TAP: el Estado paga, pero no envía





Con los a√Īos, ha habido varios intentos de privatizar TAP. Fue en 1991 cuando el Gobierno de la √©poca aprob√≥ la transformaci√≥n del grupo en una sociedad an√≥nima y el Estado tom√≥ el 51% del capital.





Despu√©s, surgieron muchas e intensas controversias, y he aqu√≠, en 2011, TAP se incluye en la gran cantidad de privatizaciones del programa de ajuste financiero negociado con la troika. En 2015, a pesar de toda la controversia y controversia, el gobierno de PSD / CDS privatiz√≥ el 61% del capital de la compa√Ī√≠a, vendi√©ndolo por media docena.

Tampoco parece que estemos hablando de una compa√Ī√≠a estrat√©gica que es uno de los mayores exportadores nacionales y un instrumento de nuestra soberan√≠a, en un pa√≠s con 11 islas atl√°nticas e importantes comunidades de emigrantes repartidas por todo el mundo.

En 2016, con un nuevo marco pol√≠tico en el Parlamento, fue posible avanzar hacia la recuperaci√≥n del 50% del capital por parte del Estado, que, aun as√≠, estaba lejos de ser necesario: la anulaci√≥n de la privatizaci√≥n. El Estado recuper√≥ el control accionario de la empresa, pero no los derechos econ√≥micos, sin el control p√ļblico de la administraci√≥n. En otras palabras, los particulares contin√ļan gobernando.

Uno de los argumentos presentados para la privatizaci√≥n fue el saldo de las cuentas p√ļblicas. La utilidad p√ļblica de la venta nunca se ha demostrado, ni su necesidad urgente e imperativa. Era una opci√≥n pol√≠tica.

En 1997, la venta de TAP a Swissair también se presentó como algo tan inevitable que incluso se afirmó que sin la privatización, no habría dinero para los salarios del mes siguiente. Swissair y la Sabena belga, vendidas mientras tanto a Swissair, ya no existen y, muy probablemente, ese sería el camino de TAP que, por el contrario, continuó creciendo.

De hecho, TAP no presentó problemas significativos hasta que, en 2007, se produjo la desastrosa compra del 100% de VEM Brasil, lo que generó una deuda de más de 500 millones de euros. El gobierno de la época no dijo nada al respecto y ni siquiera intentó renegociar esta operación. De nuevo, había opciones.





Hemos llegado hoy y es innegable que enfrentamos otra privatización lucrativa para unos pocos y ruinosa para muchos. No se resolvieron problemas y algunos incluso empeoraron.

La crisis epid√©mica por la que estamos pasando ha resaltado a√ļn m√°s la fragilidad y el error de este proceso. Incluso antes de la pandemia, la compa√Ī√≠a decidi√≥ despedir a cientos de trabajadores, los conflictos laborales y las quejas de los pasajeros se acumulan, mientras que la compa√Ī√≠a otorga premios a algunos gerentes.

Solo la recuperaci√≥n del control p√ļblico sobre TAP salvaguardar√° el inter√©s p√ļblico, la continuidad de los servicios prestados y los derechos de los trabajadores. El Estado no puede permanecer como reh√©n de los intereses privados, abdicar de sus sectores estrat√©gicos y su poder de decisi√≥n, y solo puede ser llamado cuando se trata de financiar.

Inyectar millones de euros de recursos p√ļblicos en TAP, mientras su gesti√≥n sigue subordinada a intereses privados, es profundizar el error de esta privatizaci√≥n y no tiene ning√ļn sentido. ¬ŅLas entidades privadas invierten en una empresa y se la entregan al Estado para que se haga cargo de su gesti√≥n? ¬ŅO asumir las p√©rdidas y el Estado se queda con las ganancias?

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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