¬ŅPuede la ozonoterapia tratar el Covid-19? Entender la controversia





Recientemente, el alcalde de Itaja√≠ (SC) anunci√≥ que la ciudad ser√° parte de un estudio para evaluar la efectividad de terapia de ozono rectalmente en el tratamiento de la infecci√≥n por nuevo coronavirus. El tema gener√≥ memes y pol√©mica en las redes sociales. Pero, despu√©s de todo, ¬Ņqu√© tiene que decir la ciencia?





‚ÄúEsta t√©cnica no tiene pruebas cient√≠ficas. Y tambi√©n puede ofrecer riesgos para la salud ‚ÄĚ, comenta Laura de Freitas, farmac√©utica y bioqu√≠mica, doctora por la Universidade Estadual Paulista (Unesp) y creadora del canal Nunca vi a 1 cient√≠fico. La Sociedad Brasile√Īa de Enfermedades Infecciosas (SBI) tambi√©n afirma que no hay evidencia de que la terapia de ozono proteja contra Covid-19 o trate la enfermedad.

El controvertido método consiste en aplicar, a través del ano, una mezcla a base de ozono, un gas presente en la naturaleza y utilizado desde hace más de un siglo en la medicina alternativa para tratar dolores articulares y heridas en la piel. A pesar de la larga trayectoria, cuenta con poco apoyo del campo médico y de las propias autoridades sanitarias.

El Consejo Federal de Medicina (CFM) proh√≠be su uso, excepto como terapia experimental (es decir, como parte de los protocolos del estudio). Recientemente, la Sociedad Brasile√Īa de Ozonoterapia M√©dica (Sobom) y la Asociaci√≥n Brasile√Īa de Ozonoterapia (Aboz) obtuvieron la autorizaci√≥n del Consejo Nacional de √Čtica para realizar dos investigaciones con personas infectadas por el nuevo coronavirus.

‚ÄúNo hay evidencia en el caso del Covid-19, pero existen bases bioqu√≠micas y fisiol√≥gicas que justifiquen su potencial como tratamiento complementario, por confirmar en estudios‚ÄĚ, comenta la otorrinolaring√≥loga Maria Emilia Gadelha Serra, presidenta de Sobom.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad

Que es la ozonoterapia

El ozono es un gas que se forma naturalmente a partir de la radiación ultravioleta en la atmósfera del planeta y en procesos controlados en el laboratorio. El gas es microbicida, es decir, elimina bacterias, hongos y virus en superficies y líquidos. Por tanto, se utiliza en la desinfección de ambientes hospitalarios y en el tratamiento de aguas.





¬ęPero todo esto fuera del cuerpo humano y en altas concentraciones, es digno de menci√≥n, porque es t√≥xico, diferente al ox√≠geno, que es un gas inerte¬Ľ, enfatiza Laura. Aproximadamente en la misma √©poca en que se empez√≥ a utilizar como desinfectante, a finales del siglo XIX, se empez√≥ a ensayar en el tratamiento de heridas.

‚ÄúEl gas tiene un efecto antioxidante y antiinflamatorio, adem√°s de liberar factores de regeneraci√≥n tisular‚ÄĚ, dice Maria Em√≠lia. Partiendo de estas premisas, ya se ha estudiado en el control del dolor por enfermedades reumatol√≥gicas y en la recuperaci√≥n de procedimientos dentales, por ejemplo.

De hecho, hay muchos estudios in vitro (realizados en el laboratorio, fuera de los sistemas vivos) que muestran cómo el ozono puede interactuar con una célula e interferir con los mecanismos de protección, pero faltan investigaciones en humanos.

La sección de Medicamentos Tradicionales, Complementarios e Integrativos de la Biblioteca Virtual en Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene un mapa de evidencias sobre la ozonoterapia, como destaca Maria Emília.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad

Pero es de destacar que, incluso en condiciones donde el grado de evidencia se considera ‚Äúalto‚ÄĚ, como en la cicatrizaci√≥n de heridas, se citan pocos estudios cl√≠nicos aleatorizados, considerados los m√°s robustos y confiables.

Una de las rese√Īas mencionadas en esta biblioteca es nacional y fue publicada en la Revista Brasileira de Anestesiologia. En √©l, los cient√≠ficos analizan los ensayos cl√≠nicos aleatorios (cuando se compara un tratamiento con el otro) disponibles sobre la ozonoterapia y el dolor.

Concluyeron que, aunque algunas investigaciones sugieren un efecto positivo, ¬ęse utilizaron datos de estudios con riesgo de sesgo de moderado a alto¬Ľ. Entre las fallas metodol√≥gicas que pueden interferir con los resultados, est√° la exclusi√≥n de los participantes en medio del trabajo y el hecho de que la gente sepa lo que est√° tomando.

‚ÄúEs posible una reacci√≥n antiinflamatoria en los tejidos da√Īados, pero incluso la llegada del ozono a estos tejidos es cuestionable‚ÄĚ, comenta el reumat√≥logo Eduardo Paiva, director cient√≠fico de la Sociedad Brasile√Īa de Reumatolog√≠a (SBR), una de las especialidades que se ocupa de la ozonoterapia para bastante tiempo.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad

‚ÄúSe prescribe desde hace d√©cadas, pero no hay suficiente evidencia cient√≠fica que sustente su uso‚ÄĚ, resume Paiva.

El peligro de los efectos secundarios

Aunque se lanz√≥ en algunas naciones europeas, la pr√°ctica ha sido prohibida desde 2016 en los Estados Unidos. La Agencia de Administraci√≥n de Alimentos y Medicamentos (FDA), organismo que regula los medicamentos y terapias m√©dicas en el pa√≠s, informa que el ozono es un gas t√≥xico, ¬ęsin ning√ļn uso m√©dico comprobado, ni como terapia complementaria ni preventiva¬Ľ.

La terapia fue prohibida all√≠ debido a sus efectos secundarios: la entidad cita problemas en el sistema nervioso central y el coraz√≥n, adem√°s del riesgo de irritaci√≥n de las membranas mucosas cuando se inhala el gas. Esta √ļltima informaci√≥n es importante porque algunos lugares del pa√≠s est√°n ofreciendo cabinas de desinfecci√≥n a base de gas contra Covid-19, que es riesgoso para las personas.

‚ÄúCuando se aplica en la vena, tambi√©n existe el riesgo de que el ozono forme burbujas capaces de provocar una embolia pulmonar, o que la oxidaci√≥n que promueve destruya las c√©lulas y promueva la necrosis local‚ÄĚ, dice Laura. ¬ęPor supuesto, esto no suceder√≠a con una concentraci√≥n baja, pero como esta pr√°ctica no est√° regulada, no tenemos forma de saber qu√© concentraci√≥n se est√° utilizando realmente¬Ľ, reflexiona.

‚ÄúLas dosis utilizadas son seguras para el ser humano‚ÄĚ, contraataca Maria Am√©lia

Contin√ļa despu√©s de la publicidad

El tipo de aplicación ofrece riesgo por sí mismo

Otro peligro inherente a los procedimientos es la vía de aplicación. Uno de los trabajos que se realizarán en Brasil será la autohemoterapia, procedimiento que consiste en extraer sangre de la persona con un Covid-19 sospechoso o diagnosticado, tratarlo (en este caso con ozono) e inyectarlo de nuevo en el cuerpo. Existe la teoría de que la técnica instigaría al sistema inmunológico.

Anvisa refuerza, en texto, que la pr√°ctica no est√° autorizada en el pa√≠s y que no hay evidencia de que funcione contra ninguna enfermedad. Adem√°s del riesgo de contaminaci√≥n en el manejo de sangre, la t√©cnica representa, para la entidad, ¬ęuna promesa de curaci√≥n que propicia el abandono de los tratamientos convencionales¬Ľ.

La v√≠a rectal discutida en Santa Catarina, por otro lado, tambi√©n tiene sus inconvenientes. ‚ÄúNo estamos seguros sobre el tipo de sonda y la presi√≥n de ozono aplicada. De todos modos, cualquier sonda que se coloque en el recto debe ser realizada por un profesional de la salud calificado para reducir el riesgo de sangrado y perforaciones ‚ÄĚ, describe el coloproct√≥logo Sidney Nadal, presidente de la Sociedad Brasile√Īa de Coloproctolog√≠a.

Ozonoterapia y Covid-19: lo que sabemos hasta ahora

Algunos artículos publicados en el extranjero apuntan a un potencial terapéutico de la ozonoterapia en pacientes con Covid-19. El problema aquí es la calidad de los estudios. Todos entran en una de estas categorías: informes de casos, pruebas in vitro, comentarios (cuando un investigador habla de una teoría, sin probarla en la práctica) o investigaciones con fallas metodológicas. Aparte de eso, la mayoría no ha sido revisada por investigadores independientes.

Cabe mencionar aqu√≠ una investigaci√≥n espa√Īola que fue revisada y publicada en la revista SN Medicina cl√≠nica integral en junio. Ella sugiere que la aplicaci√≥n rectal de ozono ayud√≥ en la recuperaci√≥n de cuatro personas con Covid-19 grave.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad

De todos modos, hay debilidades. En primer lugar, el estudio evalu√≥ a un n√ļmero muy reducido de personas, que realizaron, adem√°s de la ozonoterapia, el tratamiento tradicional, con antibi√≥ticos, antiinflamatorios y oxigenoterapia. Posteriormente, este grupo no se compar√≥ con personas en situaci√≥n similar, pero sin recibir ozono.

Por lo tanto, los pacientes pueden haber mejorado debido al gas o simplemente porque estaban siendo tratados seg√ļn lo requerido por protocolos bien establecidos y recomendados por las autoridades sanitarias.

Moraleja de la historia

No est√° claro si la ozonoterapia funciona contra Covid-19 o cualquier enfermedad. ‚ÄúLos datos a√ļn no son concluyentes, pero, considerando todas las caracter√≠sticas del gas y su aplicaci√≥n terap√©utica, tendemos a pensar que no es efectivo como tratamiento‚ÄĚ, comenta Laura.

Estudios más serios, realizados en humanos, además de revisiones sistemáticas, que analicen estos trabajos, deberían resolver esta vieja controversia de una vez por todas. Por ahora, es mejor apostar en lo que realmente ayuda a tratar el Covid-19: soporte de oxígeno cuando sea necesario, medicamentos recetados por los médicos para aliviar las complicaciones de la enfermedad y atención médica rápida.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *