Productividad: ¬Ņla culpa es de la mano de obra?





El Consejo para la Productividad anunci√≥ recientemente que la productividad del trabajo en Portugal represent√≥ el 76,6% de la media de la UE en el a√Īo 2017, en t√©rminos de PIB por trabajador. Y hace unas semanas, el Bolet√≠n Econ√≥mico del Banco de Portugal destac√≥ la productividad del trabajo, se√Īalando que este descendi√≥ un 0,6% en 2018, manteniendo el movimiento a la baja observada desde 2014.





Teniendo en cuenta que la productividad condiciona la competitividad, el crecimiento potencial de una economía y el aumento de los patrones de vida de la población, este es un asunto de extrema relevancia. Pero después de todo por lo que funciona tan mal en Portugal? Portugal puede ser más productivo?

Para intentar elaborar una respuesta a esta pregunta es fundamental empezar por definir lo que es, despu√©s de todo, la productividad. En primer lugar, hay que resaltar que la productividad es un concepto complejo y con m√ļltiples perspectivas posibles. Adicionalmente, la productividad puede ser analizada a diversos niveles, especialmente a nivel de la empresa, conjuntos de empresas y naciones. De una forma simple y al nivel de una empresa, la productividad puede ser entendida como el cociente entre lo que la empresa produce (output) y lo que ella consume (input). As√≠, la productividad representa la eficiencia con que se usan los recursos para producir productos / servicios.

Una empresa que fabrica bicicletas tendr√° una productividad de trabajo que resulta del c√°lculo del n√ļmero total de bicicletas producidas a dividir por el n√ļmero de trabajadores en un plazo de tiempo. El ejemplo nos permite percibir que el volumen producido depende de otros factores adem√°s del trabajo de los empleados. Las instalaciones de la empresa y las condiciones f√≠sicas del trabajo, las m√°quinas y herramientas usadas en la producci√≥n, las propias materias primas, el nivel de inversi√≥n en desarrollo de procesos productivos y de los productos, las tecnolog√≠as usadas, la organizaci√≥n del trabajo, entre otros factores posibles , naturalmente afectar√°n la capacidad de producci√≥n. Por lo tanto, la productividad del trabajo refleja, de forma parcial, la eficiencia del factor trabajo – ya sea en t√©rminos de capacidades de los trabajadores o de la eficiencia de su esfuerzo.

Otra perspectiva sobre la productividad tiene en cuenta los valores de mercado. La productividad del trabajo, de un determinado pa√≠s, puede ser medida basada en el PIB, que representa el valor de mercado de todos los bienes y servicios producidos en un a√Īo en ese pa√≠s. La productividad bruta del trabajo ser√° el cociente entre el PIB y la poblaci√≥n empleada. Esta forma de medici√≥n utiliza una l√≥gica de agregaci√≥n de valor: se tiene en cuenta toda la producci√≥n de un pa√≠s, a precios de mercado. No estamos hablando de la eficiencia de los factores productivos, sino tambi√©n del valor creado.

Un ejemplo sencillo: si una empresa desarrolla una nueva tecnología para bicicletas de competición y crea una marca bajo la cual presentará los nuevos productos al mercado, posiblemente ofrecer algo diferente de sus competidores. Existirá entonces un valor mayor en su oferta al mercado. Este diferencial de valor contribuye, como es fácil de entender, para la productividad pues el output de la empresa será contabilizado a precios de mercado e incluirá un valor que no existiría sin la marca y la innovación tecnológica. Es evidente que un aumento de productividad puede también ser el resultado de la creación de valor. Y esto funciona tanto a nivel de una empresa, como en la agregación de todas las empresas, a nivel nacional.

¬ŅQui√©n, pues es el culpable de la baja productividad del trabajo en Portugal? ¬ŅEs de la mano de obra? A la vista de lo anterior, la respuesta parece ser un 's√≠' y un 'no'. S√≠, la mano de obra es uno de los factores productivos y, por lo tanto, forma naturalmente parte del c√°lculo de la productividad. Sin embargo, es s√≥lo uno de los factores y en ese sentido la culpa de la baja productividad va, claramente, mucho m√°s all√° de la mano de obra.





La productividad del trabajo depende de cómo se organizan los factores de producción, de los importes de capital y de la forma en que se invierte en la producción (y, ahora, del acceso a la financiación), de la competencia de los empresarios, y de las condiciones que el Estado crea a la actividad de éstos y de sus empresas. Adicionalmente, la productividad es el resultado también del valor agregado que se puede crear.

Tenemos, en Portugal, la inversión en investigación y desarrollo de la calidad, capacidad innovadora y marcas fuertes que le permiten crear valor? Por supuesto que tenemos. Sin embargo, tenemos que tener todo esto para ser más productivos, ya que la productividad bruta del trabajo es un valor agregado que presenta un promedio. Un futuro con mejor productividad está necesariamente basado en una mayor eficiencia de los factores productivos, pero también -y al mismo tiempo- en una mayor capacidad para crear valor. Este es el complejo desafío que (todos) enfrentamos.

Docente del IPAM y miembro de la letsthink.global

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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