¿Qué es la diabetes tipo 1: síntomas, tratamiento, pruebas y complicaciones?





El diabetes mellitus tipo 1Al igual que el tipo 2, se caracteriza por un exceso de glucosa (azúcar) en la sangre, que desencadena una serie de complicaciones en el cuerpo. Pero en este caso, la enfermedad generalmente surge en la infancia y la adolescencia, tiene síntomas como la micción y la pérdida de peso, y tiene un origen autoinmune. Es decir, las propias unidades de defensa del cuerpo comienzan a destruir el páncreas, responsable de la producción de insulina. Por lo tanto, el tratamiento siempre implica el reemplazo de esta hormona.

La insulina tiene la función de abrir las puertas de las células para la entrada de glucosa, que se convertirá en energía. Este proceso nos mantiene vivos. La consecuencia de la diabetes tipo 1 es una acumulación permanente de glucosa en el torrente sanguíneo, que causa mucho daño.

Entre las complicaciones, destacan las siguientes:

  • Lesiones y placas en los vasos sanguíneos que comprometen la oxigenación de los órganos y aumentan el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular
  • Retinopatía diabética (daño en la retina, el tejido en la parte inferior del globo ocular que conduce a la ceguera)
  • Insuficiencia renal
  • Neuropatía periférica (afectación nerviosa, que compromete la sensibilidad)
  • Amputaciones debido a heridas en la piel que no se notan y que pueden progresar a gangrena

La diabetes tipo 1 es menos común que la tipo 2. Se estima que aproximadamente el 10% de todos los casos de la enfermedad corresponden a esta versión del problema.

Los síntomas de la diabetes tipo 1

  • Sed constante
  • Boca seca
  • Dispuesto a orinar todo el tiempo.
  • Perdida de peso
  • Hormigueo en piernas y pies
  • Heridas que tardan mucho tiempo en curar.
  • Hongos de uñas

Factores de riesgo

  • Predisposición genética
  • Casos familiares
  • Infecciones en la infancia

Prevención

Al tratarse de una enfermedad causada por factores genéticos y cuyos factores desencadenantes aún no son completamente conocidos por la ciencia (por ejemplo, se especula la influencia de las infecciones infantiles), no existen medidas preventivas para prevenir la diabetes tipo 1.





Lo que se puede descartar son las complicaciones de la enfermedad. Esto requiere seguimiento y tratamiento médico, así como la adopción de un estilo de vida saludable.

El diagnostico

El especialista solicita un análisis de sangre que mida la glucosa en la sangre, el nivel de azúcar en la sangre. La prueba se realiza en ayunas. Si el resultado es igual o superior a 126 mg / dl dos veces seguidas, se considera que la persona es diabética.

Para aclarar dudas, el especialista puede ordenar la prueba oral de tolerancia a la glucosa, también conocida como curva glucémica. Es similar a la anterior, pero dos horas antes de que se tome la muestra de sangre, el paciente bebe un vaso de agua con una solución azucarada.

Luego, cada treinta minutos, el método se rehace, siempre con glucosa entre intervalos. Esto es para ver cómo se comporta el cuerpo con dosis adicionales de azúcar.

Si el análisis indica 200 mg / dl, la enfermedad está comprobada.

También existe un método conocido como hemoglobina glucosilada, que calcula la concentración de azúcar en los vasos durante los últimos tres meses.

El tratamiento

Todo comienza con un control estricto de los niveles de azúcar en la dieta y la recomendación diabética para mantener un estilo de vida saludable, con ejercicio incluido.

Se alienta a los fumadores a abandonar la adicción, que ensancha el daño a las arterias. Las bebidas alcohólicas deben ingerirse con moderación, ya que alteran los niveles de glucosa e incluso conducen a episodios de hipoglucemia, que explicaremos más adelante.

En la dieta, una gran medida es priorizar los alimentos integrales con alto contenido de fibra sobre aquellos con carbohidratos simples (pan y pasta blanca, por ejemplo). Ayudan a disminuir la velocidad con la que la glucosa se libera en la sangre.

Lo ideal es comer cinco o seis comidas a lo largo del día y no dejar de comer por mucho tiempo. La supervisión de un nutricionista ayuda a evitar conceptos erróneos.

Advertencia: el caramelo no está prohibido, pero vale la pena la moderación y el control estricto de la glucosa en sangre después de comer. Por cierto, reemplazar el azúcar de las recetas con edulcorantes ayuda.

Solo ten cuidado al comprar alimentos dietéticos. Debe asegurarse de que el nutriente tomado de estos productos sea realmente azúcar (no grasa, por ejemplo).

El seguimiento médico y las pruebas de laboratorio mostrarán si las opciones correctas en el momento de comer, el ejercicio y el tratamiento indicado por el especialista pueden contener la enfermedad o si no hay complicaciones a la vista.

Insulina inyectable

Las personas con diabetes tipo 1 necesitan dosis diarias de insulina. El médico le indicará cómo almacenar y transportar el medicamento (debe mantenerse entre 2 y 8 ° C) y qué precauciones debe tomar al aplicar. Las consultas servirán para ajustar las dosis y establecer un esquema para el uso combinado de diferentes tipos de insulina.

Sí, hay versiones de la hormona con acción rápida, ultra rápida, intermedia o basal. Cada uno tiene sus ventajas y limitaciones.

Cómo medir la glucemia diaria.

La medición de la concentración de glucosa también forma parte de la rutina del paciente con diabetes tipo 1. Esto se puede controlar mediante un dispositivo llamado glucómetro. Un agujero en el dedo, una gota de sangre en una cinta y, cinco segundos después, aparece el resultado en la pantalla.

Le guía la cantidad de insulina para inyectar o la cantidad de carbohidratos que puede ingerir en un momento dado. Esto evita tanto los picos glucémicos como la hipoglucemia.

La frecuencia de uso del dispositivo depende del grado de estabilidad de la diabetes. El control generalmente ocurre antes y después de las comidas y antes de acostarse.

Los límites recomendados son: por debajo de 110 mg / dl en ayunas y 140 mg / dl dos horas después de las comidas, con una tolerancia de hasta 180 mg / dl. Sin embargo, es fundamental discutir su caso con un médico.

En los últimos años, también han surgido dispositivos que pueden medir el azúcar en la sangre sin picaduras. Ejemplo: coloca un pequeño dispositivo en su brazo y luego limpia un dispositivo o incluso su teléfono celular delante de él. Listo Ya puedes ver tu glucosa en sangre.

Seguimiento a largo plazo.

Para ver si el tratamiento está funcionando, se repite una prueba cada tres meses: hemoglobina glucosilada, que muestra la variación en la glucosa en sangre durante este período.

También se recomienda realizar un examen ocular cada año para detectar posibles problemas en la retina antes de que causen daños graves en la visión. Los riñones son otro punto de atención: todos los años, vale la pena verificar si están bien con un análisis de orina de 24 horas.

Además, averigüe cuánto colesterol, triglicéridos y presión arterial están caminando: los niveles alterados, junto con la diabetes tipo 1, son especialmente dañinos para la salud cardiovascular. Y siempre investiga tus pies en busca de heridas. Si no están bien atendidos, pueden convertirse en gangrena e incluso en amputaciones, lo que se denomina pie diabético.

Hipoglucemia

Incluso si viven con una enfermedad caracterizada por niveles altos de glucosa en la sangre, el diabético debe ser consciente de otro fenómeno típico de su condición: hipoglucemia, una repentina disminución de estas tasas. Por lo general, sucede cuando la enfermedad no está bajo control.

La imagen está marcada por temblores, sudor frío y sensación de debilidad. La sudoración excesiva, palpitaciones, náuseas, trastornos del habla, visión borrosa e incluso desmayos son síntomas de empeoramiento.

En estos momentos, un caramelo de goma, una bolsita de miel, un jugo de naranja o incluso un vaso de agua con dos cucharadas de azúcar ayudan a restablecer el equilibrio en el cuerpo. Si la situación está perdiendo el control, es aconsejable buscar un hospital o consejo médico.

¿Quieres una breve explicación en video de la diabetes tipo 1? También tenemos:

Fuentes: Sociedad Brasileña de Diabetes, Asociación Americana de Diabetes.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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