SNS, P煤blico o Privado?





A prop贸sito del SNS, ha habido, desde su creaci贸n, una gran discusi贸n en torno a las opciones p煤blicas o privadas (donde incluye el sector social, privado no lucrativo) como prestadoras de servicios de salud pagados por el Estado. En su g茅nesis, se opt贸 por un modelo basado en el NHS del Reino Unido, lo que podr铆a haber sido el m谩s adecuado para las condiciones existentes en los a帽os 70 del siglo XX. En el caso de las mujeres, la mayor铆a de las veces, la mayor铆a de las veces, la mayor铆a de las veces, la mayor铆a de las mujeres, Pero el mundo ha evolucionado. La demanda de cuidados aument贸, la poblaci贸n envejeci贸, la tecnolog铆a se encarg贸, las enfermedades actuales son mucho m谩s cr贸nicas que r谩pidamente mortales.





Hoy, ante la dimensi贸n deseable de la demanda de atenci贸n y la oferta existente, la verdad es que el SNS nunca, han le铆do bien, NUNCA podr谩 responder solo a todas las necesidades de salud de la poblaci贸n. Se ha imaginado un escenario de SNS global que la realidad ha demostrado ser imposible.

El anhelo de querer hacer todo s贸lo con el SNS, ignorando la creciente disminuci贸n de su capacidad, se ha convertido en la gran alimentadora de la parte privada del sistema de salud, la gran inflacionista de precios, la g茅nesis de todas las insatisfacciones. El SNS no pudo acompa帽ar las necesidades de la poblaci贸n y fue alimentando al sector privado con un manantial de descontentos e impacientes, progresivamente m谩s enfermos, a menudo desesperados y sin condiciones de regatear precios. La actividad asistencial del sector privado y los precios que en 茅l se practican son, en gran medida, el resultado de las fallas del SNS. En los tiempos que corren, ignorar las alternativas que los privados ofrecen y querer eliminar su actividad a trav茅s del crecimiento de la oferta p煤blica, a outrance, es insensato y est谩 condenado al fracaso. El sector no estatal del sistema de salud es, m谩s que nunca, indispensable para que se siga teniendo acceso universal, general y tendencialmente gratuito en el punto de contacto.

El Estado tiene la obligaci贸n de tener un SNS, pero la obligaci贸n mayor, la de garantizar el derecho a la protecci贸n de la salud, debe ser hecha con recursos a todos los medios disponibles que los ciudadanos, a trav茅s de tasas e impuestos, puedan pagar. No se puede confundir la obligaci贸n de garantizar el derecho a la protecci贸n de la salud a trav茅s de un SNS, con la obligaci贸n de s贸lo garantizar ese derecho a trav茅s del SNS. Es cristalinamente simple.

El sector p煤blico no tiene que servir para sostener al sector privado. Verdad. Pero eso es muy diferente de decir que el Estado y los ciudadanos no pueden servirse del sector privado si esa es la mejor forma de garantizar el acceso a tiempo a servicios de salud con calidad. El sector privado no puede existir s贸lo para servir a una 茅lite. La funci贸n social de las empresas de la salud, m谩s all谩 de la comercial, tiene que obligar a abrir puertas a todos, con el debido resarcimiento de los servicios prestados.

La falta de respuesta del sector p煤blico en tiempo 煤til defrauda las expectativas de los beneficiarios del SNS y viola la letra de la Constituci贸n de la Rep煤blica. Estas lagunas de respuesta no pueden ser resueltas con el imaginario de un mega SNS, universal, general y de borla, que crezca hasta que no haya falta de nada. Ni se va a resolver con recurso temporal, como sea, a prestadores privados (incluido el social). El problema del SNS, en su conjunto, no se resolver谩 con la gesti贸n privada de unidades p煤blicas. Ni tampoco ser谩 resuelto por la expansi贸n ilimitada de PPP (que fueron buenas porque los contratos son leoninos a favor del Estado e insustentables a mediano plazo para los operadores privados que los aceptaron, convencidos que ven铆a ah铆 la gran revoluci贸n privatizadora que les fue prometida por un PS de anta帽o). Ni se sostendr谩 s贸lo con las misericordias, Dios las proteja, que a煤n van asegurando lo esencial de los cuidados continuados. Ni, como se ve diariamente, con hospitales y cl铆nicas privadas a las que s贸lo algunos tienen acceso, con precios alt铆simos que compensan convenciones en saldo, ocasionalmente regimentadas para ayudar a limpiar listas de espera. No, no ser谩 con un sistema compartimentado facciones antag贸nicas, que el portugu茅s ver谩n su acceso a la atenci贸n m茅dica proporcionada.

El Estado ya no tiene dinero para modernizar, expandir y mantener un SNS que sea el 煤nico proveedor universal, dotado s贸lo con personal prohibido de trabajar fuera de 茅l, funcionando como monopolio y monopolio. Esto nunca va a existir.





Seamos serios. Se debe crear un seguro p煤blico, pagado por TODOS los adultos, suplemento de los impuestos y sin lugar a opt outcon un valor ajustado a la renta individual oa condiciones de salud espec铆ficas (reduciendo la prima para discapacitados y no con ajuste actuarial como los seguros privados), vitalicio (sin prima creciente), que pueda garantizar (de acuerdo con normas predefinidas y controladas) el acceso a la parte no estatal del sistema de salud, debidamente certificada, con contractualizaci贸n adecuada y transparente o en r茅gimen de libre elecci贸n con comparticiones predefinidas. Hay varios modelos posibles que merecen estudio y simulaci贸n. Puede haber un sistema de top up de gastos, un n煤mero predefinido de actos pagados cada a帽o, una puerta de custodia en el cuidado primario, la aplicaci贸n s贸lo cuando los tiempos de espera superen un nivel predefinido (seguramente muy inferior a los largos tiempos m谩ximos de respuesta garantizada, previstos en la legislaci贸n y que no se cumplen a pesar de que son cl铆nicamente absurdos por la demora que es considerable aceptable). Hay muchas experiencias internacionales que pueden ser replicadas, como es el caso de Holanda, los Pa铆ses N贸rdicos, B茅lgica, Alemania o Francia. En Portugal, en el estado que es la asistencia p煤blica, nadie puede estar exento de contribuir al seguro p煤blico, incluso si usted ha comprado un seguro privado. El seguro privado, aunque tenga ventajas moment谩neamente aparentes, nunca podr谩 garantizar los niveles de cobertura y duraci贸n que un seguro p煤blico – similar a la ADSE que tendr铆a que convertirse a este modelo m谩s extendido – tendr谩 que garantizar.

Con este sistema, la verdadera reforma, los precios de los cuidados privados ser铆an deflactados – ajustados a una tabla universal adecuada al poder adquisitivo nacional -, el SNS podr铆a especializarse, localizarse espec铆ficamente, dimensionarse en funci贸n de las necesidades y la y el car谩cter universal y general se mantendr铆a, con una verdadera gratuidad tendencial en el punto de contacto. S贸lo con la liberaci贸n del SNS para lo que s贸lo 茅l puede y debe hacer, el servicio p煤blico de salud recuperar谩 capacidad de intervenci贸n a su debido tiempo y habr谩 medios para financiar su actualizaci贸n estructural y procesal. Los fondos para inversiones en el SNS deben venir del OE, pero tambi茅n de los excedentes que el seguro p煤blico de salud tenga al final de cada per铆odo de ejercicio.

S贸lo con una generalizaci贸n obligatoria del modelo ADSE – ya no creen que s贸lo puede ser voluntaria y como alternativa a los seguros privados – podemos poner todo el sistema de salud al servicio de todos los portugueses, invertir en el NHS por lo que es insustituible y, m谩s tarde, comenzar a reducir IRS para aquellos que ahora pagan demasiado. La justicia social no es s贸lo poner unos a pagar por los dem谩s todos. La justicia social es dividir responsabilidades fiscales de forma equilibrada y proporcionada. No es lo que sucede en Portugal. Aumentar el gasto p煤blico en salud, a trav茅s de la dotaci贸n del OE, es imperativo e inevitable. Pero no va a llegar, a menos que los valores de cobro de impuestos, IRS, IRC e IVA, entren en valores absurdos que s贸lo conducir al empobrecimiento definitivo de los "ricos", aquellos a quienes no se puede esmifrar mucho m谩s.

Nuestros pol铆ticos, en lugar de hacer pol铆tica peque帽a, siempre con miedo de asustar a los votantes, deben admitir que lo que pagamos en impuestos no da para mantener el SNS que necesitamos (tal como la Constituci贸n obliga y no debe ser alterada) . La evoluci贸n del sistema prestador mixto que tenemos, con SNS complementado por seguros privados y subsistemas p煤blicos, para un marco de financiaci贸n mixto, en el que haya lugar a un pago universal de seguro p煤blico, pueden llamar un tipo m谩s, no s贸lo una la idea de "izquierda" porque los partidos de dicha est谩n fijados en la visi贸n monol铆tica del Arnautismo que ya tuvo su tiempo, hizo su camino y lo hizo bien hecho. Fue bueno mientras duro.

Ya no llega a clamar por mejor gesti贸n, m谩s acompa帽amiento o racionalidad en las elecciones. Todo esto es importante, pero ya no llega. La garant铆a del derecho a la protecci贸n de la salud necesita m谩s dinero. Algunos portuguesa tendr谩 que pagar m谩s por la salud y otra deseablemente menor. Lo importante es que todos, independientemente de lo que hayan pagado anticipadamente, puedan ser asistidos cuando necesiten ser asistidos, de la forma adecuada. El reciente informe del Tribunal de Cuentas es claro. Se puede ahorrar, se puede posponer, se puede enga帽ar y hasta prometer. La verdad es que la deuda de la salud crece y no va a dejar de crecer. Por lo menos hasta que repongamos un saldo fisiol贸gico aceptable y podamos tener una verdadera longevidad sana, con menor carga de enfermedad. La deuda aumentar谩, al igual que las listas de espera y los retrasos en el acceso a la atenci贸n adecuada, mientras no exista la posibilidad del Estado y privados de compartir riesgos y responsabilidades.

El SNS, al punto al que lleg贸, no puede dar m谩s. El resto, m谩s Ley de Bases, menos Bases de Ley, es entretener al pueblo y no querer hablar la verdad.

Ex ministro de Salud

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac铆 en Cuba pero resido en Espa帽a desde muy peque帽ito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes茅 por el periodismo y la informaci贸n digital, campos a los que me he dedicado 铆ntegramente durante los 煤ltimos 7 a帽os. Encargado de informaci贸n pol铆tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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