Santa Casa Alfama. Las historias de Raquel Tavares, los nombres consagrados y el futuro del fado





El concierto de Raquel Tavares en el √ļltimo d√≠a de Santa Casa Alfama parec√≠a una de esas grandes contiendas de familia donde, por suerte y por tradici√≥n, el abuelo sabe tocar la guitarra y los t√≠os saben acompa√Īarlo a la viola. Hay siempre manchas de vino en la toalla de las ocasiones especiales, un cancionero con las puntas de las hojas dobladas a un canto y dos o tres primos que hacen ruido pero hasta animan la fiesta. Se habla siempre de los que ya partieron, de los que faltar, de los acordos-de-la-vez-en-qu√© y de la historia que alguien cuenta en todas las fiestas sin que nunca pierda la broma. En el espect√°culo del s√°bado por la noche, fue lo mismo: hija de Alfama, todo el barrio descendi√≥ a la Avenida para escuchar a Raquel Tavares. Y a ella contar la historia de los callejones antiguos de Lisboa.





El concepto del espect√°culo fue cuidadosamente planeado por la artista, que confes√≥ luego que lleg√≥ al escenario: "He cantado muchas canciones, mucho fado contempor√°neo, hasta Roberto Carlos ya cant√©. La verdad es que hace 27 a√Īos que mi identidad es el fado. Y aqu√≠ puedo ser fadista sin dar justificaciones a nadie. Hoy, cuando me traje de fadista, pens√©: "Es esto lo que quiero ser para el resto de la vida"". Foir por eso que recogi√≥ a trav√©s de Radio Am√°lia los "hadas pedidos" de quienes hacia all√≠ llamaba. En el momento en que se produjo la muerte de su madre, la madre de su hermana, la vecina que mor√≠a en la esquina, vinieron a los fans, por supuesto, y entre ellos la t√≠a, la madrina, la se√Īora de la tienda de comestibles. Todos estaban entre el p√ļblico para recibirla: "Huelga decir que es una alegr√≠a inmensa cantar en casa. Estoy en casa, en mi casa, al pie de mi gente. "Hola, prima!", Dijo ella prometiendo no hablar muy mal a lo largo del concierto: "Mi voz hoy embarca por cualquier motivo. Por eso voy desde ya anunciar que este espect√°culo va a homenajear algunos de los nombres m√°s destacados del fado, en particular Antonio Polarifo, Jo√£o Ferreira Rosa y Celeste Rodrigo.

El prometido, sin embargo, no fue cumplido. Raquel Travares, con el chasque que Beatriz da Concei√ß√£o le dio, tuvo que interrumpir la cantoria cuando desafi√≥ a los m√ļsicos que la acompa√Īan a que ellos eligieran fados esa noche: "Llegamos a un momento muy serio del concierto. Si todo el mundo tuvo derecho a pedir, hadas porque esos m√ļsicos, que s√≥lo este a√Īo ya me acompa√Īaron en 54 conciertos, no lo pueden hacer? ", Cuestion√≥. Por eso, Raquel Tavares repiti√≥ los procedimientos de la radio con los m√ļsicos como si de una transmisi√≥n se tratase el momento. Y Daniel Pinto, el bajista que dec√≠a llamar de Oporto, ten√≠a un hado muy especial para dedicar al amigo de la tropa que estaba en Coimbra. Era "Cinco minutos".

Ahora bien, "Cinco Minutos" – creaci√≥n de Federico de Brito interpretada por Trist√°n da Silva – no es un fado cualquiera: "Era un verdadero golpear de los a√Īos 90. No hab√≠a noche de fado sin cantar los 'Cinco Minutos'. Cierto y sabido es que toda la vecindad de Alfama sab√≠a de color el fado, las entrel√≠neas de √©l y los segundos significados de cada una de las palabras. De tal modo que Raquel Tavares encontr√≥ en el p√ļblico el coro de que necesitaba para aguantar el progreso de la m√ļsica cuando necesitaba enjuagar las l√°grimas de tanto re√≠r. Y todos cantaban juntos, para deleite de quien desconoc√≠a la tradici√≥n:

"T√ļ a√ļn no sabes
¬°No quieras saber!
Como pasa el tiempo
¡Déjelo pasar!
Con la divina gracia
¬°Ninguna gracia!
En unos ojos secos
¬°Toma un pa√Īuelo!
Pero cuando el remordimiento
Que es como un castigo
En el alma aparece
¬°Y desaparece!
La gente envejece
¬°Envejeces t√ļ!
En cinco minutos ".

En los tonos alegres a que el fado se permite, Raquel Tavares cont√≥ c√≥mo el Linterna Verde era tan peque√Īo que obligaba a quien le gustaba o√≠r fados por la tarde a llevar banquitos hacia fuera a la puerta del n√ļmero 45 de la Rua de S√£o Jo√£o da Pra√ßa. Y tambi√©n record√≥ que hay una historia de amor ver√≠dico detr√°s del "Fado para esta noche", una "historia de amor ver√≠dico que a√ļn no se puede desvelar" que Beatriz da Concei√ß√£o tuvo que cantar siete veces en una actuaci√≥n en el Parque Mayer. Pero si Raquel Tavares le gusta ser llevada por la alegr√≠a, tampoco se olvida de la tristeza: "Esta semana nuestro barrio qued√≥ un poco m√°s pobre. Perdimos a un ni√Īo muy querido por todos. Eso me deja de coraz√≥n apretado porque hemos venido a perder a nuestra gente. Pero yo creo que mientras haya un alfamense en aquella calle de San Pedro, Alfama no muere ". Y en homenaje al "amigo Nuno" cant√≥ "Nostalgia de Alfama" con la voz embargada.





De ambientes familiares estuvo lleno el √ļltimo d√≠a del Santa Casa Alfama. Esto es lo que tambi√©n encontramos dentro de la Sociedad Buena Uni√≥n cuando Beatriz Fel√≠cio actuaba y beb√≠a agua por consejo de los m√ļsicos detr√°s de ella. Estaba muy calor, tanto que hasta las paredes de azulejo transpiraban y s√≥lo las brisas levantadas por los abanicos de las mujeres con que nos cruzamos alivia la atm√≥sfera. Nada de eso impidi√≥ el espect√°culo: Beatriz se visti√≥ de negro y carg√≥ los labios para mostrar la "boca bonita" que tiene para los fados tradicionales el d√≠a en que cumple 20 a√Īos. Y los gritos del p√ļblico, que ya le trata s√≥lo de Bea, s√≥lo permiten llegar a una conclusi√≥n: ser√° pronto uno de los nombres m√°s sonantes del Fado.

Cuando entramos en la Sociedad, todas las sillas estaban ocupadas. Los guardias de seguridad todav√≠a dejaban pasar "m√°s media docena de personas", pero muchos prefirieron llenar el callej√≥n de las cruces y mirar hacia dentro para escuchar a Beatriz Felicio y a√ļn as√≠ disfrutar de la noche fresca de este s√°bado. En el escenario, la artista va cantando "Ya me dejo", un fado de Artur Ribeiro interpretado por Mariza. Y luego, despu√©s de que el viejo barrio t√≠pico de Lisboa, canta "Alfama" Ary dos Santos a Amalia Rodrigues. Sin embargo fue interactuando con el p√ļblico y lo hace siempre al final de cada canci√≥n, ni que sea para agradecer las palmas con una simple sonrisa. Es una chica emotiva y lo asume: "Confieso que hoy estoy especialmente emocionada. ¬°No suelo estar! A menudo s√≠, estoy jugando. Ya me estoy repitiendo, pero es porque es verdad: estoy realmente contento de tenerlos a todos ". Se lo agradeci√≥ bien cuando dedic√≥ "Saudades de Julia Mendes" a la madre por saber que es uno de los fados favoritos de ella.

En el mismo escenario, y con tan s√≥lo 15 minutos de diferencia, otro fado joven y prometedor, Joseph Frost es 21 a√Īos ya los 12 entr√≥ en el portugu√©s o√≠do despu√©s de participar en un concurso de talentos de televisi√≥n. Al cabo de nueve a√Īos, Jos√© Geadas demostr√≥ estar crecido: la voz madura, dedica fados tradicionales a los "colegas presentes en la sala" e incluso interpreta canciones hechas a medida por √©l: "Si hubiera una primavera quedar√≠a a tu espera si supiera que ven√≠as" , canta √©l con la tranquilidad de quien en 2006, a los ocho, venci√≥ la Gran Noche del Fado. En el caso de que se trate de una de las obras m√°s importantes de la historia de la humanidad, el Papa Benedicto XVI, Es un fado famoso que Jos√© Geadas canta con firmeza en la voz y ojos cerrados, no fuera √©sta uno de los m√°s emotivos hadas sobre amor.

Si el futuro del destino parec√≠a asegurada con estos dos en el panorama de la m√ļsica portuguesa, los nombres famosos tambi√©n se api√Īan los pasillos de la Santa Casa de Alfama. En la Abreu Abogados, donde fue montado el Palco Am√°lia, la voz madurada con una ronquera encantadora de Mar√≠a Am√©lia Proen√ßa contrasta con gracia con la obra de Bordalo II en la pared que le sirve de escenario.

El auditorio estaba "completamente lleno", nos cont√≥ la seguridad que nos cedi√≥ paso hacia el interior de la compa√Ī√≠a: "Com-ple-ta-men-te", subraya √©l separando muy bien las s√≠labas. Usted podr√≠a no menos importante: el interior, esta es una de las voces m√°s antiguas del fado en Portugal cantaron tan famoso fado como "Usted miente" "Est√°s de vuelta", "Carta fado" o la "Marcha del Centenario.

Y en el caso de que se trate de una de las m√°s importantes de la historia de la m√ļsica. Y esa gracia es de la gracia a√ļn m√°s gracia tiene ", brome√≥ √©l, ya a antever los trucos que la letra de la m√ļsica -que s√≠, fue probada, tiene. Pero m√°s gracia a√ļn tuvo el comentario hecho por √©l despu√©s de cantar "Hombre del Ribatejo": "Aquella parte del toro de Alcochete no era ninguna referencia a jugadores del Sporting ni a aquel episodio triste. Por cierto, cuando sub√≠ al escenario el Sporting estaba ganando 1-0 ". Los leones acabaron ganando 2-0 frente al Mar√≠timo.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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