Puedes cerrarnos





En el momento del primer encierro, en marzo de 2020, estábamos preocupados por el hecho de que tenemos cientos de personas infectadas todos los días y que ya hay algunas muertes. Después de 10 meses, la situación es mucho más dramática y parece dirigirse hacia el precipicio.





El n√ļmero de personas infectadas por d√≠a supera constantemente los diez mil, y el n√ļmero diario de muertes ha aumentado de manera impresionante, llegando a m√°s de 200. Adem√°s, los hospitales se encuentran en una situaci√≥n perturbada, con el n√ļmero de hospitalizaciones superiores a 5.400 y pacientes de cuidados intensivos superiores a 680.

El segundo encierro, a pesar de las promesas del Primer Ministro de que no se produciría, so pena de liquidar nuestra economía, llegó incluso a decretarse. Sin embargo, fue tarde y de manera errática y mal sostenida, con ajustes casi diarios que cierran el grifo a medida que persisten las muertes.

Pero, por mucho que queramos culpar al Gobierno de la calamitosa situación que vive ahora, es solo en parte su responsabilidad. Seguro de que actuó tarde, seguro de que el ejemplo dado por altos funcionarios estaba lejos de ser ideal, seguro de que las medidas adoptadas eran conocidas por los goteros, seguro de que las interpretaciones demasiado generosas que hizo de las excepciones hicieron una mayor conciencia sobre la situación. gravedad del problema por parte de los ciudadanos.

Todo esto es cierto, pero los principales responsables de esta catástrofe son los propios portugueses, incapaces de entender que la enfermedad no solo llama a la puerta del vecino y siempre dispuestos a usar su ingenio para encontrar la manera de refugiarse en cualquier tipo de régimen. excepción que podría permitirles evadir el confinamiento.

Las im√°genes recopiladas a diario por los reporteros de televisi√≥n demuestran claramente la locura de un pueblo que no es capaz de contribuir a la lucha contra esta plaga que decidi√≥ transformar de la noche a la ma√Īana el planeta que habitamos. Las playas abarrotadas, las calles llenas de gente acurrucada con el pretexto de hacer ejercicio o pasear animales, las reuniones prolongadas, la no utilizaci√≥n de m√°scara en los lugares p√ļblicos, har√°n dif√≠cil detener esta impresionante subida en infectado y muerto.

Incapaces de tomar la resoluci√≥n del problema en sus manos, los portugueses se quedan con la esperanza de que un Gobierno que hasta ahora ha zigzagueado tenga el valor de hacer cierre de emergencia total, cerrando a los portugueses en sus casas y evitando que el SNS colapse definitivamente. As√≠, seremos dependientes de un programa de vacunaci√≥n, que a√ļn est√° dando sus primeros pasos, para que uno pueda so√Īar con erradicar una enfermedad que, en pocos meses, supo poner el mundo de adentro hacia afuera.





Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *