Si los U2 fueran a los votos ganaban la elección





Los U2 se retrasan 22 minutos. La demora hace que la gente golpee las palmas a todo lo que mueve y haga uso de los datos m√≥viles a la bruta. Hace que unos arriesguen otra ida al bar o aquella √ļltima visita al WC, en una de desesperaci√≥n. Pero tambi√©n hay quien ya no cree en la voz de Bono, "esto ya no va a suceder" y otras faltas de fe de g√©nero. Pero sucede. Lo mismo sucedi√≥.





Los que aparecen, dentro de una caja, como si fueran la atracci√≥n de un circo, y hasta son. Como si estuvieran presos a papeles que desempe√Īan, y hasta est√°n. Y arrojaban mensajes, como si estuvieran obligados a eso – y en la cabeza de Bono est√°n, de ah√≠ que las im√°genes de una Europa destruida por las guerras del siglo XX no est√©n all√≠ abriendo la noche por casualidad. El concierto de este domingo, que se repite este lunes, fue esto: un juego entre el estrellato pop y sus implicaciones. Un di√°logo entre lo que los U2 fueron y lo que son hoy. En parte son la misma banda de siempre, pero tambi√©n son una cosa completamente diferente. Y en el camino entre las dos realidades, arreglan manera de ganar. Ese h√°bito tiende en no perderlo. Salen ganadores: m√°s para unos que para otros porque la alineaci√≥n de estos espect√°culos no es un best of. Pero la verdad es que quien compr√≥ el billete ya lo sab√≠a.

Estos conciertos forman parte de la Innocence + Experience Tour. Una gira que se basa en los dos √ļltimos √°lbumes de originales. Y de las dos una, o los U2 hicieron canciones a pensar en el escenario o estudiaron todo al detalle para que los conciertos fueran videoclips de carne y hueso. La segunda hip√≥tesis es la que tiene m√°s sentido. El escenario est√° dividido en tres partes porque el concierto quiere contar la historia de una banda que naci√≥, que creci√≥ a pecar (pero bien) y que ahora, con todo lo que ha aprendido, busca una especie de redenci√≥n. Redenci√≥n para el grupo y redenci√≥n para el mundo en general, que es objeto de cr√≠ticas y advertencias, al estilo "si abran los ojos todav√≠a van a tiempo".

Bono naci√≥ para esto, solo en medio de la arena a cantar "Lights of home": "Free yourself to be yourself", auto ayuda en formato pop-rock, antes de tirarse al primero de los √©xitos – "I Will Follow". Todo el mundo lo sigue en aquella pastilla punk masticada en un escenario tradicional, con la luz m√≠nima obligatoria, cuatro moleques vestidos de negro y un goce enorme en ser ni√Īo otra vez. Repitiendo: Bono naci√≥ para esto, para ser el centro de atenci√≥n, en medio de una banda que le cedi√≥ el protagonismo desde el principio. Y para ser una especie de mes√≠as avergonzado (pero poco), que tiene unas cuantas lecciones a dar al pueblo que lo escucha. Todo con la dosis necesaria de electricidad y reflectores.

La Innocence + Experience Tour no es la mejor digresión para quien quiere oír los éxitos de otros tiempos, verdad. La mayor parte de la alineación está en otra sintonía: "Red Flag Day", "Cedarwood Road", "You're The Best Thing", "Summer of Love", "Get Out of Your Own Way". Todas las canciones con los bordes limados, pero quizás limaduras de más y que no se dejan tocar con la categoría de grabaciones de otros tiempos Рtiempos que en estas noches ni tienen ninguna referencia, como por ejemplo Joshua Tree, el álbum que tuvo derecho a una gira entera y que ahora queda siempre fuera. Pero por el medio de esto, Bono se mueve siempre con los hombros cargados de ego, uno de esos egos de buen chico, y eso de su punto extra. A él que hasta es un tipo bajote.

¬ŅPor qu√© ego de buen chico? Porque Bono y su banda est√°n all√≠ cantando las memorias de familia, las nostumbas de la madre, los dolores que nunca desaparecieron completamente. Y tomen nota: √©l es cierto en esto, no est√° all√≠ a inventar. Hasta porque no tiene necesidad de eso. La forma en que los U2 han transformado estas malezas recientes en canciones deja bastante que desear, pero la manera como las llevan al escenario es un negocio diferente. Y de negocio percibe a esta gente.

Bono est√° dentro de una caja que por fuera es una doble pantalla gigante, a ambos lados del pabell√≥n; que interact√ļa con las im√°genes como si la realidad virtual fuera concreta. Como dice el otro, esto est√° muy bien hecho. "Esto de la tecnolog√≠a y esto de encadenar canciones como memorias, para salir de la calle donde viv√≠a en la infancia en" Cedarwood Road "hasta llegar al domingo sangriento irland√©s de" Sunday Bloody Sunday ", aunque en una versi√≥n con la bater√≠a reducida a la tarola. Que se dane, el truco de esta canci√≥n est√° en el coro. Y eso nunca falla. Hay fotos, hay videos, hay papeles que caen del techo, hay luces extra, hay todo lo que se necesita, aunque no sea la gira m√°s vistosa que estos cuatro ya protagonizaron. Pero hasta en esto fueron esperados: optar por los pabellones para contar una historia de envejecimiento esclarecido y miedo del mundo, y esa fue una buena decisi√≥n.





En un momento dado Achtung Baby y ese olor de U2 ambiguos, de rock medio baila medio medio electrónico "no sabemos bien para dónde ir y experimentar es bueno" regresa por unos minutos. "Hasta el final del mundo" o "mejor de lo real". Aquellos U2 que querían tragar el mundo y lograron. En el caso de que se trate de una de las mejores canciones de la saga, Es lo que hizo de los U2 lo que son y pasar por allí otra vez es siempre otra fruta.

Pero en fin, la fruta depende de la época y la temporada de los U2 está en otra cosecha. A pesar de eso, hay esfuerzo, trabajo y otros atributos bonitos: allí están ellos en el escenario reducido en medio de la arena, a disparar "Elevation" y "Vertigo" a la multitud, las luces de sala ligadas, aquella distorsión hija de la madre, todo el mundo salta, toda la ente grita, la batería-bajo-guitarra-voz vuelven a salvar a los mortales durante tres minutos. Y soy yo que voy a lloriquear porque me gusta mucho más de la "Bullet the Blue Sky"? No tengo conmigo. Bono hasta está vestido de MacPhisto, muchacho.

En algunos momentos, puede parecer todo medio extra√Īo. Porque ellos est√°n all√≠, est√°n, en un escenario muy peque√Īito y, al mismo tiempo, en una pantalla mucho, mucho m√°s grande y m√°s vistosa. Y de repente hay mucha m√°s gente de ojos puestos en las luces que en los m√ļsicos de carne y hueso. Parece medio extra√Īo, parece medio fr√≠o y lejano. Pero tambi√©n parece propuesto, todo el mundo a ver la realidad, pero de otra manera, que es lo que hacemos todos los d√≠as sin dar cuenta. O bien es s√≥lo existencialismo m√°s para un concierto de rock – aunque esto no es un concierto rock.

Es la historia de una banda y la actualidad del mundo, eso es lo que Bono y los amigos nos venden, con verdad y actitud pero también con el envoltorio pop que la ocasión exige. Fotos antiguas de esta malta y respetada familia, imágenes de refugiados en el medio del Mediterráneo y de manifestaciones de ideologías extremistas, los nombres de los países de Europa, la bandera de la Unión Europea, "and may the yellow stars never fall in our head". En el caso de las mujeres, las mujeres que Bono enuncia como la salvación inevitable: "Women of the world take over, porque si no da el mundo, se comete en un extremo y se mantienen ".

Con una recta final que incluye "Pride", "New Year's Day" y "One", un bis y una salida de escenario que podía ser trabajada con más impacto, los U2 se despidan con un agradecimiento al equipo creativo (que no es "Gracias" más habitual en estos vagabundeos) y un "Lisboa fue muy bueno, lo disfrutamos mucho", una lucha portugués.

En resumen: si fueran a votos, los U2 ganaban la elecci√≥n. Cualquiera. Agradan a los fans porque siempre que est√°n presentes la entrega aparece. Agradan a los adeptos ocasionales con una u otra canci√≥n imbatible y una producci√≥n que s√≠ se√Īor. Agradan a los pol√≠ticos ya los ateos, a los religiosos ya los esc√©pticos, a los felices y los dem√°s. Parecen una especie de ministros de una fe pop que ya no es tan h√°bil a congregar nuevos fieles sino que es m√°s que eficaz para lograr que los de siempre renueven los votos. Y que, en ser realmente insistentes, logran alertar para problemas pol√≠ticos y sociales (sobre todo en Europa) de una forma m√°s eficaz que muchos discursos – con la ventaja de llegar r√°pidamente al coraz√≥n de los m√°s devotos por la banda.

La alineaci√≥n va a agradar a unos y menos a otros. Pero este siempre fue el juego de los U2: si est√°n con ellos en cada momento, tienen que entrar en el partido. Y el desaf√≠o de la banda en este momento es esta gira. Si no han comprado los √ļltimos discos de la banda, no van a comprarlos despu√©s de salir del concierto. Pero van a guardar el billete con gusto.

El texto de Tiago Pereira, fotografía de João Porfirio.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *