Rankings, ¬Ņpara qu√© te quiero?





C√≠clicamente, como la ca√≠da de la hoja o el regreso de las golondrinas, el clasificaci√≥n de las escuelas se publicita. Este √ļltimo volvi√≥ a destacar lo que ya se sabe: que las mejores notas en los ex√°menes se obtienen en los colegios privados. En una catarsis colectiva hablaron de la injusticia de comparar la educaci√≥n p√ļblica versus privado. De las diferencias entre la poblaci√≥n que atiende una y otra. De las necesidades b√°sicas que tiene que suplir la escuela p√ļblica para algunos alumnos.





Los colegios privados se dan a elegir a los profesores, a seleccionar a los alumnos y, por tanto, pueden quedarse con los mejores. Están instalados, con toda legitimidad, en áreas geográficas más desarrolladas, en una lógica de empresa, en la que la competencia se encarga del ranking.

El buen hacer de una escuela, en mi opini√≥n, se traduce no solo considerando el punto de llegada en el aprendizaje de los alumnos, sino tambi√©n marcando el punto de partida. Por eso, comparto el sentimiento com√ļn de que tal comparaci√≥n es abusiva cuando se quiere clasificar, de manera similar a lo que se hace en el tenis o en la F√≥rmula 1, donde solo cuentan los resultados obtenidos, y defiendo que el valor de la Escuela, p√ļblico o privado, debe ser mucho m√°s que las notas del examen final.

En este sentido de una lista graduada del ‚Äúvalor de mercado‚ÄĚ de las escuelas, ‚Äúno soy un gran fan√°tico de los rankings‚ÄĚ, como confes√≥ Tiago Brand√£o Rodrigues. Pero √©l, a diferencia de m√≠, es el responsable de la carpeta de Educaci√≥n y, en virtud de su cargo, debe mejorar la docencia. A pesar de la forma en que se calculan, el clasificaciones nos dan informaci√≥n sobre el ‚Äúestado del arte‚ÄĚ en lo que a Educaci√≥n se refiere. Y no es etiquetarlos como ‚Äúreductores y desmotivadores‚ÄĚ que promovemos a estos √ļltimos, sino utiliz√°ndolos como herramientas que nos permitan identificar colectivos con mayores dificultades y evaluar la realidad de las escuelas para intervenir para mejorarlas.

En los √ļltimos a√Īos, cada vez son menos las escuelas p√ļblicas que encabezan la tabla de resultados de ex√°menes nacionales. Me parece aceptable pensar que algo no va bien en la pol√≠tica educativa; Tambi√©n me parece aceptable asumir que depender√≠a del ministro averiguar qu√© y c√≥mo corregirlo.

En cambio, hablando con periodistas en la Escuela Secundaria Maria Am√°lia Vaz de Carvalho, en Lisboa, el 21 de mayo, Tiago Brand√£o Rodrigues prefiri√≥ desviar la atenci√≥n al n√ļmero de casos y sanciones que el Ministerio ha instituido por actividades fraudulentas contra escuelas de educaci√≥n privada debido a la inflaci√≥n de notas, por lo que √©l llama ‚Äúdesalineaci√≥n de notas‚ÄĚ. Esas situaciones deben abordarse y sancionarse, pero no son el meollo del asunto.

El ministro aprovech√≥ la oportunidad para condenar igualmente a las escuelas privadas por utilizar estos clasificaciones presentarse en el mercado como poseedores de ‚Äúlas caracter√≠sticas que dan a los estudiantes m√°s posibilidades de ganar este campeonato‚ÄĚ.





Continuando con las met√°foras deportivas, Filinto Lima, presidente de la Asociaci√≥n Nacional de Escuelas P√ļblicas y Directores de Agrupaciones (ANDAEP), afirm√≥ que las escuelas p√ļblicas no capacitan a los estudiantes solo por penas (ex√°menes). Aunque no s√© mucho de f√ļtbol, ‚Äč‚Äčcreo que solo se entra en la fase de tanda de penaltis cuando el partido termina en empate y, lamentablemente, muchos de nuestros j√≥venes est√°n fuera de competici√≥n.

La escuela p√ļblica es para todos y es bueno que lo sea. Se trata de la pobreza, el desinter√©s, la indiferencia y la desigualdad. Es un ¬ęcampeonato¬Ľ en s√≠ mismo. Tener buenos resultados acad√©micos y formar buenos ciudadanos no son, sin embargo, objetivos mutuamente excluyentes. Es necesario mirar las buenas pr√°cticas de las escuelas que tienen √©xito y hay varias.

Veamos un ejemplo. En 2009, Joaquim Sousa llegó a la escuela Curral das Freiras, en la parroquia más pobre de Madeira y una de las más necesitadas del país, donde el 92% de los estudiantes se beneficiaron de la Escuela de Acción Social; con resultados más bajos que el resto del país, ubicado en un caserío con una población con un bajo nivel de educación y con expectativas igualmente bajas en relación a la formación de sus hijos, todo tuvo que salir mal.

Pero Joaquim Sousa, como director del colegio, apost√≥ por abrir nuevas perspectivas de vida para esos chicos; la escuela aument√≥ la exigencia, en lugar de optar por la facilidad, redujo el peso de las actitudes en la evaluaci√≥n del 40% al 10% y, asumiendo el sentido de autonom√≠a, aline√≥ el horario de clases con el del transporte y el trabajo de los padres, gestion√≥ el n√ļmero de horas de clases y apoyo, organiz√≥ las clases seg√ļn el nivel de aprendizaje de los estudiantes.

Resultado: en 2015, la escuela de Curral das Freiras fue considerada la mejor escuela p√ļblica del pa√≠s en portugu√©s y entre las mejores en Matem√°ticas. En julio de 2017, el director, Joaquim Sousa, vio la tarjeta roja mostrada por el secretario regional de Educaci√≥n cuando instituy√≥ un proceso disciplinario y seis meses de suspensi√≥n impaga, por cuestiones burocr√°ticas en cuanto al funcionamiento de la escuela, como la contrataci√≥n de maestros, el control de asistencia, la promoci√≥n de la deserci√≥n escolar o la apertura de concursos sin autorizaci√≥n. No, esta no es la √ļltima parte que deseo que se repita.

Como mencioné aquí, ser profesor hoy no es fácil.

Asfixiada por la burocracia y abarrotada de papeleo, nuestra escuela requiere que los maestros no solo sean buenos, sino que tambi√©n se tomen el tiempo para describir lo que son. Queremos una escuela inclusiva, pero no permisiva, abierta a la innovaci√≥n y al pluralismo, libre del prejuicio ideol√≥gico que atribuye un car√°cter punitivo a la evaluaci√≥n, en la que exista escrutinio y rendici√≥n de cuentas por los resultados basados ‚Äč‚Äčen una aut√©ntica autonom√≠a. Donde las intenciones no se detienen en las palabras.

El autor escribe seg√ļn la ortograf√≠a antigua.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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