¿Por qué no apoyar la propiedad de la vivienda?





Los números son claros: los inmuebles en Portugal tienen precios que en muchos casos son “europeos”, pero los salarios siguen siendo portugueses. La gran mayoría de los jóvenes no pueden comprar su propia casa y más de 100.000 familias tienen dificultades para alquilar una casa.





Para solucionar estos problemas, que son reales y condicionan la vida de miles de portugueses, el Gobierno decidió disparar por todas partes, cediendo a la demagogia y los tics heredados del PREC, sin llegar a solucionar el problema. Con todo, el paquete “Más Vivienda” corre el riesgo de ser un puñado de nada, con efectos muy limitados en los precios inmobiliarios y una dosis industrial de litigio en el horizonte que promete condenar el paquete de medidas a la ineficacia.

Por el camino, se asestó un duro golpe al mercado del Alojamiento Local, alejando a los pequeños inversores del mercado turístico y facilitando la vida a fondos y cadenas hoteleras. Incluso hubo tiempo para una mini intervención en el sector bancario, para obligar a los bancos a tener préstamos a tipo fijo, lo que hubiera sido mucho más oportuno cuando los tipos eran mucho más bajos de lo que son hoy y había préstamos hipotecarios a tipo fijo por debajo del 2%. .

El gran fracaso de este y otros intentos de reformar el mercado inmobiliario en Portugal radica en que, una vez más, se opta por castigar a los que ahorran y a los que tienen bienes, en lugar de crear las condiciones para que las familias portuguesas puedan para comprar casa propia.

Un país de terratenientes es un país más estable desde el punto de vista social y político; el Estado podría otorgar avales estatales a créditos de vivienda para familias de menores recursos, otorgar beneficios fiscales, subsidiar la compra de una vivienda o crear otros mecanismos que permitan a la clase media adquirir su vivienda. Y, al mismo tiempo, invertir en vivienda pública –aprovechando eventualmente las miles de propiedades que el Estado tiene a su cargo, muchas veces abandonadas– para arrendamientos a largo plazo, como hacen muchos países europeos.

Pero es más fácil y eventualmente da más votos, junto con algunos sectores de nuestra sociedad, perseguir a los terratenientes deshonestos. Al final, todos seremos más pobres y más dependientes del Estado.





Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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