingresos brutos) del 12,56%. Más del 85% de los hogares recibían salarios y / o pensiones (categorías A y H).

En cuanto a los tramos de renta imponible, previstos en el artículo 68 del IRS, más del 60% de estos hogares se encuentran en el primer tramo (14,5% en Portugal, 12,41% en Madeira y 10, 15% en las Azores). Además, más del 75% del IRS pagado es generado por agregados pertenecientes a niveles intermedios (28,5% a 45% en Portugal continental). En Portugal, considerado un país relativamente pobre y muy desigual, hay un volumen importante de hogares que tienen un nivel de ingresos muy bajo, por lo que no pagan el IRS.





En relación con la propuesta de crear un impuesto sobre la renta de las personas físicas con tipo de interés plano 15% para ingresos superiores a 650 euros (este límite puede ser mayor si hay dependientes y / o estamos ante una familia monoparental), esta propuesta puede plantear algunas limitaciones, aunque se ha argumentado que este modelo tributario fue adoptado por algunos países (p.ej. Europa del Este) con repercusiones positivas. Sin embargo, sucede que, en comparación con el Estado portugués, los niveles de prestación de bienes y servicios públicos en estos países son mucho menores. ¿Estaremos dispuestos a sufrir un revés tan potencial?

En cuanto a las limitaciones, tenemos, en primer lugar, el cuestionamiento de la garantía del principio de equidad, que establece que todos los ciudadanos están obligados a pagar impuestos según el criterio de la capacidad contributiva de cada contribuyente. [com a existência do mínimo de existência (art.º 70.º do CIRS), os contribuintes com rendimentos mais diminutos não são tributados em sede de IRS]. Con esta nueva propuesta, la progresividad no sería aplicable, que es central para la reducción de las desigualdades sociales. Además, la capacidad del Estado para brindar a los ciudadanos bienes y servicios públicos también se vería comprometida y se podrían generar sentimientos de injusticia, especialmente entre los contribuyentes con menores niveles de ingresos.

Una segunda limitación sería el debilitamiento de la solidez de las finanzas públicas, pues se traduciría en una reducción de la capacidad de crecimiento de la economía, poniendo en riesgo la realización de proyectos de inversión pública, incluidos los de carácter social. La realización de estos podría tener que financiarse a través de los ingresos fiscales del IVA, el impuesto que genera más ingresos fiscales en el Estado portugués.

En cuanto al ahorro, es evidente que esta propuesta beneficiaría, a gran escala, a los contribuyentes con mayores niveles de ingresos. Porque además de ser, naturalmente, más propensos al ahorro, tendrían una mayor renta disponible en términos proporcionales en comparación con los contribuyentes con menores ingresos. Estos últimos tienen muy baja propensión al ahorro, aplicando la mayor parte de sus ingresos al consumo, pagando otros impuestos (p.ej. IVA).

Para asegurar la estabilidad y solidez de las finanzas públicas es importante garantizar y mantener el cumplimiento tributario voluntario y asegurar que todos (aquellos que cumplen con los niveles mínimos de capacidad contributiva) participen de la recaudación tributaria del IRS.

Recordemos, en el caso portugués, la noticia, a finales de 2015, según la cual los contribuyentes portugueses identificados como poseedores de alta capacidad patrimonial y / o altos ingresos[referidoeningléscomo[designadoseminglêsporIndividuos de alto patrimonio neto (HNWI) que, por definición, acumulaba 25 millones de euros de activos o, alternativamente, recibía al menos cinco millones de euros de ingresos anuales]aseguró un pequeño porcentaje de los ingresos fiscales del IRS. En condiciones normales, este grupo de contribuyentes debería garantizar un volumen de recaudación mucho mayor si se reducen los niveles de incumplimiento y se eliminan los mecanismos de protección legal de los respectivos ingresos.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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