Por una nueva ética republicana





Dieciocho personas murieron durante el brote de Covid-19 en el hogar de ancianos Reguengos de Monsaraz. Sin embargo, muchas de estas personas no murieron a causa del coronavirus, sino porque fueron abandonadas a su suerte. Murieron de deshidratación y porque no tenían a nadie que les diera las medicinas habituales.





Lo que pas√≥ en Reguengos es horrible. No hay otra forma de describirlo. E impactante. En primer lugar, porque sucedi√≥ en un pa√≠s que se dice desarrollado, a mediados del siglo XXI. ¬ŅQu√© fall√≥? ¬ŅY c√≥mo podemos asegurarnos de que no haya sucedido en m√°s hogares de ese pa√≠s? Adem√°s, ¬Ņc√≥mo podemos asegurarnos de que no vuelva a suceder, especialmente si la pandemia regresa con fuerza en invierno?

En segundo lugar, es chocante por la indiferencia con la que se recibió la noticia en la sociedad portuguesa. Pasamos tiempo indignados por sucesivas polémicas que suelen durar media docena de días. Caminamos de la indignación en la indignación, construyendo un país de eternos indignados. Hace unas semanas, vimos una justa indignación colectiva por la muerte de decenas de animales en un incendio en una perrera. Incluso hubo amenazas físicas a los propietarios. Pero, además de una especie de encogimiento de hombros colectivo, pocos se indignaron con la misma vehemencia por la cruel muerte de esas 18 personas en Reguengos.

Algo anda mal en nuestra sociedad y puede que sea el momento de detenernos y reflexionar sobre cómo nos tratamos unos a otros. Quizás sea el momento de abandonar la idea, lamentablemente muy extendida, de que el bien y el mal no existen y que todo es relativo. Quizás sea el momento de recuperar los valores éticos y humanísticos y quien ocupe posiciones de liderazgo en el Estado, en la política, en las empresas y en la sociedad civil debería ser el primero en dar ejemplo.

La ética republicana debe ir mucho más allá de lo que está en la ley, bajo pena de que el capitalismo y la propia democracia liberal se derrumben bajo el peso de muchas indignaciones, indiferencia y falta de empatía y cohesión social.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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