Sobre la vivienda apoyada en Portugal





Hace 102 a√Īos, el 25 de abril de 1918, se public√≥ en Portugal el decreto fundacional de medidas de apoyo, por parte del Estado central, para la construcci√≥n de viviendas ¬ęecon√≥micas¬Ľ por parte de entidades p√ļblicas y privadas. Apoyar la creaci√≥n de viviendas asequibles, como se hizo en otros pa√≠ses, era importante para mantener la ¬ępaz social¬Ľ en una Rep√ļblica en dif√≠cil estabilizaci√≥n. La paz social, la salud p√ļblica, la productividad y la moralidad, y el reconocimiento de un ¬ęderecho a la vivienda¬Ľ embrionario, fueron temas clave lanzados y presentes, en proporciones variables, durante estos 102 a√Īos.





Este fue un proceso dif√≠cil, sin duda. A lo largo de las d√©cadas, el apoyo a la construcci√≥n de viviendas fue solo una de las muchas prioridades de gesti√≥n p√ļblica: en la d√©cada de 1930, un Nuevo Estado en consolidaci√≥n se dedic√≥ a la infraestructura en el pa√≠s con carreteras y escuelas, reservando algunos incentivos p√ļblicos para facilitar la entrada de grupos socioprofesionales dependientes y partidarios en el camino hacia bienes ra√≠ces; La cuesti√≥n del acceso de las capas m√°s pobres a la casa de ingresos asequibles solo se trat√≥ con cierta determinaci√≥n a fines de la d√©cada de 1940, y con el recurso a municipios, misericordias y otras entidades no gubernamentales.

Despu√©s de treinta a√Īos y varios modelos de responsabilidad compartida con personas privadas y semiprivadas, la falta de viviendas asequibles hab√≠a empeorado con la afluencia de poblaci√≥n a Lisboa, Oporto y otros (pocos) centros, y el crecimiento de los asentamientos informales: 1974 encuentra el estado centro involucrado en un intento final de participaci√≥n directa en la promoci√≥n y dise√Īo de viviendas a gran escala, con enfoques integrados en respuesta a demandas sociales cada vez m√°s complejas.

La occidentalizaci√≥n de la econom√≠a y las demandas de adhesi√≥n europea r√°pidamente, junto con algunos efectos de la democratizaci√≥n, como el retorno de las responsabilidades a los municipios, hicieron que el retiro central del estado, en el tema de la vivienda como en otros en el √°mbito de los servicios p√ļblicos, se convirtiera en un lugar. Definici√≥n estrat√©gica y canalizaci√≥n de la financiaci√≥n, que se mantuvo incluso en el dif√≠cil contexto de finales del siglo pasado. La reubicaci√≥n de familias que viven en viviendas precarias, que involucran a ciudades portuguesas, impuls√≥ a los ejecutivos centrales y locales a planes de erradicaci√≥n dirigidos por estos √ļltimos, y un √©xito que a√ļn no es consensuado.

En 2018, el centenario de las pol√≠ticas de vivienda p√ļblica en Portugal estuvo marcado, no por una gran exposici√≥n itinerante sobre la historia de estas pol√≠ticas, como se predijo, sino por el lanzamiento de la llamada ¬ęNueva Generaci√≥n de Pol√≠ticas de Vivienda¬Ľ, a partir de la cual sin embargo, se han derivado instrumentos de pol√≠tica que a√ļn se est√°n implementando.

Su preparaci√≥n incluy√≥ una Encuesta Nacional de Necesidades de Reubicaci√≥n de Vivienda, que condujo a la identificaci√≥n, por parte de todos los municipios portugueses, de residencias permanentes sin condiciones m√≠nimas de vida: en los 187 municipios con escasez de viviendas (que afectaron a m√°s del 3% de todos las familias que residen en Almada, Amadora, Loures, Mes√£o Frio, Mira, Monforte, Mour√£o y Murtosa) hab√≠a casi 26,000 familias y 31,526 ¬ęcasas¬Ľ sin las condiciones m√≠nimas de vivienda permitidas; El √Ārea Metropolitana de Lisboa concentr√≥ m√°s de la mitad del total nacional de estas familias, y Oporto, Lisboa, Almada, Amadora y Loures registran m√°s de 1,000 familias, cada una, en esta situaci√≥n.

Aunque el n√ļmero total de familias identificadas en las √°reas metropolitanas hab√≠a disminuido en un 39% en comparaci√≥n con la encuesta realizada bajo el Programa Especial de Reubicaci√≥n, en la d√©cada de 1990, en 2018, m√°s de 16,000 familias ¬ęnuevas¬Ľ se registraron en esas √°reas, lo que corresponde a nuevas situaciones de necesidad o casos no cubiertos por los criterios previamente aplicados.





Mientras que en Lisboa los alojamientos a ser reemplazados fueron principalmente ¬ęBarracas e Constru√ß√Ķes Prec√°rias¬Ľ, en Oporto prevaleci√≥ el ¬ęDegradado Consolidado Urbano¬Ľ, es decir, todav√≠a las llamadas ¬ęislas¬Ľ que d√©cadas de iniciativas no han eliminado. Tambi√©n era grave que el 15% de las viviendas precarias en el pa√≠s pertenecieran a la tipolog√≠a del ¬ęBarrio Social¬Ľ, es decir, a grupos de casas construidas en el siglo pasado, promovidas por el Estado o financiadas por este y ¬ęactualmente degradadas¬Ľ. Una sexta parte de las familias alojadas precariamente en Portugal viv√≠a en casas que el pa√≠s logr√≥ construir, pero no pudo mantener adecuadamente.

Sin embargo, hay 735 mil casas vacantes en Portugal; Las casas correspondientes a 17 veces el n√ļmero de familias que necesitan reubicaci√≥n est√°n vac√≠as en Lisboa, y en Oporto, 12 veces. Las consecuencias, no solo entre nosotros, del desv√≠o de casas a alojamientos locales, formales e informales, y de la globalizaci√≥n del mercado inmobiliario, en el alquiler a familias de ingresos medios en Portugal son bien conocidas.

La vivienda se ha convertido en un tema candente en el debate p√ļblico en los √ļltimos cinco a√Īos. La primera Ley B√°sica de Vivienda en la historia de Portugal fue aprobada por el Parlamento en 2019: dando forma a lo establecido en la Constituci√≥n de 1976, el Estado estaba obligado a garantizar el derecho a una vivienda adecuada para todos los ciudadanos; se reconoci√≥ que la vivienda tiene una funci√≥n social, por lo que todos los edificios con esta vocaci√≥n deben tener un uso efectivo de la vivienda.

El país estaba obligado a tener un Plan Nacional de Vivienda (un instrumento que ya no está a discreción de cada gobierno, como antes) y los municipios, cartas municipales de vivienda, que permiten estrategias a largo plazo y asignaciones presupuestarias consistentes; el Estado estaba obligado a controlar el cumplimiento de los deberes de los propietarios en la conservación, mantenimiento y rehabilitación del patrimonio de la vivienda.

Estos son pasos importantes que llevan el tema de la vivienda asequible a una posici√≥n central en Portugal, proporcional a su importancia para la calidad de vida de todos. Y es precisamente cuando se consideran nuevas alternativas en la b√ļsqueda de soluciones que puede ser √ļtil reflexionar sobre los √ļltimos cien a√Īos. Sepa qu√© se ha hecho y c√≥mo, antes de intervenir, transformar, demoler y construir nuevos. Sin conocimiento, no hay capacidad para la toma de decisiones informadas y no se comparten las responsabilidades: hoy est√°n mucho m√°s del lado de las comunidades locales que del Estado, por lo que el conocimiento tambi√©n debe ubicarse, producirse y alimentarse localmente.

Las comunidades locales, herederos y hoy gerentes de las casas que el gobierno ha logrado promover en Portugal, necesitan estas casas para encontrar soluciones sostenibles al problema y para reforzar su capacidad de recuperación ante los desafíos de un presente volátil e imprevisto.

Cuando se dise√Īan nuevas soluciones en un pa√≠s como Portugal, no se nos permite el lujo de ignorar lo que existe, y de conocerlo, reflexiones integradas sobre la historia y los resultados de las pol√≠ticas p√ļblicas en los √ļltimos cien a√Īos, como la que ocurri√≥ entre 2017 y en 2018, participaron cuarenta especialistas de ocho instituciones acad√©micas portuguesas, reunidos en once equipos tem√°ticos por invitaci√≥n del Instituto de Vivienda y Rehabilitaci√≥n Urbana, todav√≠a hoy heredero de las competencias del estado central en la materia.

¬ęVivienda: Cien a√Īos de pol√≠ticas p√ļblicas en Portugal 1918-2018¬Ľ fue el t√≠tulo de este proyecto de investigaci√≥n y difusi√≥n y el libro que result√≥ de √©l: adem√°s de una edici√≥n en papel (limitada), el libro tambi√©n es de acceso abierto para que todos pueden usarlo. Este trabajo fue un ejemplo de una combinaci√≥n de esfuerzos en torno a un objetivo colectivo: conocer mejor lo que se ha hecho, para permitir intervenciones m√°s sostenibles y calificadas, desde cero y la renovaci√≥n.

Podemos hacer muchas lecturas, tanto en relaci√≥n con nuestro stock de viviendas p√ļblicas, que hoy es, como lo menciona la encuesta, sugiere parcialmente degradado, y en relaci√≥n con lo que las medidas y programas probados nos dicen sobre gobiernos y pol√≠ticas y, lo que es m√°s importante , sobre cuestiones estructurales en el pa√≠s. La vivienda con apoyo es una lente muy precisa para observar c√≥mo estamos.

Por ejemplo: la vivienda con apoyo siempre ha estado estrechamente relacionada con la tensi√≥n social; antes de que fuera posible hablar de ¬ęDerecho a la vivienda¬Ľ y definir con calma c√≥mo se puede garantizar, siempre fue importante resolver, con urgencia y demora, el ¬ęProblema de vivienda¬Ľ. Esa tensi√≥n, real o potencial, determina acciones en democracia y dictadura. La preocupaci√≥n con la casa como un bien propio es otra caracter√≠stica definitoria del tema en Portugal, con el tiempo: la propiedad individual fue apreciada por el Estado Novo, es cierto, pero tambi√©n por la sociedad democr√°tica, con el bono de cr√©dito inmobiliario, con el que buscamos alentar financieramente a cada familia a resolver su problema por s√≠ mismas, en el mercado, creado en 1976 y responsable del 75% de la inversi√≥n p√ļblica en vivienda entre 1987 y 2011.

Además (por cierto) la apuesta por la participación del sector privado fue constante, lo que demuestra que desde 1918 el estado nunca ha fallado en reconocer su incapacidad para enfrentar el problema solo. Dicha participación siempre ha pasado por la industria de la construcción civil y su capacidad, adictiva para la economía portuguesa, de absorber mano de obra poco calificada.

En ning√ļn momento en los √ļltimos cien a√Īos fue un intento de enfrentar la falta de viviendas adecuadas desconectadas de la necesidad de proporcionar empleo en la gran industria nacional, la de la construcci√≥n civil; a menudo el argumento en defensa de este √ļltimo era a√ļn m√°s complicado que el del primero. Hoy en d√≠a, la vivienda y la falta de ella siguen dici√©ndonos m√°s sobre el pa√≠s de lo que posiblemente estemos listos para reconocer.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *