¿Seremos mejores personas en la pospandémica?









Se habla mucho de eso coronavirus abrirá una nueva era en la humanidad. Que la gente sea más solidaria, más cuidadosa con la naturaleza -los efectos beneficiosos del confinamiento en relación con la contaminación, por ejemplo, ya son evidentes- y será un paso más hacia una sociedad más justa y humanitaria. Pero, de hecho, esto no debería ser lo que sucederá en la pospandémica.

La idea de que las personas mejorarán solo por los últimos meses puede ser una ilusión. En realidad, esto dependerá de cada uno. Lo que se percibe es que las virtudes, para quienes ya las tienen, se intensifican en este momento. Pero lo mismo ocurre con quienes no los tienen: el individualismo también es más fuerte ahora.

La pandemia representa un laboratorio para emociones. La forma en que cada uno afronta esta situación muestra quién es más ansioso, más obsesionante, más apoyo o incluso aquellos que están predispuestos a compulsión y al adiccion.

En general, la pandemia y el encierro incrementaron el consumo de alcohol y drogas. Para aquellos que ya tienen una predisposición a la compulsión, esta se ha intensificado, en un intento de lidiar con la ansiedad. También vemos un aumento en uso de medicamentos ansiolíticos y antidepresivos, porque la gente está tensa por la falta de control sobre la situación, además del sentimiento de frustración, de no saber qué pasará y de haber pospuesto o abandonado planes previamente hechos.

Al principio, todos estaban muy asustados y no sabían qué hacer. Existía el temor de que fuera el apocalipsis. Pero también había mucha gente preocupada por la forma en que se iban a organizar en casa, ya que no había tiempo para planificar.

En un segundo momento, cuando muchas personas ya se estaban adaptando a la nueva rutina, trabajando y estudiando en casa, se empezaron a sentir preocupaciones en las relaciones interpersonales. Sierra crisis familiares y de pareja, que se puede ver en la descarga de separaciones durante la pandemia. Según una encuesta del Colégio Notarial do Brasil (CNB), crecieron un 1,9% en junio de este año en comparación con el mismo mes de 2019.





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Ahora, las preocupaciones también giran en torno a cuestiones relacionadas con la inestabilidad económica, el miedo a perder salarios, puestos de trabajo, niveles de vida. Las personas están más adaptadas al rutina de la casa. Muchos incluso dicen que no les gustaría volver al trabajo presencial. Sin embargo, es necesario ser consciente de qué es voluntad y qué es miedo. Hay personas que tienen miedo de volver a la vida normal, salir y conocer a otros. Este es un grupo que, en general, tiene menos recursos emocionales para afrontar la situación. Es un grupo más frágil y tiene una tendencia a los ataques de pánico y ansiedad.

Estas condiciones se han intensificado en los últimos meses, especialmente para aquellos que han TOC (trastorno obsesivo compulsivo). En tiempos de miedo al contagio y necesidad frecuente de asepsia, por ejemplo, parece que los rituales del TOC están justificados, y estas preguntas surgen con más fuerza.

Será posible observar un aumento en ansiedad en la pospandémica, causada principalmente por la inestabilidad económica y profesional. La ansiedad tiene que ver con nuestro sentido de responsabilidad, con la necesidad de alto rendimiento y éxito. Con la inestabilidad, muchos tendrán miedo de perder sus trabajos y no poder mantenerse económicamente.

Sin embargo, los malos recuerdos de este período no deberían durar mucho. Con la vacuna, esto debería pasar y, en uno o dos años, ya no será parte de nuestra vida, como sucedió con otras epidemias. La gripe española, por ejemplo, es un recuerdo histórico, pero ya no está presente en la vida cotidiana de las personas.

Sin embargo, existe una diferencia para quienes padecen algún problema emocional: lo que se percibe a través de la investigación es que las personas que sufren de depresión o ataques de pánico pueden ver reverberar los efectos de la situación actual durante años. Y luego puede ser el caso de ingresar ayuda profesional.

La pandemia también nos ha puesto ante la mortalidad. La muerte dejó de ser una idea abstracta y pasó a formar parte de nuestra vida diaria. En situaciones como esta, podemos aprovechar la oportunidad para ampliar nuestra visión y aportar nuevos significados a nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Siempre me gusta pensar que cualquier situación de crisis, que nos ponga frente a la finitud, puede ser una oportunidad para cuestionar el sentido de la vida, las elecciones que hacemos. Entonces debes saber que este momento puede ser transformador. Puede ser un momento de replanteamiento. Pero tienes que querer.

* Ana Gabriela Andriani es psicóloga, maestría y doctora de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp)

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Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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