Regent rescata canciones históricas y elude la represión en Internet





Galina Kazimirovskaia, de 40 años, pasó cinco días en la cárcel y pagó una multa equivalente a R $ 3.000 por cantar en una reunión nocturna de vecinos en un patio trasero de Minsk.





Directora, dirige el Coro Volny (Coro Libre), una de las formas de microprotesta que surgieron para eludir la dictadura bielorrusa.

Cuando la impactante represión barrió Bielorrusia a mediados de agosto, los músicos y miembros del coro filarmónico salieron a la calle y cantaron el himno «Mahutny Bozha» (Dios Todopoderoso). La acción se desarrollaba todos los días a la hora del almuerzo, frente al edificio de la orquesta, y la gente iba allí a escuchar. Vi el video en una red social y entendí que una de las cosas más necesarias ahora en el país era inspirar a la gente.

Al día siguiente llamé a los integrantes del coro de la Concórdia, del cual soy director, y fuimos a cantar junto a la Filarmónica. Muchos lloraron escuchando, y eso fue muy importante en ese momento, porque todos estábamos perdidos. Era imposible quedarse en casa, ir a trabajar, hacer las cosas cotidianas. Estábamos asustados, conmocionados por la violencia, y este flujo de sonidos nos mostró la posibilidad de unidad.

Duró hasta el día en que nos empezaron a llamar por la policía, y mantener las presentaciones fue muy peligroso. Y eso dejó aún más claro que la gente realmente necesitaba música, porque nos preguntaron ‘¿cuándo volverá a suceder? ¿Dónde?’.

Luego comenzaron los flashmobs en los centros comerciales. Participé como cantante, junto con los demás, solo porque conocía las canciones y estaba entre personas con mentes similares. Fue el nacimiento del movimiento coral contra la dictadura, pero aún no sabíamos en qué resultaría.





En septiembre, nos dimos cuenta de que había algo que moldear, y un grupo de seis personas creó el Coro Volny (Coro Libre). ¿Que podemos hacer? No somos soldados, no podemos luchar. Pero mientras cantamos, pasamos ese tiempo juntos y mantenemos nuestro ánimo. La música se ha convertido en una especie de arma.

Nos dimos cuenta de que faltaban himnos en idioma bielorruso, de nuestros poetas nacionales. Este tipo de canción patriótica se ha pasado por alto en gran medida en nuestro país. Se juntaron varias composiciones, ampliamos el repertorio, hice muchos arreglos de canciones nuevas y viejas, un cancionero llamado Hodnyia Pesni (Canciones de valor).

Son canciones que están cerca del corazón de la mayoría de los bielorrusos. Los escucharon en algún lugar del pasado, pero ahora más y más personas necesitaban escucharlos. Esa fue nuestra dirección para seguir adelante.

Han aparecido cada vez más nuevas formas de protesta. Una muy importante fueron las reuniones en los patios traseros, en los barrios de la ciudad. Bandas de música, cantantes de diferentes estilos y géneros se reúnen en los barrios y actúan para los vecinos, que beben té y galletas y conversan.

Entramos en los patios traseros y animamos a la gente a cantar con nosotros, aprender las canciones, para que algún día podamos reunirnos a todos en una gran plaza y cantar nuestras canciones bielorrusas.

Somos un negocio operado y de propiedad familiar.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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