Qué hacer con las cirugías suspendidas debido a la pandemia de Covid-19





El volumen de cirug√≠as realizadas anualmente en Brasil es muy grande. En el SUS, en 2018, se realizaron 3,6 millones de operaciones, a un costo de R $ 5,5 mil millones. En el sistema de salud suplementario, hubo 3,5 millones de ingresos quir√ļrgicos en menos del 25% de la poblaci√≥n brasile√Īa, y el gasto en ingresos quir√ļrgicos y cl√≠nicos represent√≥ R $ 75 mil millones. Debido a la pandemia de la nuevo coronavirus, a fines de marzo, los hospitales brasile√Īos propusieron cancelar las cirug√≠as electivas, intervenciones programadas que no involucran emergencias.





Las cancelaciones est√°n m√°s que justificadas: existe el riesgo de que el individuo sea operado durante el per√≠odo de incubaci√≥n, la fase ¬ęsilenciosa¬Ľ de Covid-19, y as√≠ contaminar a otros pacientes y profesionales de la salud. La infecci√≥n a√ļn aumentar√≠a la probabilidad de complicaciones postoperatorias.

Si consideramos que el 50% de las cirug√≠as realizadas en el pa√≠s son electivas, cada mes de paro equivale a 250 mil intervenciones canceladas. ¬ŅQu√© le pasa a estas personas? Las l√≠neas de espera se est√°n engrosando en un sistema que ya opera, especialmente en el SUS, por debajo de la demanda necesaria para el pa√≠s.

Sumado a este panorama los gastos incurridos para combatir la pandemia, nos enfrentamos a un escenario muy dif√≠cil, con una mayor demanda y una menor disponibilidad de recursos. ¬ŅC√≥mo enfrentar el desaf√≠o?

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Primero, con planificaci√≥n. Las intervenciones quir√ļrgicas ser√°n restauradas y nuestra poblaci√≥n puede ser tratada. El aislamiento social necesario para ¬ęaplanar la curva¬Ľ de los casos de coronavirus debe mantenerse en la reanudaci√≥n, a√ļn en la fase descendente de la pandemia. Esto no es solo para minimizar el impacto en los pacientes que esperan la intervenci√≥n necesaria, sino para disminuir la presi√≥n econ√≥mica sobre los sistemas de salud.

Tomar√° meses para que nuestras UCI vuelvan a tener camas disponibles en n√ļmeros similares al per√≠odo anterior a la pandemia. La ¬ęcurva aplanada¬Ľ de la reanudaci√≥n permitir√° que el equipo y los profesionales est√©n disponibles y que los pacientes que todav√≠a est√°n convalecientes de Covid-19 permanezcan seguros en entornos hospitalarios separados de los no infectados.





En el Reino Unido, Canad√° y Australia, pa√≠ses que ya est√°n en la fase de recuperaci√≥n, los centros quir√ļrgicos han creado √°reas de transici√≥n y estrategias para minimizar el tiempo total de una operaci√≥n, reduciendo el riesgo de infecci√≥n. All√≠, el retorno a la cirug√≠a electiva comienza cuando la tasa de uso de camas en la UCI es inferior al 85% de la capacidad ampliada debido a la pandemia. Los equipos de salud han sido capacitados a trav√©s de protocolos de seguridad y se est√°n reorganizando las l√≠neas de espera para establecer prioridades.

Es necesario identificar si la persona hospitalizada para la cirug√≠a est√° libre del coronavirus, que, caprichosamente, tiene un largo per√≠odo de silencio antes de manifestarse como una enfermedad. Queremos asegurarnos de que Covid-19 no aparezca m√°s adelante en el postoperatorio, lo que aumentar√≠a el riesgo de todas las temidas complicaciones. De todos los problemas en la reanudaci√≥n, esta es quiz√°s la soluci√≥n m√°s dif√≠cil. Podemos minimizar el tiempo en el hospital que precede a la cirug√≠a, realizar ex√°menes preoperatorios para detectar la infecci√≥n, pero a√ļn necesitamos m√©todos eficientes para ofrecer un entorno seguro para el paciente internado y para otros que ya est√°n en el hospital. Existen limitaciones conocidas para las pruebas y es posible que deba combinar algunas de ellas. La prioridad de operar, primero, las personas en la cola que ya se han curado de Covid-19 puede representar una estrategia m√°s simple, pero todas estas propuestas requieren verificaci√≥n a trav√©s de estudios cl√≠nicos rigurosos.

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Las soluciones dependen de los esfuerzos conjuntos del gobierno y el sector privado. Si son adecuados, contribuirán a la recuperación de la economía y la reducción de gastos por parte de los sistemas de salud, además de dejar un enorme legado de conocimiento y esperanza para las generaciones futuras.

* Bruno Caramelli es profesor de Cardiolog√≠a en FMUSP, director de la Unidad de Medicina de Cardiolog√≠a Interdisciplinaria – InCor, presidente del Departamento de Cardiolog√≠a Cl√≠nica de la Sociedad Brasile√Īa de Cardiolog√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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