Sergi Arola: "Llegué a ser expulsado de un restaurante por haberme vuelto a un cliente"





Tiene fama de 'bad boy', pero nunca se involucr√≥ en esc√°ndalos; est√° en la Gu√≠a Michelin hace 20 a√Īos, pero estuvo muy cerca de perder todo. Conozca la historia de vida del chef que quer√≠a ser rock star.





"Cuando me piden hacer entrevistas me recuerdo siempre de un programa de televisi√≥n, que hac√≠a muchos a√Īos, donde hac√≠an entrevistas a aquellas personas muy entendidas, grandes figuras de la cultura y eso. Es que estas conversaciones quedaban guardadas y s√≥lo se mostraban despu√©s de que el entrevistado morir. Siempre me pareci√≥ muy m√≥rbido, por eso, cuando me piden entrevistas de estas, me siento siempre nervioso. Si sabes cuando voy a morir, me avisa. ¬°As√≠ ya me voy preparando! "

Fue as√≠, entre risas, que el chef Sergi Arola comenz√≥ la conversaci√≥n de casi tres horas con el Observador. El tel√≥n de fondo era una de las terrazas del hotel Reid's, en Funchal, Madeira, con un sol abrasador a dejar marcas del famoso "bronce al camionero". "¬ŅPodemos pasar all√≠ a esa mesa? Es lo que estoy tostadas, aqu√≠! "Exclam√≥ el chef espa√Īol que decidi√≥ invertir en Portugal desde hace m√°s de una d√©cada, primero con Arola y m√°s tarde con el laboratorio de Sergi Arola. Ambos espacios cohabitan en el lujoso Penha Longa Resort, en Sintra, y uno de ellos, el m√°s reciente, es desde el 2017 orgulloso poseedor de una estrella Michelin.

El pelo gris√°ceo por el cuello, todo peinado hacia atr√°s, perch√≥n bien recortado, gafas oscuras, camiseta negra, pantalones en patr√≥n camuflado y tenis All Star azules, impecablemente limpios pero con una cierta patina vendimia. Fue en estos preparativos que Sergi se present√≥ a la conversaci√≥n, a los dos d√≠as del festival gastron√≥mico Art of Flavours, organizado en esta hist√≥rica unidad hotelera. Irreverente y con un toque subliminal de chico malo, Sergi tiene aire de que arregla problemas, crea confusiones y hace todo eso al sonido de rock n roll. Sin embargo, expresiones como "las apariencias enga√Īan" fueron creadas para personas como este catal√°n que celebr√≥ en 2018 su 50 aniversario.

En total, suma m√°s de 30 a√Īos de carrera. Aprendi√≥ con el m√≠tico Ferr√°n Adri√†, acompa√Ī√≥ de cerca los primeros a√Īos del elbulli, fue disc√≠pulo del franc√©s Pierre Gagnaire y en Espa√Īa, ya a t√≠tulo propio-primero en La Broche y despu√©s en el Sergi Arola Gastro-, se convirti√≥ en un nombre m√°s que respetado. Se cay√≥ en la desgracia por culpa de la crisis econ√≥mica de 2008/09 y estuvo al borde de perder todo cuando, de una asentada, se vio ahogado en deudas a lidiar con un divorcio ya ser rechazado por su pa√≠s ("nadie me dio la mano cuando ca√≠das "). A su debido tiempo, explica, decidido convertir a Portugal y empezar casi desde cero. Es por todo esto que dice que nuestro pa√≠s le "salv√≥ la vida".

Estos y muchos otros asuntos -como su √≠ntima relaci√≥n con la m√ļsica que casi lo sac√≥ de las cocinas- marcaron la entrevista.





Sergi aparece a la izquierda, con su guitarra, en plena adolescencia

¬ŅVive incluso en la ciudad de Barcelona o en los alrededores?
Nac√≠ el 4 de marzo de 1968 en Barcelona hace 50 a√Īos. Bien en el centro. En aquel momento mis padres, Enrique y Mar√≠a Dolores, viv√≠an en la calle San Gullillermo. Pero yo no tengo relaci√≥n con mi padre desde los 16, 17 a√Īos. Fue as√≠ hasta que muri√≥.

¬ŅSus padres trabajaban en la restauraci√≥n?
Nada de eso. Mi padre era t√©cnico de ventas en una empresa especializada en maquinaria pesada. Mi madre era una mujer maravillosa que hac√≠a lo que siempre le ense√Īaron a hacer: era ama de casa. Cuando tuvo que empezar a trabajar, al principio, le cost√≥ mucho, esencialmente porque en la √©poca de mis abuelos, era normal que la hija mayor fuera una especie de criada que ayudaba en casa. Era quien cuidaba a los otros hermanos, quien ayudaba a los padres … Lo √ļnico que ten√≠a que hacer era casarse con un hombre y volver a hacer todo otra vez. Afortunadamente aprendi√≥ mucho con esa forma limitada de educar a los ni√Īos y siempre sac√≥ mucho de mi hermana, le dio una educaci√≥n fant√°stica. ella [irm√£] vive en Nueva York, estudi√≥ filolog√≠a alemana, inglesa, es traductora. Ella no quer√≠a que la hija tuviera que vivir lo mismo que ella.

¬ŅCu√°ntos hermanos tiene?
Tengo dos hermanos y una hermana, somos cuatro. Hay Eduardo, Ignacio y mi hermana es Cristina. Soy el m√°s viejo.

¬ŅY fue el √ļnico que sigui√≥ la rama de la hosteler√≠a y la restauraci√≥n?
Como cocinero s√≠. Uno de mis hermanos es m√ļsico – es una persona brillante, incre√≠ble incluso, es de aquellos tipos que no tiene enemigos ninguno, nunca se oye hablar mal de √©l. El otro est√° m√°s ligado a la hosteler√≠a y siempre ha sido muy competitivo, siempre a ver qui√©n era m√°s "Arola". Yo nunca llam√© mucho a eso … Tengo pena porque creo que podr√≠amos dar mejor de lo que damos ahora, pero listo.

Dijo que no tiene ninguna conexi√≥n con su padre. ¬ŅC√≥mo surgi√≥ ese romper de relaci√≥n?
Es muy fácil: entiendo que en determinado momento de tu vida puedas estar enamorado de una mujer pero que después ese sentimiento desaparezca. Eso es humano, ya me divorció dos veces, no soy nadie para criticar, pero hay una cosa que se llama "hijos" y ellos son una responsabilidad repartida, no sólo de la madre. Mi padre no actuó correctamente con mi madre en ese tema. La consumió Рy ella no tenía ninguna fuente de ingresos. No vas a encontrar a nadie más a favor del divorcio que yo, pero no es por estar separado que tus hijos dejan de ser tus hijos. Es necesario ayudar, dar dinero a la educación, recursos para la vida diaria, tienes que encontrar una salida, siempre. No es un asunto que pasamos a otros y ya está.

Entonces sus padres se divorciaron?
Se separaron, s√≥lo. En aquella √©poca no se hac√≠an divorcios y mucho menos hab√≠a los instrumentos legales que le obligaban a ayudar. Mi madre estaba muy orgullosa, una persona hermosa, y rechaz√≥ mendigar o pedirle lo que fuera. En el final creo que el tiempo acaba poniendo a todos en el sitio correcto. L√≥gicamente que la empat√≠a por mi padre fue algo que desapareci√≥ y nunca m√°s recuper√©. Mis hermanos mantuvieron alg√ļn contacto con √©l, pero yo no. Cuando empec√© a destacarme m√°s y ser m√°s reconocido, intent√≥ retomar la relaci√≥n, pero no ten√≠a nada dentro de m√≠ que me hiciera querer darle una oportunidad.

[Sergi Arola, à esquerda, a tocar num espetáculo de reunião de uma das suas bandas, os Los Canguros]

Tanto la cocina, obviamente, como la m√ļsica, tuvieron papeles muy importantes en su vida. ¬ŅCu√°l de estas pasiones surgi√≥ primero?
Creo que las dos cosas surgieron casi al mismo tiempo, son indisociables. Mi formaci√≥n musical viene de mi madre y de mis abuelos maternos. Mi abuela materna tocaba el piano, daba conciertos y todo! Mi abuelo tocaba violonchelo y banjo … era un fan√°tico de la m√ļsica. Ya mi madre tocaba el piano – fue a causa de ella que, desde muy peque√Īo, a√ļn beb√©, empec√© a escuchar las piezas de Chopin, Beethoven, Debussy o Rachmaninov que sol√≠a tocar. Cuando oyes, desde ni√Īo, a las personas a tocar al pie de ti, no estamos hablando de m√ļsica enlatada, est√°s viendo a tu abuela a tocar, por ejemplo, eso crea un v√≠nculo musical muy grande. Con la cocina, la conexi√≥n es diferente. Ella surge porque no me gustaba comer. Era el t√≠pico chico conflictivo a la hora de las comidas y fue precisamente por eso que decid√≠, a cierta altura, comenzar a cocinar mi propia comida. Ten√≠a la suerte de pasar mucho tiempo con mi abuelo y √©l, como siempre fue una buena horquilla y hab√≠a visitado algunos de los mejores restaurantes del mundo, cuando era m√°s joven, comenz√≥ a corregir y picar para ir a cocinar mejor. De una manera absolutamente natural, nada forzada, empec√© a interesarme por este mundo.

Se acuerda del primer plato que hizo?
Si no estoy equivocado, creo que fue "guisantes a la francesa" [uma esp√©cie de salada de ervilhas com presunto, cebola e alface]. Pero debo haber hecho con una receta muy diferente, creo que le saqu√© todo lo que no le gustaba en ese momento, la cebolla, la lechuga … B√°sicamente deb√≠a ser bacon con mantequilla y guisantes [risos].

¬ŅY cu√°ndo empez√≥ a tener m√°s inter√©s en la m√ļsica?
Fue en el liceo, creo. Creo que fue bastante normal … No soy un m√ļsico excepcional, soy muy est√°ndar (a tirar hacia abajo). Llegu√© al colegio venido de un colegio privado y eso fue un choque para m√≠. De una asentada percib√≠ que no ten√≠a mucho para el deporte, ni en el f√ļtbol ni en el baloncesto (si bien m√°s adelante hice un poco de Taekwondo), los dos deportes m√°s populares en ese momento de la vida. No era especialmente atractivo para las chicas, no ten√≠a ninguna caracter√≠stica especial o talento, as√≠ que decid√≠, junto con mi grupo de amigos, los "ni√Īos extra√Īos" de la escuela, vestirme a los a√Īos 60, escuchar m√ļsica de esa altura y finalmente acab√© por decidir que quer√≠a tocar bajo como el Sting. A partir de ah√≠ empec√© a percibir que tocar bajo en un grupo (tambi√©n me met√≠a con la guitarra) era un atractivo √≥ptimo. De aqu√≠ en empezar a escribir mis propias canciones fue un instante.

Fue un paso importante, seguramente …
Comporta me dio una visi√≥n diferente de la que ten√≠a en formato de banda. Como guitarrista era d√©bil, pero escrib√≠a canciones de las que le gustaba mucho y los otros tambi√©n parec√≠an gustar. Escrib√≠a sobre cosas de mi d√≠a a d√≠a y eso funcion√≥ como catarsis, muy importante. Un momento de reflexi√≥n que me hac√≠a sentir libre, as√≠ de una asentada. Hablaba de mi madre, de las chicas que me dejaban, de mis frustraciones … Eso me dio una visi√≥n muy distinta de la m√ļsica, creo. Acontece que en casa no hab√≠a casi ning√ļn dinero y por eso, para que pudiera seguir tocando y ensayando, necesitaba ir a trabajar. La √ļnica cosa que sab√≠a hacer (o cre√≠a que sab√≠a) era cocinar. Como resultado de esto entr√© en la escuela de hosteler√≠a – lo que hasta me permiti√≥ tener m√°s tiempo para tocar. Fue el acr√≥nimo de estas circunstancias que me pusieron en esta posici√≥n. Comenc√© a percibir que, a semejanza de la m√ļsica, que me hac√≠a expresar mi creatividad como si fuera una necesidad casi biol√≥gica, la cocina me daba libertad. A trav√©s de la comida tambi√©n consegu√≠a expresarme y echar fuera todo lo que sent√≠a – y eso es lo que sigo haciendo hasta hoy. Ser consciente y capaz de tratar a las personas como gusto hace que pueda sentirme bien conmigo mismo, es una forma de lenguaje, de sentir, de vivir las cosas. Es por eso que hoy, en esta √©poca de mi vida, con 50 a√Īos, puedo decir que no hay nada en el mundo m√°s bonito que mi trabajo.

Volviendo un poco atr√°s: hablaba de la banda que ten√≠a con sus amigos, en la adolescencia …
S√≠, empec√© en Los Interrogantes y luego fui a Los Canguros. Ten√≠a 19, 20 cuando empec√© a jugar, hemos jugado a trav√©s de Espa√Īa, Francia, e incluso Creo que ten√≠a un concierto en Portugal.

¬ŅHac√≠a digresiones, entonces?
¬°Si si! Pero no fue f√°cil tener la banda, por extra√Īo que pudiera parecer, tuvimos varios problemas de politiquices. Cant√°bamos en espa√Īol en Catalu√Īa, que era extraordinariamente proteccionista … En fin, fue una experiencia muy bonita y que no renuncio de ninguna manera. De vez en cuando a√ļn nos reunimos y tocamos pero honestamente, tenemos que tener siempre noci√≥n de lo que hacemos bien y hacemos mal o menos bien. Si tocaba la guitarra como cocinero, tendr√≠a una carrera espectacular …

¬ŅSe acuerda de su primer concierto?
Perfectamente, fue en una sala llamada Celeste, un lugar m√≠tico en Barcelona. Recuerdo que fue un concierto desastroso, el t√≠pico espect√°culo de ni√Īos que acaba por ser una desgracia de los chicos. [risos] Pero pronto, cuando tocas, est√°s en una banda y quieres intentar tener alg√ļn tipo de √©xito, por peque√Īo que sea, tienes que disparar a los lobos.

¬ŅY la ense√Īanza de cocina, empez√≥ a d√≥nde?
En la Escuela de Hosteler√≠a y Restauraci√≥n de Barcelona, ‚Äč‚Äčen 1985. Ella era nueva en hoja cuando llegu√©, acababa de abrir y a√ļn no ten√≠a todos los equipos que necesitaba, lo que hac√≠a que no la llev√°ramos muy en serio. La verdad es que fue de all√≠ que salieron cocineros como el Albert Raurich, el Carles Abellan … √Čramos un grupo de ni√Īos muy inquietos, talentosos, lo que es m√°s sorprendente si pensamos que aquello era una mezcla muy extra√Īa, la mayor parte de los alumnos eran hijos de due√Īos de restaurantes y hoteles y los dem√°s eran extra√Īos completos, como yo. Curiosamente, los que llegaron m√°s lejos fuimos nosotros. Tuvimos que ir detr√°s de la vida, no ten√≠amos nada asegurado.

¬ŅY le gustaba las clases?
¬°No nada! Pero pronto … Algunas cosas me agrada m√°s, otras no por eso. Sent√≠a que todo era mucho establecimiento, muy est√°ndar.

Y su entrada en el mercado de trabajo, como fue?
Curiosamente, fue como empleado de mesa. No quer√≠a trabajar en la cocina, ten√≠a miedo. Era un mundo muy s√≥rdido, lo encontr√© cuando llegu√© a la escuela. Los chefs, en aquella √©poca -en Espa√Īa, atenci√≥n, ni hablo en los franceses, salvo pocas excepciones, eran horribles. Ten√≠an inmensos vicios. Cuando le dijo a mi padre que quer√≠a ser cocinero, me pregunt√≥ si no pod√≠a recordarme otra forma de perder mi tiempo, de desperdiciar mis talentos. Un cocinero era un tipo agarrado a vasos llenos de brandy, un adicto en todo y m√°s, del juego a las putas, pasando por las drogas tambi√©n. Todo esto es verdad, quiere que quieras o no. Ten√≠as acceso f√°cil a dinero vivo todos los d√≠as … La cocina, al principio, me pareci√≥ un sitio que no era para m√≠. Siempre tuve mucho miedo de los vicios, el alcohol, la droga el tabaco (nunca fume un cigarrillo), no era una cuesti√≥n de querer ser sano, era incluso por pavor. La mejor manera de protegernos de algo es no darle el m√≠nimo espacio para que entre en tu vida. No dijo "no" por creer que era mejor que los dem√°s, simplemente no quer√≠a nada estar en ese mundo, no me hac√≠a sentir seguro. Este oficio es muy personal, te marca mucho porque est√°s en constante lucha interna para superarte. Hay mucha gente que no se da cuenta que lo peor para un cocinero es la cr√≠tica que √©l hace a su propio trabajo. La mayor√≠a de los buenos cocineros que conozco nunca est√°n contentos con lo que hacen, aunque el cliente te diga que todo fue maravilloso. Hay siempre un "pero" interno. Me recuerda la m√ļsica cl√°sica, de cierta forma. Usted puede estar escuchando un concierto fant√°stico pero el maestro siempre notar√° las m√°s peque√Īas fallas en esta o aquella nota. El problema es tener una idea tan clara en tu cabeza que luego acabas por no lograr realizar tal y como te imaginaste. Esto puede ser muy frustrante.

El Sergi tuvo un amigo cercano que luchó durante mucho tiempo contra la adición a las drogas, no fue?
Tuve m√°s que uno, pero hubo un caso en particular que me marc√≥, porque la persona en cuesti√≥n acab√≥ por morir. L√≥gicamente, al ver a una persona muy cercana, un amigo, que hasta tiene todo lo que no tienes – era alto, bonito, inteligente, muchas novias lindas, una familia con dinero – pero que dej√≥ que la hero√≠na lo llevara a un punto sin de regreso, haciendo que se suicidase, s√≥lo te met√≠as en la droga si fueras est√ļpido. Es gracioso que de la misma forma que era muy raro con la comida, que no consegu√≠a comer nada que tuviera el m√°s peque√Īo pedazo de cebolla, por ejemplo, tampoco fume porque me daba un asco tremendo ver a la gente pasar cigarrillos unas a otras.

¬ŅC√≥mo acab√≥ por conseguir eludir esa aversi√≥n?
A los pocos me fui dando cuenta que le gustaba de esto, todav√≠a hoy adoro. El problema es que empec√© a sentir que como jefe de sala o empleado no ten√≠a muchas hip√≥tesis de expresar mi creatividad. A juntarse a esto hay el hecho de ser un tipo con un car√°cter muy fuerte. T√ļ como empleado de mesa tienes que tragar muchos sapos a lidiar con los clientes y ten√≠a mucha dificultad en hacer eso. Lo que sucedi√≥, eventualmente, es que llegu√© a ser expulsado de un restaurante por haberme vuelto a un cliente que se hab√≠a pasado de la cabeza con una compa√Īera. Comente este episodio con un profesor que hab√≠a tenido en la escuela y √©l me dijo: "Arola, yo te conozco bien, eres un empleado esforzado, pero t√ļ no tienes ninguna hechura o savoir faire para ejercer esa posici√≥n, t√ļ eres chef. "Lo curioso es que √©l me dijo esto en un momento en que acababa de entrar en un restaurante como ayudante de cocina, con un chef belga que estaba en Barcelona, ‚Äč‚ÄčFranz Martens. Acabo de empezar a cocinar con √©l. Sin embargo, siempre tuve la suerte de tener la m√ļsica en la cabeza y eso me hizo ver la cocina como una buena forma de tener tiempo (y dinero) para poder tocar, estar con mi banda y grabar. Esto hizo que fuera a parar a restaurantes donde s√≥lo ten√≠a que hacer medio turno. Hizo que llevara esto con calma, aprendiera m√°s y con m√°s tiempo, a diferencia de otros compa√Īeros de curso que as√≠ que salieron se dedicaron a la cocina. En ese momento, como hab√≠a mucha falta de personal de cocina calificado, se ganaba muy bien. Para tener una idea, yo recib√≠a 35 mil pesetas, daba una parte a mi madre y el resto invert√≠a en la m√ļsica (instrumentos, alquiler de salas de ensayo, etc.). Los compa√Īeros que salieron y fueron a la jefatura de cocina llegaban a ganar 85, 100 mil pesetas. Era mucho dinero, consegu√≠a comprar pronto, casi, un Volkswagen Golf GTI – como muchos hicieron. Eso no me interesaba nada, quer√≠a tocar. A juntarse a esto hay el hecho de que, por casualidad, haber pasado siempre por restaurantes con alg√ļn rasgo de autor.

Sus compa√Īeros cocineros, en ese tiempo, sab√≠an que tambi√©n era m√ļsico y daba conciertos?
No, nada de eso. No hab√≠a Twitter ni Instagram por lo que se sab√≠a mucho menos sobre la gente. Simplemente cre√≠an que era un loco que se vest√≠a de forma extra√Īa. No tienes ni idea de c√≥mo las tecnolog√≠as vinieron a cambiar todo. En la primera entrevista que di, en 1996, la grabaron con un magnetofono. Era todo muy diferente.

[O cozinheiro mantém um projeto na Suíça. Nesta foto de 1999, aparece com a primeira filha, recém-nascida]

La historia de c√≥mo empez√≥ a trabajar con Ferran Adri√† tambi√©n est√° ligada a esta "divisi√≥n" de horarios entre m√ļsica y cocina, ¬Ņno?
Un d√≠a, un amigo que ya trabajaba con Ferran, Alex Montiel, me dec√≠a que √©l estaba necesitando personas para un proyecto nuevo que iba a abrirse en la Universidad de Barcelona, ‚Äč‚ÄčDim Sum. Yo acept√©, fui a hablar con √©l, y el propio me dijo: 'T√ļ que no quieres ser cocinero y te gusta es tocar, porque no vienes a trabajar aqu√≠ y todos los d√≠as, a las cuatro de la tarde, ya est√°s despachado? Hasta el fin de semana tienes libre … 'Me pareci√≥ incre√≠ble, era exactamente lo que quer√≠a. Acontece que √©l me enga√Ī√≥: la condici√≥n para entrar en esto era la de que ten√≠a que pasar primero por el Talaia Mar, otro restaurante que √©l ten√≠a en Barcelona, ‚Äč‚Äčpara una especie de pasant√≠a. Yo fui y pronto me di cuenta de que era en serio. En menos de nada me puso como chef de partida y listo, ya no sale de all√≠. Cuando empec√© a trabajar con √©l ya me interesaba mucho por la comida, todav√≠a tocaba, claro, pero cada vez m√°s me entusiasmaba aquel mundo, dej√≥ de ser s√≥lo un gana pan. Incluso cre√≥ una asociaci√≥n, en 1987/88, llamada "J√≥venes Amantes de la Cocina", que buscaba invitar a varios agentes culturales a interactuar con el mundo gastron√≥mico. B√°sicamente percib√≠ que cuando cocinaba (despu√©s de todo, ya estaba en esto hace m√°s de 10 a√Īos) la gente callaba y cuando tocaba, no. Tienen el sue√Īo remoto de seguir grabando el disco de mi vida y hacer digresiones por todo el mundo, pero Ferran me mostr√≥ que la cocina era mucho m√°s de lo que cre√≠a, hab√≠a la investigaci√≥n, el crear nuevas t√©cnicas, inmensas cosas. Eso me apasion√≥. Comenc√© a vivir la gastronom√≠a como Ferran y eso era m√°gico. Acontece que un d√≠a, el Montiel se molesta con el Adri√† y va al Mart√≠n Bersategui. √Čl dijo para ir tambi√©n, pero entonces ten√≠a toda mi vida en Barcelona, ‚Äč‚Äčmi madre, todo. Me negu√©. Sucede que durante muchos meses, muchos incluso, todos los cocineros – del chef de cocina al copero – se rehusaban a hablar conmigo. Pensaban que era amigo del Montiel y que hab√≠a quedado all√≠ para estropear el ambiente y el restaurante, lo que era un disparate, ya que el propio Alex dej√≥ de hablar conmigo el d√≠a en que dijo que no iba con √©l a Lasarte-Oria. Por mal que esto haya sido, la presi√≥n que sufr√≠ durante ese tiempo me ense√Ī√≥ mucho y consegu√≠ ser m√°s duro. Percib√≠ no s√≥lo que las personas pueden volverse contra ti por motivos rid√≠culos, pero tambi√©n que tienes que crear barreras para no te dejan afectar por eso. Me hizo valorar a m√≠ mismo ya la soledad. Desde entonces valoro mucho el estar solo.

¬ŅSiente entonces que el trabajo en la cocina es muy solitario?
Es muy dif√≠cil equilibrar tu vida personal con tu trabajo, muy, muy dif√≠cil. Llega a un punto en que quien est√° contigo o acepta el camino que has elegido y lo que trae o desaparece. Aun as√≠ tuve la inmensa suerte de que durante 17 a√Īos mi mujer trabaj√≥ conmigo en el restaurante. Al mismo tiempo creo que eso tambi√©n hizo que nuestra relaci√≥n acabara. Es muy complicado, muy ingrato. Y s√≠, es super solitario, tienes que tener la cabeza muy bien segura. S√© que tengo inmensos defectos, pero creo que soy bastante resistente a la soledad. Puedo pasar semanas y semanas a viajar de un lado a otro, sin pasar por casa, combinando los cuatro pantalones vaqueros que tengo con cuatro zapatos y ocho camisetas. Esto te da mucha resistencia.

Comenz√≥ en el Taller del Mar, como dec√≠a, pero acab√≥ por ir a parar a ElBulli, ¬Ņverdad?
Hubo un punto en el que Ferran se dio cuenta de que este tipo que se mantuvo trabajando, sin fallas, con toda la gente a rechazar hablar con √©l, ten√≠a m√°s "bolas" que todos los dem√°s. La situaci√≥n de no querer hablar conmigo gan√≥ contornos tan graves que nadie me dec√≠a cu√°les eran los pedidos que entraban … ten√≠a que ver lo que estaba saliendo o prepar√°ndose para que pudiera mantener el ritmo. Es decir, el Adri√†, que no era mareado, me pregunt√≥ si no quer√≠a dar una ayuda, por la tarde, a preparar el men√ļ del elBulli del a√Īo siguiente. En ese momento el restaurante a√ļn no era tan famoso como lleg√≥ a ser, pero ya ten√≠a dos estrellas. En el primer a√Īo entr√© al Taller y empezamos a hacer los platos para la temporada siguiente. En el segundo a√Īo la revista Gault & Millau le da la llave de oro [ao Ferran Adri√†], la cotizaci√≥n de 19,5 en 20- fue en ese momento que los franceses empezaron a despertar a lo que se estaba haciendo all√≠. La llave de oro, para recordar, era la mayor distinci√≥n que se pod√≠a dar a un cocinero en el activo. En el a√Īo despu√©s de que √©l me envi√≥ a Pierre Gagnaire para hacer una pasant√≠a de tres meses en Par√≠s, y fue cuando estuve all√≠ que dieron la tercera estrella al elBulli, volv√≠ pronto. Estuve all√≠ un a√Īo m√°s. Con el Gagnaire me di cuenta a√ļn mejor de que no le√≠a bien con disciplina impuesta por terceros, yo mismo, con mi trabajo, soy muy disciplinado – eso me hizo creer a√ļn m√°s que podr√≠a llegar a ser chef a t√≠tulo propio.

¬ŅY c√≥mo era trabajar en el ElBulli?
Era dur√≠simo, hac√≠amos dos servicios, la disciplina era f√©rrea. Al contrario de lo que puede parecer, el Ferran, que para unas cosas es muy vanguardista, en otras es muy tradicional, vieja escuela. Realmente hay un momento en que me doy cuenta de que hab√≠a cosas en el funcionamiento del restaurante que no quer√≠a para mi vida. Oye mucha gente decir que para ser un gran chef tienes que ser as√≠ y asado … Quiero ser como soy.

Pero de qué forma se expresaba ese "tradicionalismo" del Ferran Adrià?
Hab√≠a una cosa que me dejaba con los nervios en franja: √©l entraba por la ma√Īana y no dec√≠a 'bueno-d√≠a' a nadie. Yo saludo a toda la gente as√≠ que entro en mi cocina, me interesa por las personas, por su vida. Podemos ser los mejores cocineros del mundo pero no podemos olvidar que no dejamos de ser personas como todas las dem√°s. √Čl es muy buena persona, atenci√≥n, √©l fue la gran inspiraci√≥n de mi carrera, pero es verdad que hay aspectos de mi oficio que no me interesan, con los que no me veo. Maneras de tratar a las personas …

En ese momento, entonces, cuando decide salir del elBulli y abrir su propio restaurante, ya hab√≠a decido dejar la m√ļsica totalmente?
Seguro. Dej√© eso de lado as√≠ que entr√© en el ElBulli. En ese momento me di cuenta de que la creatividad, en la cocina, es un ejercicio continuo y que tiene un aspecto casi trascendental, que iba m√°s all√° de lo que estaba en el plato. Como dec√≠a el Alain Chapel, 'La cocina ces't beaucoup plus que des recette'. Esto es verdad: la cocina es su empleado, el comedor, es todo. Eso me fascina y a√ļn fascina.

¬ŅC√≥mo fue dejar de recibir √≥rdenes de un chef y pasar a ser el Sergi quien mandaba?
Simplemente empec√© a poner en pr√°ctica todo lo que ya he dicho – mi autodisciplina. Dej√© de salir por la noche, dej√© de hacer muchas cosas que hac√≠a porque ten√≠a un equipo a depender de m√≠. A partir de ah√≠ empiezas a entender que tienes que vivir con tus errores. A partir de ah√≠, lo que haces de mal queda para ti, para llevar contigo. Cuando haces mierda, haces mierda y eres t√ļ que tienes que arcar con las consecuencias. No hay como volver atr√°s …

Pero cuando lleg√≥ a Portugal, ahora tiene un "jefe", Penha Longa …
S√≠, en cierto modo tuve esa peque√Īa vuelta atr√°s, a causa de la crisis, pero de una manera diferente y ya con un bagaje, personalidad y cultura completamente cambiada. No es lo mismo trabajar para una gran empresa (como lo hago ahora) cuando ya tienes 50 a√Īos, 30 de profesi√≥n. Sabes muy bien lo que quieres hacer, lo que te gusta y no te gusta.

Ganó la primera estrella Michelin en muy poco tiempo.
En 97. Inaugur√© en octubre de ese a√Īo y me dieron la primera estrella en la gu√≠a del 98, noviembre. En 2000 decido cambiar el restaurante de sitio, el La Broche, y ese a√Īo me dan una segunda estrella. Desde entonces y hasta 2016, ininterrumpidamente, mantuve las dos estrellas. Cuando cerr√© el restaurante en Espa√Īa en 2017, gan√© la primera estrella en el LAB. Es decir, en total, estoy en el gu√≠a Michelin hace 20 a√Īos.

Las primeras dos estrellas fueron en La Broche, en el hotel Miguel Angel, pero el restaurante que cerr√≥ en 2017 fue otro …
S√≠, es curioso porque por mi causa, el gu√≠a Michelin hizo una cosa que nunca hab√≠a hecho en su historia. He mantenido el La Broche abierto hasta la publicidad de la gu√≠a en noviembre de 2006, en diciembre lo cerr√©. El 14 de febrero de 2007 abri el Sergi Arola Gastro, en la Calle Zurbano, en Madrid, y en el gu√≠a que fue lanzado ese a√Īo, en noviembre, ya aparec√≠amos con este espacio y con las dos estrellas.

¬ŅCu√°ntos a√Īos tienen sus hijas?
Una tiene casi 19 a√Īos y la otra casi 15. Carla naci√≥ en 1999 y en Ginebra en 2004.

Su vida profesional estaba en ebullici√≥n en ese momento. ¬ŅC√≥mo fue la conjugaci√≥n con la parentalidad?
Ellas son las √ļnicas cosas a las que nunca, jam√°s renunciar√≠a. Era capaz de rechazar todo lo que ya tuve en mi vida, pero ellas no, nunca. Ellas son lo √ļnico que vale la pena. Tengo alguna dificultad en sacar sentido a las personas que no quieren ser padres. Mi hermano, por ejemplo, no quiere, dice que prefiere ser un t√≠o espectacular, dice que ser√≠a un padre desastroso. Creo que nunca puedes saber si no te colocas en esa posici√≥n. Ellas me dan raz√≥n para luchar, para no bajar los brazos. Eso no tiene precio.

Pero fue difícil conciliar su papel como padre con el de gestionar un restaurante?
Sin duda, especialmente a partir del momento en que abrí el restaurante en Madrid. En ese momento dejé de tener cualquier red de seguridad, estaba por mi cuenta. Tuve que ir a buscar dinero donde estaba. Isso não permitiu conciliar o meu papel como pai e como empresário, mas, ao mesmo tempo, o facto de precisar de encontrar recursos para estar aberto obrigou-me a apostar na internacionalização, especialmente por causa da crise em Espanha. Tive mesmo de ir buscar coisas lá fora, projetos, dinheiro. Isto permitiu-me conhecer muito mundo. Olhando para trás, não me arrependo nada de ter tomado esta opção.

Foi f√°cil encontrar esses projetos l√° fora?
Sou bastante s√©rio a trabalhar e com os anos fui ficando ainda mais. Acho que √© bastante f√°cil falar comigo, sobretudo se houver a vontade m√ļtua de fazer uma coisa bem. As pessoas percebem isso e tudo fica mais f√°cil.

[Uma receita do cozinheiro espanhol]

Quando começou a notar ou a pensar que o restaurante de Madrid podia não estar a correr bem?
N√£o acho que ele tenha deixado de correr bem, simplesmente come√ßou a existir um desgaste muito grande, principalmente nos anos duros da crise. Lembro-me de uma pessoa, um portugu√™s importante, que nessa altura me disse: ‚ÄúSergi, isto √© muito f√°cil, n√≥s portugueses n√£o temos grandes problemas, sempre vivemos em crise‚Ķ Os espanh√≥is s√£o muito efusivos, n√≥s somos mais tranquilos. Vamos encaixando sempre, voc√™s n√£o, partem logo tudo.‚ÄĚ De certo modo acho que √© verdade. Sinto que conhe√ßo bem este pa√≠s, tenho um afeto profundo com ele, √© o meu ref√ļgio, e sinto-me em d√≠vida para com ele. Mas √© verdade isso que me disseram. Voc√™s viveram uma crise, certo, mas realmente j√° vinham de outra. Isto para dizer que em Espanha pode ter tido um impacto mais forte porque n√£o est√°vamos muito habituados a isso. Pelo tamanho e representa√ß√£o que Espanha tem, a n√≠vel de tamanho dentro da Europa, entravam quantidades de dinheiro descomunais.

Mas foi assim tão diferente?…
Quando agora ouvimos estas hist√≥rias de corrup√ß√£o em Espanha, quase que parece normal: durante muito tempo viveu-se como se a festa nunca fosse acabar! Era como se fossemos drogados! Cruzavas-te com pessoas que nem sabias o que faziam mas tinham um Porsche Carrera novinho em folha. Quando decidimos mudar o restaurante de s√≠tio, toda a gente dizia: ‚ÄúBolas Sergi, tu que trabalhas tantas horas, habilitas-te a n√£o ter nada quando te reformares, n√£o consegues poupar dinheiro nenhum, tens de montar o teu pr√≥prio s√≠tio‚Ķ Isso acaba por se pagar sozinho! Em vez de alugares um espa√ßo, compras, e amanh√£, se as tuas filhas n√£o o quiserem, vendem e ainda ganham algum dinheiro.‚ÄĚ E eu acreditei nisto tudo. Fui a um banco, com o meu business plan todo perfeitinho ‚ÄĒ ou achava eu, anos depois voltei a v√™-lo e dava para perceber que aquilo estava preso por arames ‚ÄĒ e ele perguntou-me quanto √© que queria. Era tudo mentira. Era mentira at√© ao ponto em que avaliaram o meu local em 3 milh√Ķes de euros, e¬†fez-se a opera√ß√£o. Ao fim de um ano come√ßou a crise e quisemos refinanciar o projeto ‚ÄĒ porque percebemos que n√£o o √≠amos conseguir pagar. Fizemos as¬†contas com base nessa avalia√ß√£o inicial e o¬†mesmo banco ‚Ķ O¬† mesmo banco‚Ķ Avalia o nosso s√≠tio em menos de um milh√£o‚Ķ Explica-me: como √© que o banco, o Banco Popular, atrav√©s de uma ag√™ncia que trabalhava com eles, faz-te uma avalia√ß√£o inicial de 3 milh√Ķes e um ano depois, reavalia em pouco menos de um milh√£o?! O que aconteceu ao dinheiro que faltava?! Algu√©m o levou! Evidentemente contam-te uma grande hist√≥ria e depois dizem-te que √© o problema do mercado, mas bolas‚Ķ Imagina que era eu a fazer uma coisa assim? Sentavas-te no meu restaurante e dizia-te que o menu era de 100‚ā¨ mas quando vais pagar afinal j√° s√£o 400‚ā¨‚Ķ V√£o-me chamar criminoso. Isto √© terr√≠vel. Foi o que me aconteceu.

Foi uma grande frustração…
Evidentemente. O pior foi mesmo ter de fechar o restaurante e ver tudo o que tinha acontecido. Digo com total honestidade: pensava que me fosse acontecer o que aconteceu ao Pierre Gagnaire, que fechou o restaurante dele em St. Etienne, perdeu uma fortuna mas houve algu√©m que pegou nele e levou-o para Paris. Algu√©m deu-lhe a m√£o, criou as ferramentas para que aproveitasse o seu imenso talento e conquistasse o lugar importante que ainda hoje tem. De certa forma, quando me obrigaram a fechar o restaurante (o banco, que recusou renegociar a minha d√≠vida), pensei que algu√©m fosse surgir e avan√ßar com o dinheiro. Achei mesmo que me fossem oferecer um restaurante num hotel ou algo do g√©nero que me permitisse continuar o meu trabalho, a minha cozinha. Mas n√£o, n√£o houve ningu√©m‚Ķ [longa pausa] O √ļnico que se chegou √† frente foi o David Mu√Īoz, que me p√īs em contacto com as pessoas do grupo hoteleiro NH, mas eles queriam obrigar-me a alugar um espa√ßo deles e fazer l√° um restaurante, precisamente aquilo que nunca conseguiria fazer nessa altura. Isso foi tudo o que recebi‚Ķ Ningu√©m me ligou. S√≥ o David, o Joan Roca‚Ķ Nesse ponto, a solid√£o que senti em Espanha √© indescrit√≠vel. Gra√ßas a Deus e √† minha m√£e, que desde que morreu olha por mim a partir do c√©u, um ano antes, quando tive os primeiros problemas com a Hacienda [Fisco] em Espanha, as pessoas do Penha Longa propuseram-me abrir l√° um restaurante. Por uma esp√©cie de cren√ßa est√ļpida e rid√≠cula em respeito √† honestidade dos chefs e os seus clientes, nunca quis franchisar os meus restaurantes. N√£o queria fazer c√≥pias porque era sempre o primeiro a dizer que isso n√£o me interessava ‚ÄĒ¬†se quero comer a comida do Martin [Berasategu√≠], vou a Lasarte‚Ķ n√£o vou a Tenerife, ao Abama, ou a Lisboa, percebes? Vou ter com ele a San Sebasti√°n e se n√£o puder n√£o como. Sempre neguei essa vertente de neg√≥cio. Por puro acaso, pela primeira vez na minha vida, aceitei fazer isso no Penha Longa. Realmente isso acabou por me salvar a vida. Imagina que n√£o tinha aceite? Tinha ficado sem s√≠tio para cozinhar‚Ķ

[Sergi e as duas filhas. Carla, (esq.) e Ginebra (dir.)]

Fala do Arola, ent√£o. O LAB como nasceu?
Foi um ano antes de fechar o espaço de Madrid. A sequência temporal da Michelin voltou a sorrir para mim. Fecho o espaço em Espanha com duas estrelas e em Novembro dão-me a primeira estrela no LAB. Foi um balão de oxigénio. Tudo isto só fortaleceu o compromisso inquebrável que tenho com este país. Custa-me imaginar como teria sido a minha vida se não tivesse vindo para Portugal.

Numa entrevista antiga, ao jornal ABC, dizia que fazia falta √† gastronomia espanhola um ‚Äúlooser‚Ä̂Ķ
Claro que sim‚Ķ Desde que abri o Sergi Arola Gastro em Madrid criei uma s√©rie de amigos e inimigos. Nunca me calei, sempre disse tudo o que achava sobre toda a gente, com o respeito que sinto que as coisas merecem. Ainda no outro dia me criticavam por ter dito, a prop√≥sito da morte do Bourdain, que tinha morrido um comunicador, n√£o um chef. O chef que morreu foi o Paul Bocuse e n√£o ouvi muita gente a falar dele quando faleceu. Lembro-me de comentar com uma amigo: ‚ÄėDiz-me um prato que esse senhor tenha criado?‚Äô. D√°-me muita pena a situa√ß√£o, claro, e o trabalho que fez como¬†speaker¬†ou jornalista tem muito valor. Ningu√©m lhe tira m√©rito, agora n√£o lhe chamem √© ‚Äúsuper-chef‚ÄĚ.¬† Pensa nisto: sou um grande f√£ do Carl Sagan, mas ele n√£o √© o Stephen Hawking‚Ķ percebes aonde quero chegar?

Agora passa mais tempo em Portugal do que em Madrid, n√£o?
Estou praticamente sempre em Portugal e isso reflete-se no nosso trabalho no LAB, estamos a avan√ßar, a desenvolver-nos mais. Creio que neste momento, estamos mais avan√ßados no LAB do que alguma vez estive no¬†Gastro. Sinto que estou muito mais tranquilo, o restaurante funciona como um rel√≥gio su√≠√ßo. Tenho a sorte enorme de ter ficado com o Vladimir [o seu sub-chef no LAB] depois do Milton [Anes] ter sa√≠do. Acho at√© que o Vladimir, em algumas coisas, at√© √© melhor que o Milton, que √© um chavalo fant√°stico, maravilhoso, ajudou-me imenso, mas o Vladimir d√°-me um extra de tranquilidade. O Milton era uma pessoa muito talentosa para a cozinha mas mais complexo enquanto pessoa. O Vladimir √© carinhoso, boa pessoa, com um cora√ß√£o enorme ‚ÄĒ ele √© alto mas o cora√ß√£o dele consegue ser ainda maior. Todos eles formam a melhor equipa com que alguma vez podia sonhar. Ainda mais tenho a sorte de estar num s√≠tio m√°gico, que adoro. Eu apaixonei-me por Sintra na primeira vez que l√° fui. Quando chego, depois de estar uns dias fora, sinto ‚Äėuau, cheguei a casa‚Äô. Vivo no hotel, que √© muito dif√≠cil, mas sinto-me em casa na mesma. Acho incr√≠vel, quando consegues sentir-te em casa em condi√ß√Ķes como estas. √Č sinal que alguma coisa est√° a correr muito bem.

Como é a sua relação com os chefs portugueses?
At√© agora, maravilhosa‚Ķ E olha que venho do complexo mundo da rela√ß√£o entre chefs espanh√≥is. Acho que trabalham muito bem e tem potencial para fazer muito e muito bem. Creio que h√° muito ainda por fazer mas que Portugal tem um potencial enorme. Falando com o Pedro [Almeida] do Midori, que √© um restaurante maravilhoso, disse-lhe: ‚ÄúEm qualquer pa√≠s da √Āsia a que v√°, h√° um portugu√™s! Porque n√£o trazemos essa influ√™ncia para n√≥s? Se h√° malaguetas na √Āsia √© por causa dos portugueses, n√£o dos chineses. Se h√° um monte de produtos e confe√ß√Ķes na √Āsia √© gra√ßas aos portugueses‚Ķ Porque n√£o revertemos isso, porque n√£o trazemos isso para c√°?‚ÄĚ P√īr o Midori a andar est√° a ser divertid√≠ssimo. Preferia mil vezes que o Midori ganhasse a primeira estrela este ano do que eu ganhar a segunda. A segunda estrela, para mim, seria um sonho, mas mais que isso, sinto que o Pedro merece. Honestamente! √Č muito injusto se n√£o lha derem este ano. Ou lhe d√£o ou tirem uma a um qualquer igual que exista em Espanha. H√° l√° um restaurante muito parecido que tem duas estrelas!

[Reportagem sobre o encerramento do restaurante que Sergi tinha em Madrid]

Chegamos ao clássico tema da diferença de critérios da Michelin entre Portugal e Espanha…
Isso tem de mudar. O Portugal de hoje não tem absolutamente nada a ver com o de há uns anos, a nível turístico. Muitos chefs estrangeiros estão a chegar a Portugal, acho que seria uma tremenda injustiça se ele viessem, recebessem logo varias estrelas, e os meus colegas e amigos portugueses fossem esquecidos. Parece-me surreal.

Dizia que a sua vida, agora, é bem mais calma do que já foi. O que mudou?
Deixei de viajar tanto, basicamente. Neste momento s√≥ ‚Äúsaltito‚ÄĚ entre Santander [o chef tem l√° um restaurante, tamb√©m], Madrid e o Penha Longa. Comparado com antigamente, em que ia ao restaurante de Istambul, depois para Abu Dhabi, depois Hong Kong, depois, Madrid, Lisboa, e assim sucessivamente‚Ķ¬†Atualmente s√≥ tenho um compromisso s√©rio, que √© com o LAB, e depois outros dois projetos √† parte. Um em Verbier, mas s√≥ vou l√° no Natal, depois h√° o Penha Longa, claro, o Vi Cool, em Ibiza, e mais nada. Em Madrid fica a minha casa, as minhas filhas e j√° est√°.

Existe muito a ideia do chef enfant terrible, como Marco Pierre White, por exemplo. H√° quem o coloque nesse mesmo patamar. Sente-se um bad boy da cozinha?
H√° coisa muito divertidas de dizer. Uma s√©rie de casualidades que me aconteceram e condicionaram podem ter criado essa imagem. Copiei o Marco ao usar o avental preto com riscas brancas‚Ķ Ele era o¬†killer, o maior, nada a ver com o Arzak, por exemplo. Quando vi o Pierre Gagnaire e o Pierre White percebi logo que¬†queria ser como eles! Eles eram rock‚Äôn‚Äôroll stars!¬†Isso impressionou-me, achei muito fixe. Lembro-me de um epis√≥dio, em espec√≠fico, que deve ter ajudado a criar essa imagem. No Natal de 97, recebi o La Vanguardia porque come√ßava-se a falar-se de que havia um restaurante em Madrid que fazia tudo diferente, que n√£o tinha casas de banho para homens e mulheres, era a mesma para ambos, uma s√©rie de coisas. Diziam que eu era um tipo que cozinhava bem mas que tinha um espa√ßo horr√≠vel (e √© verdade, tivemos de alugar um apartamento no andar de cima para servir de vesti√°rio e de pastelaria, uma loucura). Eles foram l√° ver o primeiro La Broche. Lembro-me que chegou o fot√≥grafo para fazer uns retratos e eu, que n√£o tinha dinheiro nenhum, estava a usar uma jaleca horr√≠vel. Ele perguntou se n√£o podia usar uma lavada e disse-lhe que n√£o tinha. Ent√£o disse para eu usar¬†a t-shirt preta que tinha por baixo. Tir√°mos a foto assim, eu de t-shirt preta e com o avental preto com riscas brancas. A partir da√≠ nasceu o mito. Lembro-me quando o artigo saiu recebi uma chamada de um grande cozinheiro espanhol que me disse: ‚ÄúN√£o podes aparecer assim! Ainda para mais numa publica√ß√£o t√£o s√©ria como o La Vanguardia!‚ÄĚ [risos]. A verdade √© que dois anos depois todos come√ßaram¬†a vestir-se assim. Uns anos depois, uma revista feminina quis fazer uma produ√ß√£o de moda comigo e aceitei. Fui fotografado com uma modelo espanhola lind√≠ssima, vestidos √† anos 50. Depois disso ter sido publicado, recebi uma chamada de um desses ‚Äúpapas‚ÄĚ da gastronomia espanhola que me disse que os cozinheiros s√©rios n√£o podiam aparecer em revistas de mulheres‚Ķ Foi literalmente isso que me disse. Curiosamente, a maioria dos que me disseram, desapareceram do mapa precisamente por n√£o aparecerem em publica√ß√Ķes destas.

[Arola e o chef Jose Avillez, num jantar especial realizado na R√ļssia a prop√≥sito do Espanha-Portugal do Mundial de 2018]

Mas muitas vezes esta mesma imagem está associada aos excessos de que já falámos, como o álcool…
Ningu√©m pode associar-me a isso. Ningu√©m. Independentemente de tudo o que j√° me aconteceu, ningu√©m me pode dizer que sou um esc√Ęndalo. Ningu√©m. Ningu√©m pode dizer que me viu b√™bado n√£o sei aonde. Sabe-se da minha vida privada, que estive com a minha ex-mulher, que comecei a sair com a Silvia Fominaya e mais nada. H√° uns anos tiraram-me uma foto, a sair de casa, numa altura em que n√£o estava bem, estava a trabalhar a toda a puta hora em Verbier, do√≠a-me o bra√ßo, estava dormente, estava sozinho em casa e decidi ir comprar p√£o. Estava despenteado, com barba por fazer. Por causa dessa foto come√ßaram logo a dizer que estava doente, arruinado e n√£o sei qu√™. Tirando isso, n√£o dei nenhum motivo para me associarem a excessos. Muito pelo contr√°rio, sempre tentei passar despercebido. Acho que nunca disse nada que me arrependesse e se o disse e senti que tinha de pedir desculpa, fi-lo. N√£o me incomoda nada pedir desculpa.

Que faz no seu tempo livre?
Essa é fácil: não tenho tempo livre [risos]. Não tenho tempo para muita coisa, nem para tocar guitarra, infelizmente.

Quantas guitarras tem?
N√£o sei ao certo porque tenho-as espalhadas, mas cheguei a ter 16 ou 17. Em casa, em Sintra, tenho 4. O pouco tempo livre que tenho gasto-o com as minhas filhas, com as pessoas de quem gosto.

Mas tem tempo para ouvir m√ļsica, n√£o?
Sim, m√ļsica oi√ßo a toda a hora, desde que acordo at√© que me deito.

O que gosta mais de ouvir?
Depende. Por exemplo, posso estar a ouvir um¬†rock‚Äôn‚Äôroll¬†qualquer ou at√© mesmo¬†hard rock mas depois passar para uma obra cl√°ssica. Gosto muito de ouvir m√ļsica cl√°ssica quando viajo. Gosto de Mahler, Beethoven, Schubert, Schumann, Mendel, Haydn‚Ķ

Tem algum prato favorito?
Tenho vários. O que gosto mais, o melhor que já provei e que tenho sempre na minha cabeça é uma criação do Ferran Adrià, o tutano com caviar. Para mim, é o melhor prato que ele já fez, nunca provei nada que ultrapassasse isso. Isto na minha opinião, claro. Era tutano com puré de couve flor e caviar, uma coisa tão simples… Se fores a ver, na minha cozinha, nunca uso mais de quatro ingredientes por prato. Cinco elementos, no máximo, é equilibrado. A partir dai já começa a ser demais. Para mim, uma boa receita e como uma canção: tens a entrada, a melodia, o refrão e a saída. Se meteres mais qualquer coisa que isto já é demais. Com a cozinha acontece o mesmo. Gosto da simplicidade.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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