Preocupaciones, mitos y tab√ļes en el embarazo









El embarazo no siempre es un "estado de gracia". El parto duele. Nadie está totalmente (o suficientemente) preparado para el trabajo. La maternidad no es tan instintiva como se "vende". La lactancia materna no es tan fácil, tan simple e intuitiva como se afirma. El bebé no siempre es un amor a primera vista. La vinculación no es instantánea y no se realiza sin momentos de saturación y sin duda. Y el amor de madre no viene sin conflicto, sin dudas y sin sobresaltos.

El papel del padre en el embarazo y el parto es, por regla general, vivido con un paternalismo "resbaladizo". Su asistencia a las citas de parter√≠a no mide bien el impacto que un examen obst√©trico en "su" esposa eventualmente tiene en √©l y en la madre de su beb√©. Su presencia en todo trabajo de parto siempre parece estar condicionada por el supuesto de que los hombres son "impresionables", no pueden soportar ver sangre y (casi) se desmayan de dolor. Adem√°s, es com√ļn que algunos descubran que obstaculizan m√°s que ayudar a la madre en todo este proceso. En cualquier caso, despu√©s de que nace el beb√©, todos reconocen que el padre "ayuda" a la madre. Solo "ayuda". Nada m√°s que "ayuda". Lo cual es casi una peque√Īa victoria moral cuando se espera que el padre no solo ayude sino que tambi√©n ayude a la relaci√≥n de la madre con el beb√©.

Adem√°s, la relaci√≥n de las mujeres entre s√≠ sobre el embarazo tambi√©n tiene momentos de "extra√Īeza". Parece, adem√°s, que una mujer embarazada representa, para muchas mujeres, una excelente oportunidad para sentirse valorada por el embarazo o la maternidad que tenido. Una mujer embarazada tambi√©n parece tener una cierta funci√≥n "secante" para los muchos "dolores" que otras mujeres habr√°n experimentado como madres. Y finalmente, hay muchas mujeres que parecen rivalizar emp√°ticamente con una mujer embarazada, ya sea cuando se trata de decirle (en una atm√≥sfera como "¬ŅNo eres fuerte como yo?") Que han elegido un parto "natural". ya sea cuando dan su opini√≥n sobre su satisfacci√≥n con la lactancia materna o sobre el tiempo que dura. O cuando se refieren a la depresi√≥n posparto de "otras" mujeres, como si algunas fueran fr√°giles o incluso "d√©biles".

Del mismo modo, la recuperaci√≥n del parto y el posparto tambi√©n son aspectos que "lastiman" a una mujer embarazada. Especialmente porque est√°n extra√Īamente silenciados. La forma en que el cuerpo parece rebelarse contra ella, haciendo que una madre se sienta "fea" y en formas que no reconoce. La "dureza" de no poder dormir lo m√≠nimo posible, lo que la hace sentir exhausta, colapsando y desequilibrada. O el dolor (agudo) de dejar a un beb√© al cuidado de otros (ya sea una abuela, una enfermera o una guarder√≠a) que nadie parece entender.

Y finalmente, la sexualidad después del embarazo. Lo cual no es tan "apasionado" como ese. Y eso es "embestido" por los inmensos temores de la madre y el padre, lo que los lleva a desajustar profundamente. Especialmente cuando los mitos sobre la sexualidad en el hombre son casi "obscenos" o incluso "primarios". Y cuando a veces la intimidad de una pareja (especialmente cuando se vive casi "cantonada" en torno a la sexualidad) parece "enfermarse" gravemente. Y en algunos casos, se convierte en la "gota de agua" que hace que la tasa de separación, ya sea autodeclarada o silenciosa, en el embarazo y el posparto resulte casi alarmante.

Todo esto tiene m√°s sentido en el contexto de un estudio de la Universidad Cat√≥lica para Barral sobre "Preocupaciones, mitos y tab√ļes del embarazo". Quiz√°s tal estudio habla m√°s de preocupaciones y mitos que de tab√ļes apropiados en el embarazo. Los mitos a veces amortiguan los miedos y de alguna manera los calman. Por ejemplo, el mito de que cualquier mujer embarazada tiene antojos exc√©ntricos de comida (sin la cual, se dice, el beb√© nace "con la boca abierta") y resulta ser una oportunidad "premium" para que ella "eval√ļe" al beb√©. El amor del padre del beb√© hacia ti. Pero quiz√°s el mito m√°s grande de todos es que el embarazo ser√° "obligatoriamente" un "estado interesante". Sin dar a ninguna madre la oportunidad de expresar, sin censura (a s√≠ misma y a los dem√°s) la ambivalencia de sus sentimientos (con los cuales, por cierto, se construye el amor de la madre). Y el mito de que el embarazo es de la madre y nunca (o casi nunca) del padre. Lo que contribuye a una sucesi√≥n de ideas err√≥neas sobre qui√©n sigue y qui√©n vive un embarazo. Finalmente, el tab√ļ de los tab√ļes parece estar diciendo la verdad sobre el embarazo. Lo que parece suponer que las preocupaciones, los mitos y los tab√ļes del embarazo nos alejan de los beb√©s. Que un estudio como este aclare. Para la ayuda de quienes est√°n embarazadas o han estado, sin embargo, los padres.





Es cierto que el beb√© puede ser el que m√°s une a los dos padres y rompe un matrimonio. Pero si las preocupaciones, los mitos y los tab√ļes relacionados con el embarazo no se silencian, el beb√© tambi√©n, ganamos.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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