Síndrome de fealdad imaginaria: conozca la dismorfia corporal





El escritor checo Franz Kafka (1883-1924) sol√≠a referirse a su propia apariencia de una manera despectiva. Para tener una idea del tama√Īo de su autoestima, "miserable" y "despreciable" fueron algunos de los adjetivos m√°s utilizados en sus diarios. Algunas veces meditaba con "hombros ca√≠dos". Otros, implicaba con "brazos torpes" o "postura doblada". "Me aterrorizaban los espejos porque reflejaban una fealdad ineludible", escribi√≥ una vez. No por casualidad, en su obra m√°s famosa, La metamorfosis (haga clic para comprar), el protagonista se despierta un buen d√≠a y se transforma en un bicho desagradable.

¬ŅEra Kafka t√≠mida, vanidosa o antisocial? Todo lo lleva a creer que enfrent√≥ la llamada trastorno dism√≥rfico corporal (BDD), un trastorno que hoy afecta al 2% de la poblaci√≥n, alrededor de 4,1 millones solo en Brasil. En tiempos de redes sociales y apariencia culta en aumento, la imagen encuentra un terreno f√©rtil para crecer.

Hombres y mujeres son v√≠ctimas en igual proporci√≥n. Sin embargo, los j√≥venes entre 15 y 30 sufren m√°s. "Los que viven con el TDC tienen una preocupaci√≥n exagerada por alg√ļn defecto imaginario en su apariencia f√≠sica", dice el psiquiatra T√°ki Cord√°s, uno de los organizadores del libro. Trastorno dism√≥rfico corporal: la mente que miente.

‚ÄúPuede pensar que tiene una nariz tan grande que si sale a la calle, asustar√° a todos. O ponte paranoico porque crees que todos lo est√°n mirando por la barbilla o la oreja ‚ÄĚ, dice.

En los días en que Kafka se negaba a comprar ropa nueva solo para no tener que probársela frente al espejo, el TDC lo llamó dismorfofobia, o miedo patológico de estar o deformarse. La condición fue descrita por primera vez en la literatura médica por el psiquiatra italiano Enrico Morselli en 1886. Casi un siglo después, en 1980, la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) reconoció la condición y la incluyó en la tercera edición de la revista. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, el DSM.





Seg√ļn el documento, considerado una gu√≠a de psiquiatr√≠a, el BDD lleva al individuo a provocar con un rasgo peque√Īo (una mancha en la cara o una cicatriz en la frente) y hasta el punto de tener que camuflarlo para salir de casa. A veces, el cisma es algo que ni siquiera existe, como una barriga abultada.

"Prevenir el BDD no es f√°cil porque es una afecci√≥n con m√ļltiples causas: hereditaria, psicol√≥gica y social", explica el psiquiatra Marcel Higa Kaio, del Centro de Atenci√≥n a los Trastornos de la Alimentaci√≥n en la Universidad Federal de S√£o Paulo. "Cualquier cosa que afecte la autoestima de uno, como el trauma o la intimidaci√≥n, puede contribuir a la aparici√≥n de percepciones distorsionadas de la apariencia f√≠sica", dice.

La rutina de quién tiene dismorfia corporal y cómo diagnosticarla

Los primeros signos de BDD generalmente no son detectados por psic√≥logos o psiquiatras. Son los dermat√≥logos y los cirujanos pl√°sticos quienes, en la mayor√≠a de los casos, tratan a pacientes que buscan procedimientos est√©ticos o intervenciones quir√ļrgicas para corregir los "defectos" que imaginan tener.

M√°s all√° de los consultorios m√©dicos, amigos, familiares e incluso compa√Īeros de trabajo deben estar al tanto de algunas pistas. El principal de ellos es el comportamiento obsesivo y compulsivo, similar al de los pacientes con TOC.

D√≠a a d√≠a, cuando es hora de salir de la casa, la persona con el trastorno revisa repetidamente su supuesto defecto. Consumido por una fealdad imaginaria, intenta disfrazarla con ropa holgada, gafas de sol o maquillaje pesado. No convencido, √©l todav√≠a pregunta: "Entonces, ¬Ņestoy bien?" Finalmente, el miedo a la verg√ľenza es tan devastador que a menudo deja de salir y se a√≠sla.

"El paciente a menudo no desea una preocupaci√≥n excesiva por la apariencia, pero tiene dificultades para controlar lo que piensa y siente", se√Īala el psic√≥logo Rogeria Taragano, del Programa de Trastornos de la Alimentaci√≥n del Instituto de Psiquiatr√≠a del Hospital das Cl√≠nicas de S√£o Paulo. "Esta situaci√≥n ocupa varias horas del d√≠a y genera sufrimiento intenso, as√≠ como da√Īos a las relaciones personales e impacto en la calidad de vida", agrega.

Síntomas del trastorno dismórfico corporal.

Preocupación patológica: El individuo muestra extrema preocupación por uno o más "fracasos". Pueden ser reales (e imperceptibles a los ojos de los demás) o imaginarios.

Pensamientos obsesivos: A menudo se pide la opinión de otros o se intenta convencerlos de que existe tal defecto. En comparación con terceros, es normal subestimarse.

Comportamiento repetitivo: el feo imaginario se mira en el espejo varias veces al día, o en un solo momento durante muchas horas. En ausencia del espejo, todo vale: teléfono celular, escaparate e incluso charco.

Sufrimiento exagerado: Tener TDC duele. Para disfrazar su "anomalía", el usuario usa ropa holgada, gafas de sol o maquillaje pesado. A veces evita salir de casa.

¬ŅD√≥nde est√° la insatisfacci√≥n en hombres y mujeres?

Mujeres

  • La piel
  • Cabello
  • Nariz
  • Los senos
  • Caderas
  • Las piernas
  • Nalgas

Hombres

  • Genitales
  • Cabello
  • Masa muscular

Los dos

  • Peso
  • Abdomen

Alrededor del 2.5% de las mujeres brasile√Īas piensan que tienen defectos. En las mujeres, la dismorfia corporal aparece m√°s entre los 18 y los 30 a√Īos y la prevalencia sigue siendo alta hasta los 60. Ya el 2,2% de los hombres brasile√Īos padecen el trastorno. En los hombres, la situaci√≥n es m√°s com√ļn entre los 18 y los 21 a√Īos, pero hay una ca√≠da progresiva a medida que envejecen.

Dismorfia de Snapchat

Hubo un tiempo, no muy lejos, cuando las mujeres llegaron a sus oficinas con fotos de modelos de celebridades o revistas. El objetivo era mostrar a los cirujanos cómo les gustaría verse. Hoy, el estándar de belleza ya no lo dictan las celebridades, sino los filtros de aplicación.

La advertencia proviene de cient√≠ficos de la Universidad de Boston en los Estados Unidos, que recientemente publicaron un estudio que caus√≥ ruido. Seg√ļn el an√°lisis, la nueva generaci√≥n quiere hacer que el pl√°stico se vea como la versi√≥n retocada de s√≠ mismo en la pantalla del tel√©fono.

El fenómeno incluso se ha ganado un apodo: "Snapchat Dysmorphia", aludiendo a la primera aplicación que ofrece características para adelgazar la nariz, aclarar el tono de la piel o resaltar los pómulos.

"Todavía hay pocos estudios que asocian el uso de las redes sociales con el TDC", reflexiona la psicóloga Grazielle Bonfim, de São Paulo, autora de una revisión sobre el tema. "Sin embargo, la gran cantidad de videos y fotos publicados tiende a hacer que las personas se comparen entre sí, lo que puede aumentar sus preocupaciones de imagen", dice.

En Brasil, el primero en describir el dismorfismo corporal, coincidencia o no, fue un cirujano plástico: el minero Ivo Pitanguy (1926-2016), allí en 1976.

Una de las pioneras en diseccionar el trastorno de verdad aqu√≠ fue la doctora Luciana Conrado, de la Sociedad Brasile√Īa de Dermatolog√≠a. En 2008, cuando defendi√≥ su tesis doctoral sobre el tema, ya estaba ense√Īando mecanismos de identificaci√≥n a otros colegas. Despu√©s de todo, de cada 100 pacientes atendidos en consultorios de dermatolog√≠a, al menos 14 tendr√≠an BDD. En las cl√≠nicas de cirug√≠a pl√°stica, el n√ļmero es a√ļn m√°s alarmante: 57.

“El cuerpo dismórfico, no importa cuán estéticos sean los tratamientos, nunca está satisfecho. Cuando el médico corrige un supuesto defecto, pronto arregla otro ", dice Luciana.

Por estas y otras razones, el m√©dico aconseja: a la menor se√Īal de BDD, lo indicado es buscar un psiquiatra. En la mayor√≠a de los casos, el tratamiento combina la terapia cognitiva conductual con antidepresivos recetados.

Si bien la psicoterapia crea estrategias de afrontamiento para situaciones de riesgo, como mirarse al espejo o caminar, la medicaci√≥n ayuda a superar obst√°culos como la fobia social, la ansiedad y el s√≠ndrome de p√°nico. La combinaci√≥n no resuelve la distorsi√≥n de la autoimagen, pero aten√ļa significativamente los s√≠ntomas.

Cuanto antes se detecte el trastorno, mejor. ‚ÄúA veces, la familia solo busca atenci√≥n cuando la afecci√≥n empeora. Entonces hay muy poco que hacer m√°s que hospitalizar al paciente ‚ÄĚ, dice la psic√≥loga Joana de Vilhena Novaes, del Centro de Enfermedades de Belleza del Laboratorio Interdisciplinario de Investigaci√≥n e Intervenci√≥n Social de la Pontificia Universidad Cat√≥lica de R√≠o de Janeiro.

"Sin un seguimiento multidisciplinario, los dismórficos del cuerpo pueden cometer autolesiones e incluso intentar suicidarse". En la eterna lucha con el espejo, lo que es realmente bueno es vigilar la mente.

Casos famosos

Adem√°s del escritor Franz Kafka, otras personalidades ya han mostrado signos de dismorfismo corporal. ¬ŅQui√©n no recuerda al cantante estadounidense Michael Jackson (1958-2009)? Sufri√≥ tanto pl√°stico que su rostro era irreconocible. Entre otras cosas, se adelgaz√≥ la nariz, se aliger√≥ el tono de su piel y se alis√≥ el pelo.

El actor brit√°nico Robert Pattison, de 33 a√Īos, admiti√≥ que debido a que se considera peque√Īo, odia quitarse la camisa en p√ļblico o ir a la playa.

En el ala de mujeres, la socialit√© suiza de 79 a√Īos Jocelyn Wildenstein estima que ya ha gastado m√°s de $ 4 millones ($ 16 millones) en tratamientos est√©ticos y pl√°sticos. Y la ex modelo brit√°nica Alicia Douvall, de 40 a√Īos, perdi√≥ gran parte del movimiento de su cara despu√©s de someterse a m√°s de 350 cirug√≠as.


Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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