TAP – Tome otro plan





Comienzo enunciando una declaraci√≥n de intereses de patente: fui socio de una firma de abogados que asesor√≥ a David Neelman en el proceso de privatizaci√≥n de TAP, aunque no particip√© en la transacci√≥n, y fui abogado durante muchos a√Īos en el grupo Barraqueiro. Actualmente, ya no soy socio de ese bufete de abogados y ejerzo exclusivamente funciones como gerente de un grupo empresarial en el campo de la energ√≠a.





Tal declaración de intereses no me impide dar mi opinión sobre los hechos más recientes de la telenovela de TAP.

Siempre he defendido p√ļblicamente que era responsabilidad del Estado, en esta crisis econ√≥mica y de salud, ayudar a las empresas financieramente y as√≠ mantener sus trabajos. Y preferiblemente a trav√©s de instrumentos de patrimonio o cuasicapital (pagos complementarios o pagos de capital complementarios).

Y siempre he sostenido que esta ayuda no debe ser exclusiva de las peque√Īas y medianas empresas, ni debe limitarse solo a aquellas que eran financieramente saludables antes de la crisis mencionada. Las grandes empresas, y especialmente las ¬ęestrat√©gicas¬Ľ, y todas las empresas que demuestran ser econ√≥micamente viables, aunque financieramente en dificultades (e incluso antes del surgimiento de la crisis pand√©mica) deber√≠an merecer apoyo para su capitalizaci√≥n, promoviendo la creaci√≥n de riqueza (tan necesario para la redistribuci√≥n impositiva propagada) y el mantenimiento del empleo (vital para el ahorro p√ļblico a trav√©s de los fondos de desempleo evitados y para la econom√≠a como resultado del tan deseado consumo).

Dicho esto, no tengo dudas de que TAP sea una empresa estrat√©gica (¬°aunque el Estado, o el Dr. Costa e Silva, a√ļn no ha definido los sectores estrat√©gicos para apoyar!). Tampoco me interesa, para este an√°lisis, que el desempe√Īo financiero de TAP ya era deficiente antes de la crisis de salud.

No hace falta decir que un accionista no puede, no debe, p√ļblicamente o en la comisi√≥n europea, en la direcci√≥n de la competencia, anunciar que la empresa no era viable o que ya no era viable antes de la crisis pand√©mica. Pero estos son otros rosarios ideol√≥gicos que, de hecho, solo perjudican a TAP e indirectamente al Estado. Si no, veamos: Luftansa recibi√≥ una ayuda estatal de 9 mil millones de euros y competir√° en el futuro con TAP, que tendr√° la ayuda condicionada a un fuerte plan de reestructuraci√≥n. Si esto no es una distorsi√≥n de la competencia, no s√© qu√© es y no puede justificarse por el hecho de que los pre-Covid de TAP tuvieron un rendimiento inferior. Como dicen en la jerga del f√ļtbol: ¬°son once contra once y Alemania gana al final!

La intervenci√≥n del Estado, a trav√©s de la compra del 22,5% del accionista David Neelman por 55 millones de euros, manteniendo el pr√©stamo de bonos de una parte relacionada por un monto de 90 millones de euros fue, seg√ļn el valor empresarial de TAP, desastroso.





El método de ayuda es que debería haber seguido el siguiente plan:

1. TAP se encuentra en una situación de insolvencia o preinsolvencia, no culpable, ya que, por hechos no atribuibles a la gestión de TAP, está a punto de no poder cumplir con sus obligaciones a corto plazo;

2. Esta circunstancia sería suficiente para que el accionista estatal exigiera a la gerencia de TAP un plan de recapitalización o reestructuración de la empresa, lo que siempre implicaría un aumento en el patrimonio, ya que no me parece que poner más deuda en un balance ya deficiente ayudaría a solvencia futura de la empresa;

3. Como uno de los accionistas privados, David Neelman, no aceptó ninguna de las condiciones, la solución sería, sin interrumpir la continuidad de las operaciones, iniciar un Proceso de Revitalización Espacial (PER);

4. Los accionistas privados, ante este escenario de insolvencia, estar√≠an obligados por los acreedores (a quienes el control de la empresa pasa en un procedimiento de insolvencia) a, al final, convertir sus cr√©ditos en capital o reducir al m√°ximo sus cr√©ditos de accionistas. peque√Īa expresi√≥n (corte de pelo).

5. Ahora, en cualquier procedimiento de insolvencia, si los acreedores vieran que había un accionista dispuesto a invertir 1.200 millones de euros y convertir sus créditos subordinados en capital, estarían disponibles para una reestructuración de sus créditos, ya sea a través de un corte de pelo, ya sea por una moratoria o adaptando los plazos de vencimiento a las predicciones reales del flujo de caja futuro.

6. Y un proceso de insolvencia, acompa√Īado de un plan de reestructuraci√≥n para reforzar el capital social, la reducci√≥n de rutas y aviones y la reducci√≥n necesaria en el n√ļmero y los beneficios de los trabajadores, no causa ninguna interrupci√≥n de la actividad de la empresa.

7. ¡Nacionalizar TAP sería un error legal colosal!

8. Hasta donde sé de hechos notorios, existe una cláusula contractual que le otorga al Sr. Neelman la recuperación de sus créditos en caso de nacionalización;

9. En una nacionalización, todos los acreedores permanecen sin cambios, ¡incluido el préstamo de bonos de Azul!

10. La adquisici√≥n directa de la participaci√≥n del Sr. David Neelman fuera de un PER, le permiti√≥ al Sr. David Neelman encajar mucho m√°s de lo que recibir√≠a en un PER o en cualquier transacci√≥n de mercado. Refiri√©ndose ahora al ajuste que recibir√≠a en una transacci√≥n precoz de Luftansa es solo arrojar arena en los ojos …

La operación para adquirir la participación del Sr. Neelman por parte del Estado, por un valor acorde con el valor empresarial de TAP (cercano a cero) sería la solución más pacífica, manteniendo la gestión privada, con una mayor supervisión por parte del accionista mayoritario. Pero esta operación siempre debería llevarse a cabo, en las negociaciones entre los accionistas, sin prurito ideológico, a través de la insolvencia y un plan de reestructuración en la línea mencionada anteriormente.

¡Tenga en cuenta que el plan de reestructuración sería aprobado por los acreedores, lo que siempre sería más fácil de aceptar por los sindicatos y sus representantes!

Una √ļltima palabra para reconocer que siempre es importante mantener centros de toma de decisiones en Portugal y, como dijo Marques Mendes, es encomiable el patriotismo y el amor al riesgo comercial del Sr. Humberto Pedrosa quien, creyendo en la empresa y sus trabajadores, acept√≥ mantener ¬°convertirse en accionista y renunciar a un ajuste que ning√ļn emprendedor de aviaci√≥n podr√≠a imaginar en esta fase de par√°lisis completa del sector!

Espero sinceramente que este accionista privado tenga una voz activa en la gesti√≥n de la empresa, evitando algunos tics peligrosos en la gesti√≥n p√ļblica de las empresas que operan en mercados privados.

¡La nacionalización sería costosa y no había necesidad! ¡Este plan para adquirir un accionista privado costó mucho dinero y no fue necesario! ¡Deberías tomar otro plan!

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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