Revelando el papel de la vitamina D en Covid-19





Una de las cosas que aprendimos en estos meses de pandemia es que la nuevo coronavirus (Sars-CoV-2) tiende a provocar más complicaciones en determinados grupos de población. Estamos hablando de ancianos, obesos, diabéticos, asmáticos, personas con otras enfermedades crónicas… Y aquí hay un dato curioso: los mismos grupos que desarrollan la forma severa de Covid-19 también son los que tienen mayor riesgo de deficiencia de vitamina D.





Antes de abordar este hecho y sus repercusiones, conozcamos m√°s de cerca esta sustancia. Producida en nuestra piel cuando tomamos el sol, se identific√≥ inicialmente hace unos 100 a√Īos como fundamental para la salud √≥sea. Su deficiencia severa conduce a una enfermedad llamada raquitismo (osteomalacea), que es la falta de mineralizaci√≥n √≥sea. Esto causa retraso en el crecimiento y flexi√≥n de los huesos en los ni√Īos, dolor de huesos, debilidad muscular y fracturas en los adultos.

Como la vitamina D es escasa en los alimentos, dependemos de la exposición al sol para una producción suficiente. Por esta razón, sus concentraciones en sangre son estacionales. Es decir, son mayores durante los meses de verano y menores en los meses de invierno.

Los ancianos son el principal grupo de riesgo de esta discapacidad. Entre otras cosas, la piel envejecida no es tan eficaz para promover la producción de vitamina D y las personas mayores tienden a permanecer en interiores y usan ropa más pesada, dejando poca superficie de piel expuesta para capturar los rayos del sol.

Los pacientes obesos, diabéticos y crónicos en general también tienden a estar menos expuestos al sol. Y tienen características específicas a sus condiciones que favorecen la aparición de déficit de vitamina D.

Además de la ya reconocida importancia para la salud del esqueleto, hoy sabemos que la vitamina D es importante para el funcionamiento del sistema inmunológico, responsable de la defensa del organismo frente a virus, bacterias y otros agentes infecciosos. Estudios antiguos ya han relacionado los brotes de gripe estacional con una posible deficiencia de vitamina D que ocurre durante los meses de invierno, especialmente en los países templados. En estos lugares, las epidemias de influenza aparecen durante los períodos fríos y prácticamente desaparecen en el verano.

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Además, se descubrió que el pulmón es un órgano diana de la vitamina D. Su suplementación puede mejorar la capacidad respiratoria y reducir la inflamación en personas con discapacidad. Recuerda que el coronavirus afecta a los pulmones.

Un estudio publicado en 2017 hizo una colecci√≥n de estudios previos (metan√°lisis) y concluy√≥ que la correcci√≥n de la deficiencia de vitamina D disminuy√≥ en aproximadamente un 12% el n√ļmero de infecciones respiratorias agudas. Cuando la deficiencia fue inicialmente m√°s severa (concentraciones de 25 hidroxivitamina D por debajo de 10 ng / mL), el reemplazo redujo las infecciones respiratorias agudas en un 70%.

Se bas√≥ en este conocimiento previo que varios investigadores europeos, estadounidenses e incluso brasile√Īos comenzaron a evaluar el estado de la vitamina D en sus pacientes con Covid-19. Se√Īalaron que los casos m√°s graves ten√≠an concentraciones bajas de 25 hidroxivitamina D. Pero cuidado: en el caso espec√≠fico del coronavirus, no sabemos si corregir la deficiencia cambiar√≠a el curso de la enfermedad o el riesgo de contagio. Actualmente se est√°n llevando a cabo varios estudios cl√≠nicos; se espera que los resultados se publiquen pronto.

Mientras tanto, un peque√Īo estudio espa√Īol, realizado en un √ļnico hospital de C√≥rdoba y publicado recientemente, encontr√≥ que la correcci√≥n r√°pida del d√©ficit de vitamina D en pacientes hospitalizados mejoraba la evoluci√≥n de la insuficiencia respiratoria. Entre los que ten√≠an una deficiencia de la sustancia, el 50% necesit√≥ una UCI. En aquellos tratados con vitamina D, la tasa fue solo del 2%. Nuevamente: vale la pena mencionar que los datos prometedores provienen de un peque√Īo estudio, y que los resultados deben ser reproducidos por otros centros y en grupos m√°s grandes de voluntarios antes de confirmar un papel protector.

Sin embargo, con base en los datos publicados hasta el momento – y que presentamos en el 34 Congreso Brasile√Īo de Endocrinolog√≠a y Metabolog√≠a -, es prudente recomendar evitar la deficiencia de vitamina D. Esto se puede hacer con las dosis est√°ndar establecidas por las tablas nutricionales, que var√≠an entre 800 y 2 mil unidades internacionales (UI) por d√≠a para adultos y ancianos. Estas dosis son seguras y suficientes para evitar deficiencias graves. Habla con un profesional de la salud.

Pero cuidado: la Sociedad de Endocrinología y Metabolismo (SBEM) advierte sobre los riesgos de las llamadas megadosis de vitamina D, a menudo difundidas en Internet, incluso para el tratamiento de Covid-19. No deben utilizarse por el riesgo de intoxicaciones graves y la falta de evidencia científica que las justifique.

* Dr. Marise Lazaretti Castro es directora del Departamento de Metabolismo √ďseo y Mineral de la Sociedad Brasile√Īa de Endocrinolog√≠a y Metabolog√≠a y profesora adjunta de endocrinolog√≠a en la Universidad Federal de S√£o Paulo (Unifesp)

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Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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