Por un vecino sordo de 6 a√Īos, toda la calle de la ciudad belga aprende el lenguaje de se√Īas





Wout, de 6 a√Īos, estaba muy emocionado cuando su vecino le cont√≥ sobre su tarea. El tema no suele ser alentador para un chico de su edad, pero el comentario tuvo un significado especial: se hizo en lenguaje de se√Īas, que toda su calle est√° aprendiendo para poder comunicarse mejor con √©l.





Wout naci√≥ sordo. Como √©l, 34 millones de ni√Īos en todo el mundo tienen problemas de audici√≥n, seg√ļn la Organizaci√≥n Mundial de la Salud. En B√©lgica, donde vive, el 12% de la poblaci√≥n (incluidos los adultos) tiene problemas de audici√≥n, lo que corresponde a poco menos de 1,4 un mill√≥n de personas.

El descubrimiento del problema auditivo de Wout fue una sorpresa para la familia, que no ten√≠a antecedentes de casos similares. Una prueba de audici√≥n realizada hace unas semanas condujo al diagn√≥stico, dice su madre, Tessa Leenaerts, de 36 a√Īos.

Los primeros meses fueron turbulentos. A los ocho a√Īos, Wout tuvo un implante coclear, es decir, recibi√≥ un dispositivo electr√≥nico en la regi√≥n del o√≠do que simula las funciones del cuerpo. Fue en este momento que Tessa y su esposo, Bert, comenzaron a aprender el lenguaje de se√Īas flamenco (VGT), lenguaje de se√Īas utilizado en Flandes, una regi√≥n belga donde se habla el dialecto holand√©s llamado flamenco.

VGT es utilizado por unos 5.000 habitantes de Flandes, pero aprender no fue f√°cil, recuerda Tessa. ‚ÄúAl principio est√°bamos todos muy tristes y sensibles. No quer√≠amos estudiar el lenguaje de se√Īas, pero sab√≠amos que era necesario ‚ÄĚ, dice.

Adem√°s de los obst√°culos emocionales, hubo varios obst√°culos pr√°cticos: los dos continuaron trabajando, y Wuustwezel, la ciudad de 18 mil habitantes donde viven, no contaba con la estructura necesaria para la ense√Īanza de VGT o atenci√≥n m√©dica para Wout.

Los padres necesitaban conducir m√°s de 400 km a la semana y no vieron mucha mejor√≠a en la audici√≥n del ni√Īo despu√©s del implante. Ellos fueron los que le ense√Īaron al hijo los primeros signos: ‚ÄúQuiero m√°s‚ÄĚ fue el primero.





‚ÄúCuando Wout cumpli√≥ tres a√Īos, decidimos pedir un implante de tronco encef√°lico en su lado derecho. Un neurocirujano de Alemania vino a B√©lgica para operarse. Despu√©s de unos meses, vimos m√°s mejoras ‚ÄĚ, dice Tessa.

Con el paso de los a√Īos, los tres ganaron fluidez en el idioma, hasta el punto de hacer los signos sin tener que pensar en ellos, dice Tessa. Wout tambi√©n comenz√≥ a aprender en la escuela para sordos en la que estudia.

Su int√©rprete, que lo acompa√Īa en las clases de deportes y nataci√≥n, tambi√©n le ense√Īa nuevos gestos.

Pero cuando dos vecinos se acercaron a la pareja para averiguar d√≥nde pod√≠an aprender VGT para comunicarse mejor con el peque√Īo, se abri√≥ una nueva oportunidad para expandir el c√≠rculo de comunicaci√≥n de Wout.

Normalmente, la asociaci√≥n Doof Vlaanderen (Sordos de Flandes), que ense√Īa la lengua de signos flamenca, solo tiene clases en las ciudades m√°s importantes de la provincia de Amberes y Turnhout, donde se encuentra Wuustwezel. Los vecinos tendr√≠an que conducir al menos 40 minutos para recibir clases.

Tessa entonces tuvo la idea de preguntar si otros vecinos, amigos y familiares estar√≠an interesados. Con las respuestas positivas, busc√≥ a Doof Vlaanderen, quien accedi√≥ a abrir clases en Wuustwezel, seg√ļn su coordinador, Hannes de Durpel, porque consider√≥ excelente la iniciativa del municipio.

Doof Vlaanderen entr√≥ con la maestra y Tessa fue al ayuntamiento a pedir un sal√≥n de clases. ‚ÄúNo solo proporcionaron el sitio, sino que tambi√©n anunciaron nuestra iniciativa en Facebook. En un d√≠a, la clase estaba llena y hab√≠a una lista de espera ‚ÄĚ, dice.

Como había suficiente interés, 39 personas en total, la ciudad ofreció una segunda clase y el maestro accedió a ir a la ciudad dos noches a la semana.

Las clases comenzaron en octubre de este a√Īo y se supon√≠a que continuar√≠an hasta abril, pero tuvieron que ser interrumpidas debido a la pandemia de Covid-19. La previsi√≥n es que se reanuden en enero; normalmente, seg√ļn Durpel, el curso b√°sico tiene 40 sesiones durante dos a√Īos.

Los vecinos de Wout aprender√°n de profesores sordos capacitados por la instituci√≥n un vocabulario b√°sico y algunas reglas gramaticales que se ense√Īan a partir de temas espec√≠ficos. ‚ÄúEl objetivo es ense√Īar a interactuar de forma sencilla‚ÄĚ, dice el coordinador. Tambi√©n se examina la cultura de las personas sordas.

Tessa se√Īala que aprender no es f√°cil, incluso para quienes tienen contacto frecuente con personas sordas. ‚ÄúMi esposo incluso seguir√° esto como un curso de actualizaci√≥n. Realmente tienes que practicar mucho para no perder ‚ÄĚ, dice.

Hanna, la hermana peque√Īa de Wout, que tiene casi dos a√Īos, muestra facilidad con VGT, adem√°s de dominar el lenguaje hablado. ¬ęCreo que en este momento utiliza unas 85 se√Īales¬Ľ, dice Tessa.

Al igual que el hermano mayor, la ni√Īa r√°pidamente aprendi√≥ a decir ¬ęquiero m√°s¬Ľ ya menudo usa gestos que significan besar, comer, abofetear, beber, gracias, ¬Ņd√≥nde est√°s ?, jugando, gato, perro y caballo.

Aunque los vecinos aprenden, al menos en esta etapa, solo los fundamentos b√°sicos, las clases ya permitir√°n m√°s conexiones con Wout, dice la madre. Dice algunas palabras, pero ¬ępara quienes no lo conocen muy bien sigue siendo muy dif√≠cil o imposible de entender¬Ľ.

Por ahora, Wout ha aprovechado la educaci√≥n especial. Su madre dice que espera que en alg√ļn momento pueda hacer la transici√≥n a la educaci√≥n regular, pero es demasiado pronto para saber si esto ser√° posible en su ciudad.

Si surge la oportunidad, tendrá derecho a un intérprete de tiempo completo en la escuela. Pero tendrás que arreglártelas solo para estudiar en los recreos, y el plan de estudios de la escuela regular es más elaborado que el de la escuela especial.

Fascinado por los coches, Wout siempre est√° jugando con ellos, montando en bicicleta, conduciendo carros de control remoto o conduciendo un kart y un tractor de juguete.

Hered√≥ de su padre y abuelo el inter√©s por la mec√°nica y la tecnolog√≠a de los veh√≠culos. ‚ÄúCuando crezca, quiere hacer algo al respecto. Por el momento, dice que quiere trabajar en un taller ‚ÄĚ, dice Tessa, sonriendo.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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