Polémicas que emborrachan



Brasil, tan atrasado, pobre, está retrocediendo aún más en el punto de inteligencia, al dar cuerda a las polémicas suscitadas por esa tremenda fraude llamada Olavo de Carvalho.

Este astrólogo funciona más o menos así: si los medios todos están discutiendo quién es el mejor jugador del mundo, si Messi o Cristiano Ronaldo, entra con una conjetura imbécil. Dice que lo mejor es, de hecho, Deyverson, ese mediocre centroavante palmeirense.

La conjetura es tan cretino y tan inusitado que, naturalmente, induce a la polémica, que es el deporte en el que el astrólogo se siente a gusto. Es claro que todas las personas que tienen al menos medio neurona no ligan la mínima para lo que dice Carvalho.



Pero siempre hay los de miolo blando que paran para pensar si, de repente, el astrólogo no tiene razón y si Deyverson no es de hecho mejor que Messi y CR7. También siempre hay los que, incapaces de destacar en sus ambientes a partir de una argumentación racional, se aferra a las idiotas de Carvalho como forma de aparecer.

Lo que choca es que una persona como Hamilton Mourão, que hizo todos los cursos necesarios para llegar al generalato, entre en la pila del llamado brujo de Virginia y se deje envolver en las polémicas idiotas que él promueve.

Que los hijos del presidente se animen a servir de altoparlante para Carvalho hasta da para entender. Después de todo, ninguno de ellos ni el padre son exactamente genios de la raza.

Choca también que una porción de gente, los periodistas, incluso, estamos siendo arrastrados para esa bestia toda. (…) Tememos que estemos todos cayendo en un esquema que un pilantra notorio como el italiano Silvio Berlusconi adoptó, según se puede leer en el artículo para el diario THe New York Times de Luigi Zingales (Universidad de Chicago):

Berlusconi "era tan fanaticamente obsesionado con su personalidad que cualquier debate sustantivo desapareció; el foco se quedó sólo en ataques personales, y el efecto fue aumentar la popularidad de Berlusconi ".

En el caso de Italia, Berlusconi, vale para Brasil de Olavo de Carvalho. Es lo que percibió, por ejemplo, el lector Gustavo Felício Moraes, de Río, que escribió en el Panel del Lector de este miércoles (24):

"Las crisis sucesivas y el desgaste provocado por las diferentes alas del gobierno -la militar y la del Olavo- parecen fabricados con el objetivo de sacar el foco del principal: discutir y resolver los reales problemas de la nación. No existe un plan estratégico.

Pues es, Gustavo, un aloprado que sólo fanáticos tomaban en serio ahora frecuenta día sí, otro también, las primeras páginas de los periódicos.

¿Es o no es mucha tontería?


Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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