Se acerca la revoluci贸n de ‘govcoin’





Durante muchos a帽os, la innovaci贸n en el sector financiero se centr贸 principalmente en la creaci贸n de productos complejos e ingenier铆as diversas que, desatendidas, dieron mala fama a las finanzas y provocaron la gran crisis de 2008. Desde entonces, la innovaci贸n en el sector se ha enfocado digitalizaci贸n, con el boom de las criptomonedas y la creaci贸n de fintech que han cambiado para siempre la forma en que realizamos los pagos y las transferencias de dinero.





El pr贸ximo cap铆tulo de esta revoluci贸n ser谩 el surgimiento de monedas digitales emitidas por estados y bancos centrales.

Para el BCE y la Fed, el surgimiento de nuevos jugadores digital y el uso masivo de monedas como bitcoin ponen en peligro la estabilidad del sistema financiero y la capacidad de actuaci贸n de los propios bancos centrales. La efectividad de la pol铆tica monetaria depende, en gran medida, de la colaboraci贸n de la banca comercial y de cu谩ndo pierde terreno frente a Big Tech y para los monopolios cerrados, imposibles de supervisar, tambi茅n est谩 en juego la capacidad de los bancos centrales para operar en la econom铆a. 驴La soluci贸n? Lanza tus propias monedas electr贸nicas.

鈥淭he Economist鈥, que dedic贸 su 煤ltima edici贸n a lo que denomina 鈥govcoins鈥, Considera que estas nuevas monedas digitales deben ser vistas con鈥 optimismo y humildad 鈥. Optimismo porque abren una nueva era en los servicios financieros que los estados, ciudadanos y empresas tendr谩n a su disposici贸n; humildad porque, como en todas las revoluciones, hay riesgos a tener en cuenta.

Entre otras posibilidades, el d贸lar y el euro digital (que comenzar谩 en 2025) permitir谩n a los ciudadanos depositar sus ahorros directamente en los bancos centrales. Ser谩 posible realizar compras, pagos y transferencias a trav茅s de una aplicaci贸n vinculada a un banco central, sin necesidad de tener una cuenta en la banca tradicional.

A nivel macroecon贸mico, los estados y los bancos centrales podr谩n ajustar sus pol铆ticas de est铆mulo, poniendo dinero directamente en las cuentas de los ciudadanos, con blockchain que permiten una inspecci贸n en tiempo real de la aplicaci贸n de fondos. Si estas soluciones ya estuvieran disponibles en el arsenal de los bancos centrales, la esperada ‘bazuca’ europea se habr铆a desencadenado hace mucho tiempo.

Para la banca tradicional, el advenimiento de Govcoins constituye un dolor de cabeza m谩s en un contexto ya bastante desafiante, con la diferencia de que, esta vez, la innovaci贸n disruptiva proviene de las autoridades p煤blicas. Es cierto que en Europa se est谩n estudiando varios modelos para la implantaci贸n del euro digital, entre ellos uno que prev茅 la implicaci贸n de la banca tradicional y la existencia de un l铆mite en la cantidad de moneda digital que puede poseer cada ciudadano. Y el comisario Paolo Gentiloni destac贸 el mes pasado que el euro digital ser谩 芦complementario禄 a las soluciones que ofrece el sector privado. Sin embargo, por m谩s abierto que sea el papel de los bancos centrales a la colaboraci贸n privada, es de esperar que el lanzamiento de Govcoins tiene un impacto en el negocio de la banca comercial.





Sobre todo porque los estados, las empresas y los consumidores podr谩n ahorrar miles de millones de euros, cada a帽o, en comisiones bancarias que ya no tendr谩n que pagar. Por otro lado, tus dep贸sitos en moneda digital en los bancos centrales estar谩n garantizados de forma ilimitada, sin riesgo de evaporarse ante cualquier fraude online o quiebra bancaria. Adem谩s, govcoins limitar谩n el potencial de crecimiento del negocio bancario entre los j贸venes y las poblaciones que a煤n no son rentables, especialmente en los pa铆ses emergentes.

Los bancos comerciales tendr谩n as铆 m谩s presi贸n sobre los m谩rgenes y una mayor dificultad para financiarse mediante captaci贸n de dep贸sitos. En el futuro, el sector tendr谩 que reinventarse y la necesidad de movimientos de consolidaci贸n entre bancos ser谩 cada vez mayor.

Todo ello plantea varios riesgos, de los que destaco dos.

El primero, y m谩s obvio, ser谩 el fortalecimiento del control gubernamental sobre los ciudadanos y las empresas. En algunos pa铆ses asi谩ticos, el dinero digital ya se utiliza para realizar peligrosas experiencias orwellianas de control social.

El segundo ser谩 el impacto en la innovaci贸n. La mayor铆a de las veces, los gobiernos y los bancos centrales no innovan, limit谩ndose, como en este caso, a desarrollar tecnolog铆a creada por particulares. Si act煤an como elefantes en una tienda de loza, aplastando a las privadas, podr铆an acabar con la capacidad de innovaci贸n del sector.

Ana Gomez

Ana G贸mez. Naci贸 en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a帽os. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi茅n me considero una Geek, amante de la tecnolog铆a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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