René Favaloro, víctima de la corrupción argentina.



Homenaje de Google al médico argentino, que hoy cumpliría 96 años (Reproducción de fotos)

De todas las consecuencias, directas o indirectas, de la corrupción en Argentina, el triste final del dr. René Favaloro (1923-2000) Quizás sea uno de los más lamentables. En la actualidad, en la cual el médico, cirujano e investigador científico completaría 96 años, su nombre fue recordado en varios honores aquí en Argentina y en el mundo, por la comunidad científica e incluso por el motor de búsqueda de Google (arriba).

Favaloro tuvo un origen humilde. Nació en La Plata y creció en un pequeño pueblo de la Provincia de Buenos Aires. Su padre era carpintero y su madre una costurera. Estudió medicina y pronto comenzó a dedicarse a la práctica de la misma con fines caritativos. Yo solía decir que "sin compromiso social, es mejor no vivir". Así, actuó como médico rural en un pequeño pueblo, Jacinto Araúz, en La Pampa. Allí hizo un poco de todo y, siempre pidiendo ayuda a los gobiernos e instituciones locales, pudo equipar el centro de salud de la ciudad con un quirófano, una máquina de rayos X, un laboratorio y una pequeña escuela de capacitación técnica. . En poco tiempo, logró reducir los niveles de malnutrición, infecciones posparto y mortalidad infantil en la región.

Sin embargo, llegó un momento en que sintió la necesidad de aprender más. Viajó a Cleveland, donde se especializó en enfermedades y cirugías de corazón. Fue el primer cirujano en realizar una cirugía de bypass en el mundo en 1967. Una técnica que creó y mejoró y que Pronto se convirtió en un procedimiento a gran escala, salvando miles de vidas hasta el día de hoy.



En 1971, tomó la decisión de regresar a Argentina, aunque sus colegas en los Estados Unidos insistieron en que se quedara allí. Dijo que quería dedicarse al desarrollo de la medicina para mejorar la salud de los argentinos. En 1975, creó la Fundación Favaloro y, en la década de 1990, el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, así como la Universidad de Favaloro. El sueño parecía haberse hecho realidad. Favaloro fue reconocido en Argentina y en el extranjero, además de ser adorado por sus pacientes, porque no discriminaba en el servicio a los pobres y ricos.

Continuó cobrando que tanto el Estado como las empresas colaboran más con la salud pública. Pidió al gobierno que establezca un sistema en el cual las inversiones y donaciones para capacitación médica e investigación se deduzcan de los impuestos pagados por el sector privado. Denunció los precios aberrantes de los planes de salud, así como las deudas que el sistema de salud pública mantenía y que seguía creciendo, con su Instituto.

Favaloro comenzó a hacer denuncias ruidosas de cómo se desviaron los fondos que deberían ir a la salud. "La corrupción no es solo soborno, robo de funcionarios, tráfico de drogas o lavado de dinero. La corrupción es también dejar Las universidades permanecen en un estado calamitoso ", escribió.

La situación se volvió más difícil a fines de los años 90, cuando Argentina experimentó una grave crisis económica. La Fundación se endeudó, ya que Favaloro no negó la asistencia a ningún paciente. Los planes de salud y el sistema público no pagaron su parte, y las deudas se acumularon, superando los $ 70 millones.

Desesperado, el médico comenzó a pedir dinero a instituciones, empresas y al gobierno. El director del periódico "La Nación" escribió una carta diciendo que se había convertido en un mendigo. En el entonces presidente de la República, Fernando de la Rúa, quien falleció esta semana, escribió otro, que no pudo leer a tiempo.

Finalmente, el 29 de julio de 2000, a media tarde, Favaloro, a los 77 años, se disparó en el pecho. Justo en el corazón, y murió instantáneamente. Dejó varias cartas a familiares, estudiantes, su novia y un general, explicando que no podía vivir y mantener sus valores en una sociedad que no cumplía con su deber para con los ciudadanos. Uno de ellos dijo: "En este momento y en esta edad, olvidar los principios éticos que he recibido de mis padres y maestros es extremadamente difícil". No puedo cambiar, prefiero desaparecer. Fui derrotado por esta sociedad corrupta que controla todo ".

Los argentinos recuerdan a Favaloro con una mezcla de orgullo nacional y vergüenza, porque cuando pidió ayuda, nadie escuchó. Y no fue ningún científico. Era uno de los más importantes del mundo en su área en ese momento y, además, era una persona caritativa que nunca admitió haber ingresado en el juego de la política, desde el corrupto backstage del sistema de salud, y luchó tan lejos como pudo por lo que creía. La única buena noticia de todo esto es que Favaloro dejó varias semillas, formando más de 1000 médicos en todo el mundo, y el hecho de que las instituciones que fundó, gradualmente, hayan superado las dificultades económicas, convirtiéndose en una referencia en el área.

La deuda con Favaloro, sin embargo, permanece abierta. La Argentina con la que soñó aún no es una realidad.


Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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