Por la democratización de la crisis.









El gran riesgo de la democracia es que si, hasta la pandemia, el objetivo era distribuir la riqueza, a partir de ahora, el deber es compartir la crisis entre todos. En otras palabras: la democracia ya no ser√° vista como comprensiva, significar√° sacrificios. En la breve historia de las democracias, esta no es la primera vez que esto ha sucedido. Churchill enfrent√≥ el mismo desaf√≠o cuando convenci√≥ a los brit√°nicos de resistir el nazismo en defensa de la libertad y los valores del parlamentarismo brit√°nico. Esta resistencia signific√≥ bombardeos, ni√Īos separados de sus padres y muerte en alg√ļn lugar de Europa o el norte de √Āfrica. Pero Churchill convenci√≥ a los brit√°nicos y a luchar contra un enemigo visible dirigido por un hombre horrible y malvado. En ese momento la personificaci√≥n del mal era posible. Lo mismo ya no es el caso en 2020 cuando la crisis que estamos experimentando no tiene cara visible. Este es el resultado de un virus y una deuda. Ambos males invisibles, como un ultravirus que se infiltra en la vida comunitaria y la destruye desde adentro. No hab√≠a deuda y la pasamos sin problemas. Entonces, ya inmersos en este mal, nos ahogamos por completo.

En Portugal, el problema de la democracia es m√°s grave porque, adem√°s de no tener la historia del Reino Unido, la dictadura cay√≥ cuando aument√≥ el nivel de vida. Adem√°s de su per√≠odo inicial, la democracia portuguesa atraves√≥ un largo per√≠odo de expansi√≥n econ√≥mica internacional y recibi√≥ fondos de Bruselas. Desde 1986, los gobiernos han distribuido dinero y derechos. En un pa√≠s que soport√≥ pacientemente una dictadura de 40 a√Īos, es leg√≠timo preguntarse si la democracia es bien considerada debido a sus valores intr√≠nsecos o simplemente porque significa distribuci√≥n de dinero. Es una pregunta que tendremos una respuesta en los pr√≥ximos a√Īos. De hecho, la democracia portuguesa enfrentar√° dos desaf√≠os: uno de las fuerzas extremistas y populistas de BE, el PCP y Chega y el otro de aquellos que ven la democracia como una forma de privilegiar a los que votan, para someter a los que no lo hacen. llevan la carga de la crisis. Es el riesgo de que la democracia se use como una forma de legitimar la estratificaci√≥n de la sociedad con la fuerza del voto.

La democracia liberal no se reduce a poder votar. Presupone la libertad de expresi√≥n y la libertad econ√≥mica. Esto implica que cada uno pueda abrir un negocio y vivir con el fruto de su trabajo. Para esto, es esencial que el nivel de impuestos y la ausencia de burocracia lo permitan. Esto solo se logra con excedentes presupuestarios y deuda p√ļblica reducida. Una sociedad en la que se toman votos a favor de cargar con los costos de los trabajadores aut√≥nomos y precarios no es la democracia. Es una simulaci√≥n, pero no es la verdadera democracia. Es distorsionar los valores b√°sicos de una democracia, permitir que una casta viva a expensas de una parte de la poblaci√≥n que, dividida por diferentes intereses, no se une bajo la misma fuerza pol√≠tica. Est√° reemplazando la inclusi√≥n de los d√©biles con su exclusi√≥n porque falta dinero. Hay que tener en cuenta que hasta 2020 (con la excepci√≥n del per√≠odo comprendido entre 2011 y 2015) la gobernanza era en gran medida equivalente a la distribuci√≥n de beneficios. Fue relativamente f√°cil.

La democratizaci√≥n de la crisis presupone distribuir las dificultades entre todos. Y no me refiero solo a los ricos. Distribuir las dificultades a todos implica no olvidar a los funcionarios p√ļblicos, los que trabajan en empresas con buenas conexiones con el Estado, los pensionistas. B√°sicamente, aquellos que experimentaron este descanso de tres meses como un per√≠odo m√°s relajado y menos exigente. Significa que el Estado debe administrar bien el dinero que le cobra a sus ciudadanos, estar contenido en la forma en que lo gasta para reducir los impuestos directos y no crear dificultades adicionales para quienes crean riqueza. Parad√≥jicamente, el hecho de que la crisis sea mundial es una ventaja. Con todos los pa√≠ses experimentando dificultades, los mejor gobernados se destacar√°n. Muchas compa√Ī√≠as estar√°n disponibles para cambiar sus inversiones. Tomemos el caso de Nissan, que cerrar√° su f√°brica en Barcelona y aumentar√° la inversi√≥n en el Reino Unido. Una reducci√≥n constante de la deuda p√ļblica, excedentes presupuestarios, una pol√≠tica fiscal justa y predecible, una ley laboral que facilite los cambios de trabajo y una ley de arrendamiento que cumpla con esta movilidad. M√°s flexibilidad en el derecho comercial para que los empresarios no tengan miedo de hacer las inversiones necesarias. Justicia r√°pida y eficiente y una econom√≠a basada en el ahorro y la inversi√≥n en lugar del consumo. Existen varias medidas para que el pa√≠s se destaque entre los dem√°s y exija inversiones extranjeras. Pero tambi√©n para que no reduzca las perspectivas de quienes son el alma econ√≥mica del pa√≠s y que han hecho crecer la econom√≠a en los √ļltimos a√Īos. Para este fin, la democratizaci√≥n de la crisis es indispensable y no debe ser ignorada por los partidos, particularmente aquellos de la derecha. Incluso si la democracia no propaga la crisis entre todos, como lo hizo con la riqueza, su futuro ser√° incierto.





Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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