¿Quiénes son los niños del siglo XXI? ¿Estamos preparados para el flagelo social de las próximas generaciones?





Es costumbre decir que ser un niño es la mejor fase de nuestras vidas, porque nuestra tarea principal es jugar y no tenemos responsabilidades.





Los niños son alegres, auténticos, soñadores, imaginativos, creativos, juguetones, todo esto funciona de forma natural proporcionando crecimiento, motor, cognitivo y emocional, que nos estructura para la vida.

No hay alegría igual y tan genuina como la que vive en los ojos de un niño, porque no tiene preocupaciones y sus únicos miedos son la oscuridad y las bestias de los dibujos animados.
Estamos a mediados del siglo XXI y comenzamos a darnos cuenta de que los niños de hoy son muy diferentes de los de las generaciones de finales del siglo XX y que sus actividades son muy diferentes a jugar en la calle, caerse y romperse la cabeza, construir La cabaña de Tom Sawyer, peonza y saltando en charcos en días lluviosos.

Quiénes son los niños del siglo XXI y hacia dónde van …

Los estímulos que se presentan a los niños de hoy son completamente diferentes de los que aparecieron en las generaciones que nacieron antes del descubrimiento de teléfonos móviles y tabletas y otras tecnologías. Hoy en día, los niños se desarrollan más rápidamente, dominan todos los medios y el aparato tecnológico, pero pierden innumerables experiencias sociales que son de crucial importancia para su desarrollo.

Los niños de hoy «ya nacieron con un teléfono celular en la mano» que les permite ver el mundo de una manera muy diferente a las generaciones del siglo XX, tener acceso a todo tipo de información y a una distancia de un clic, interactuar con todos países del planeta.

De hecho, esta revolución tecnológica que existió a principios del siglo XXI ha cambiado el mundo y también está cambiando a nuestros hijos. La dinámica, los hábitos, la forma de educarlos es diferente, hoy, aprendemos más de ellos, ya que siempre se actualizan con los cambios que ocurren en su vida diaria. Los valores y principios que formaron parte de la educación del niño también han cambiado.





Las mentes de los niños se están volviendo dependientes de la tecnología. La realidad es mucho más lenta, lo que no es satisfactorio para estos niños. Además, con la tableta en sus manos, se aíslan de otros niños y de juegos reales.

La interactividad de una tableta o juegos en línea crea sensaciones agradables que el niño puede repetir sin descansar. Esta sensación es adictiva porque activa la dopamina, que se activa en adultos por el consumo de alcohol, cocaína o tabaco.

Esta dopamina genera un estado de bienestar, euforia y motivación, lo que los hace encontrar satisfacción cuando tienen una tableta en la mano. Entonces, los padres, en lugar de enseñarles a regular sus emociones para que sean adultos felices y responsables, promueven una verdadera adicción.

Cris Rowan, un terapeuta ocupacional pediátrico estadounidense, argumenta que el uso excesivo de la tecnología causa problemas en el desarrollo de los niños, a nivel cerebral, cognitivo, motor y social: 1. Crecimiento cerebral inadecuado; 2. Retraso en el desarrollo motor, cognitivo, verbal y no verbal; 3. Obesidad infantil; 4. Privación del sueño; 5. Enfermedades mentales; 6. agresividad; 7. Demencia digital; 8. Adicción a la tecnología; 9. Emisión de radiación.

En vista de toda esta evidencia, me temo que estamos creando un problema social sin precedentes y que estamos «fabricando» seres egocéntricos, alienados de la realidad, sin valores y que están cuestionando todos los valores sociales desarrollados durante décadas y para los cuales nosotros gobernamos

Es urgente devolver a los niños la alegría, la autenticidad, el sueño y la creatividad, devolviendo la posibilidad de jugar entre ellos, ensuciarse, golpear las rodillas, trepar a los árboles, porque de esta manera se convierten en seres sociables, desarrollan sus habilidades motoras. delgadas y gruesas, habilidades sociales y emocionales y personales, así como hábitos alimenticios saludables.

Soy de la opinión de que debemos comenzar ahora a proteger a los niños del siglo XXI, no a prohibir el acceso a la tecnología, sino a tener en cuenta un papel preventivo por parte de los padres cuando esperan hasta la edad adecuada para usar estos recursos y promover el uso racional. es responsable. Esto incluye no solo controlar la cantidad de horas de uso de la tecnología, sino también el contenido consumido.

Del mismo modo, cuando supervisamos el comportamiento de nuestros hijos en la vida real, también debemos hacerlo con relaciones virtuales. Pedimos a nuestros hijos que tengan cuidado con los extraños en la calle, pero tendremos que preguntar lo mismo con las personas que entran en contacto en las redes sociales. Las reglas de la vida real también sirven para transitar por el mundo digital. Es nuestra responsabilidad apoyar y guiar a nuestros hijos a tener alegría, disfrutar de una infancia socialmente rica y divertida.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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