Sri Lanka: Sin castigo, no habrá recuperación





El mes pasado, un levantamiento popular sin precedentes en Sri Lanka provoc√≥ la ca√≠da de la autoritaria familia Rajapaksa, que hab√≠a dominado la isla durante casi dos d√©cadas. Pero la victoria fue fugaz y agridulce. La elecci√≥n de Ranil Wickremesinghe, sucesor de Gotabaya Rajapaksa, por parte de los legisladores sugiere que las demandas de la poblaci√≥n no se cumplir√°n. De hecho, pocas horas despu√©s de la toma de posesi√≥n de Wickremesinghe, el pa√≠s declar√≥ el estado de emergencia, lo que provoc√≥ un gran n√ļmero de arrestos de manifestantes y restricciones de viaje. Las fuerzas de seguridad llevaron a cabo ataques violentos contra lugares de protesta antigubernamentales en Colombo y otros lugares, golpeando a civiles, periodistas y abogados y destruyendo propiedades. Esto sugiere que es posible que la brutalidad y los actos ilegales de la dinast√≠a anterior no terminen pronto.





Las protestas de la ¬ęlucha del pueblo¬Ľ (Janatha Aragalaya) fueron provocadas por la escasez generalizada de electricidad, gas, fertilizantes, alimentos y medicinas. La mayor parte de la culpa puede atribuirse a d√©cadas de malas pol√≠ticas econ√≥micas, pr√©stamos sin control, corrupci√≥n, militarizaci√≥n y autoritarismo. Las disparidades econ√≥micas del pa√≠s fueron destacadas por los manifestantes que asaltaron el palacio presidencial el mes pasado y revelaron el lujo en el que viv√≠an los gobernantes.

La confiscaci√≥n de dinero y bienes obtenidos il√≠citamente por parte de la familia Rajapaksa y sus aliados se ha convertido ahora en una demanda fundamental del movimiento protestante. En los √ļltimos a√Īos, familiares y aliados han sido acusados ‚Äč‚Äčde delitos que van desde lavado de dinero hasta tr√°fico de armas y fraude, pero hasta el momento nadie ha sido arrestado.

Ser√≠a dif√≠cil encontrar un reemplazo m√°s pro-Rajapaksa e ileg√≠timo que Ranil Wickremesinghe, quien se ha desempe√Īado como primer ministro seis veces y cuya gesti√≥n ha sido acusada repetidamente de irregularidades por participar en eventos como el golpe de estado de bonos del Banco Central de 2015 y la tortura. campamentos a fines de la d√©cada de 1980. En las √ļltimas elecciones, Ranil perdi√≥ el cargo de diputado y, por lo tanto, deber√≠a haber perdido su legitimidad pol√≠tica. Durante su mandato como primer ministro, de 2015 a 2019, no hizo ning√ļn arreglo para que se investigara a la familia Rajapaksa. Adem√°s, no logr√≥ establecer un mecanismo judicial extraordinario con participaci√≥n internacional que cumpliera con una resoluci√≥n hist√≥rica del Consejo de Derechos Humanos de la ONU de 2015 y garantizara que los involucrados en las atrocidades cometidas durante el per√≠odo de guerra rindan cuentas.

Sin embargo, la opini√≥n p√ļblica est√° cambiando y exigiendo que se investiguen los cr√≠menes de los Rajapaksa.

El mes pasado, los manifestantes levantaron carteles con fotograf√≠as de periodistas y activistas que desaparecieron o fueron asesinados, como Lasantha Wickrematunge, Prageeth Ekneligoda, Lalith Kumar Weeraraj y Kugan Muruganathan. Otros cr√≠menes incluyen la masacre de la prisi√≥n de Welikada en 2012, el descubrimiento de una fosa com√ļn en la d√©cada de 1980 vinculada a un levantamiento de Sri Lanka e incluso los atentados con bomba de Pascua de 2019. Todos estos casos tienen una cosa en com√ļn: la falta de soluci√≥n y fuertes sospechas de participaci√≥n de los r√©gimen de Rajapaksa, especialmente el ex presidente Gotabaya.





El grito de justicia lo encabezan muchos de los ex votantes de Rajapaska, la mayoría de los cuales son partidarios del nacionalismo budista de Sri Lanka y han llegado a considerar a los Rajapaksas como héroes de guerra que salvaron al país del terrorismo.

Ahora, el mayor desaf√≠o al que se enfrenta la verdad y la reconciliaci√≥n es conseguir ‚ÄĒy mantener‚ÄĒ el apoyo de la mayor√≠a budista esrilanquesa de Sri Lanka, para que los responsables de las atrocidades cometidas contra los tamiles durante la guerra civil sean investigados y castigados. Aunque los cr√≠menes han sido cometidos por diferentes gobiernos y grupos rebeldes tamiles durante tres d√©cadas, la ONU y otras organizaciones responsabilizan principalmente a los Rajapaksa del derramamiento de sangre en la recta final de la guerra. Hacerlos responsables significa hacer justicia a los militares que algunos habitantes de Sri Lanka ven como h√©roes. Nunca ha habido un mejor momento para desafiar a las instituciones que antes se consideraban intocables, y se nota que ha habido un cambio de actitud al respecto.

La ONU y las principales naciones occidentales deben apoyar la b√ļsqueda de la justicia, a nivel nacional e internacional. El a√Īo pasado, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprob√≥ una resoluci√≥n sobre reconciliaci√≥n, rendici√≥n de cuentas y derechos humanos en Sri Lanka que exige la recopilaci√≥n y conservaci√≥n de pruebas para los procedimientos judiciales. Ahora es necesario fortalecer y ampliar sus funciones para incluir la recopilaci√≥n de pruebas de presuntos delitos financieros.

Nuestro ex presidente desacreditado, Gotabaya Rajapaksa, ahora est√° escondido en Singapur. Sus hermanos Mahinda (expresidente y primer ministro) y Basil (exministro de finanzas) tambi√©n podr√°n salir del pa√≠s si se levantan las restricciones de viaje impuestas por la Corte Suprema. Los gobiernos extranjeros deben rechazar cualquier solicitud de asilo de la familia y sus aliados y apoyar las iniciativas internacionales de rendici√≥n de cuentas por los delitos cometidos. En los √ļltimos d√≠as, grupos de derechos humanos y organizaciones tamiles han pedido a las autoridades de Singapur que sancionen a Gotabaya mientras se encuentra en el pa√≠s.

Pero fundamentalmente, depende del gobierno de Sri Lanka perseguir a los Rajapaksa. No puede haber aval o protección de las acciones del régimen anterior. Uno de los pasos más audaces que podría tomar cualquier nueva administración sería ratificar el Estatuto de Roma con efecto retroactivo, poniendo a Sri Lanka bajo la jurisdicción de la Corte Penal Internacional.

El país se lo debe a sus ciudadanos de Sri Lanka, que están sufriendo las consecuencias de una combinación de fallas internas y externas. La isla debe enfrentarse a su pasado para poder tener un futuro.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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