París ya está ardiendo?





En plena Semana Santa, cuando la Iglesia cat√≥lica celebra los misterios de la pasi√≥n, muerte y resurrecci√≥n de Jesucristo, la catedral de Notre Dame, en Par√≠s, sufri√≥ un gigantesco incendio, que gener√≥ un generalizado sentimiento de pesar, as√≠ como un generoso movimiento de solidaridad nacional e internacional: numerosas personas y entidades, p√ļblicas y privadas, se ofrecieron de inmediato para contribuir financieramente a la reconstrucci√≥n de la catedral de la capital francesa.





La ocurrencia de ese tr√°gico acontecimiento, a√ļn no suficientemente explicado, pero que parece no haber sido provocado intencionalmente, no constituy√≥ un hecho aislado. Por su parte, el proceso de reconstrucci√≥n de Notre Dame est√° generando alguna pol√©mica entre el cardenal de la capital francesa, Michel Aupetit, y el presidente de la Rep√ļblica francesa. Emmanuel Macron quiso llamar a s√≠ la restauraci√≥n de ese monumento hist√≥rico, olvidando que se trata de una iglesia cat√≥lica, de la que es titular el arzobispo de Par√≠s. As√≠ pues, la Iglesia cat√≥lica francesa se enfrenta a dos principales enemigos: el vandalismo terrorista y el laicismo jacobino.

Seg√ļn los datos del Servicio Central de Renseignement Criminel (SCRC), de la polic√≠a francesa, avanzados en marzo pasado por el Consejo Le Figaro, entre 2016 y 2018 se verificaron miles de casos de vandalismo anticlerical: el promedio es de 2,75 templos cat√≥licos atacados diariamente. El peor a√Īo fue 2017, en el que se registraron 1045 atentados: m√°s de tres al d√≠a!

Los ataques se caracterizaron por el robo y la destrucci√≥n de bienes, as√≠ como mensajes injuriosos en las paredes. S√≥lo en una semana de marzo de este a√Īo, 12 iglesias francesas fueron vandalizadas y una de ellas fue incluso blanco de fuego puesto. En el mismo mes, la Bas√≠lica de Saint-Denis, en Par√≠s, con m√°s de 800 a√Īos, fue tambi√©n atacada: el √≥rgano result√≥ gravemente da√Īado y varios vidrieros fueron destruidos.

Es cierto que actos de esta naturaleza no son inusuales en Francia. Algunas manifestaciones políticas, como recientemente las protestas promovidas por los llamados 'gilets jaunes", O chalecos amarillos, provocaron un rastro de destrucción: coches incendiados, escaparates, tiendas de pilas, etc. Además de este terrorismo laico, hay que lamentar también el terrorismo antisemita: segundo Le Figaro de 20 de febrero pasado, que cita datos oficiales del ministerio del interior francés, en 2018 se registraron 541 atentados antisemitas en Francia, un 78% más que los 311verificados en 2017. El terrorismo anticatólico es, sobre todo, de procedencia atea o islámica: no todos los ateos son violentos, aunque algunos lo son; como tampoco todos los creyentes en Alá son terroristas, pero algunos defienden y practican la 'yihad'.

La Iglesia cat√≥lica francesa tiene, pues, de hacer frente al vandalismo laico, al terrorismo isl√°mico y tambi√©n al laicismo galicano, que tambi√©n amenaza su existencia y acci√≥n. El cardenal arzobispo de Par√≠s, Michel Aupetit, es conocido por su cordialidad, pero no pudo dejar de reaccionar al discurso del presidente de la Rep√ļblica francesa. Emmanuel Macron, dirigi√©ndose a la naci√≥n con motivo del incendio que pr√°cticamente destruy√≥ toda la cobertura de la catedral de Notre Dame, en ning√ļn momento mencion√≥ a los cat√≥licos de Francia, principales v√≠ctimas de esta tragedia. "despu√©s de todo – coment√≥, a este prop√≥sito, el arzobispo de Par√≠s – se trata de una efectiva y activa catedral y la palabra 'cat√≥lico' no es ninguna palabro que no se pueda decir". Como es sabido, para el laicismo, lo que es del Estado es del Estado, pero lo que es, o era, de la Iglesia es 'nuestro', aunque haya sido obra de los fieles cat√≥licos, que financiaron y realizaron la construcci√≥n, el √ļnico fin: el culto divino.

No ser√≠a, sin embargo, un hecho in√©dito en la atribulada historia de Notre Dame. Despu√©s de la revoluci√≥n francesa, la emblem√°tica catedral parisina fue dedicada, en 1793, al idol√°trico 'culto de la raz√≥n'. Un a√Īo despu√©s, el s√©ptimo de Par√≠s, a falta de devotos, se transform√≥ en un paternal y almac√©n de alimentos: se dir√≠a que su dios pas√≥ a ser la muerte, o el vientre (cf. Flp 3,19) .





Se debe a Napole√≥n la recuperaci√≥n de Notre Dame para la liturgia cat√≥lica, pero manteni√©ndose como propiedad del Estado franc√©s. A partir del Concordato de 1801, se permiti√≥ a la Iglesia cat√≥lica retomar en la catedral de la capital francesa las pr√°cticas religiosas. Fue en Notre Dame que, en 1804, Bonaparte fue coronado: el propio Napole√≥n, retirando la corona de las manos del romano pont√≠fice, la ce√Ī√≠a. De esta forma, mucho de acuerdo con la tradici√≥n galicana, el emperador franc√©s no s√≥lo se afirm√≥ superior al vicario de Cristo como, en cierto modo, hizo de Notre Dame su templo, subordinando el culto cat√≥lico al engrandecimiento de la patria francesa. Era tambi√©n en esa catedral que hac√≠a cuesti√≥n que se oficiaran los solemnes Te Deum que celebraban sus victorias militares. Para ello, la s√© parisina vino a sustituir, en cierto modo, a las catedrales de Reims o Versalles, m√°s connotadas con el r√©gimen mon√°rquico, adquiriendo as√≠ una relevancia nacional, que ya no perder√≠a.

Emmanuel Macron, al querer ahora protagonizar el proceso de reconstrucción de Notre Dame, parece imitar a Napoleón, olvidando, una vez más, que se trata de una catedral católica, que es la sede, o sé, del arzobispo de París. Por eso, el Cardenal Michel Aupetit se sintió en la obligación de recordar al jefe de Estado que la Notre Dame, más que un monumento histórico francés, es un templo católico y que, por lo tanto, el arzobispo de París, como su titular, no puede ser puesto al margen de la restauración de ese templo, afecto a la Iglesia, que allí ejerce, desde tiempos inmemoriales, su culto.

Tambi√©n en Portugal contin√ļa esta actitud secular: la Iglesia construy√≥ las catedrales y conventos, pero entonces el Estado se apropi√≥ de ellas. ¬ŅCu√°ntos cuarteles, hospitales y escuelas estatales usurpan instalaciones religiosas? Incluso cuando, posteriormente, se permiti√≥ que en esos inmuebles se volvieran a realizar actos de culto, el Estado se mantuvo, sin embargo, como titular de la propiedad de esos bienes, que ni siquiera fueron expropiados, porque no consta que se hayan pagado las debidas indemnizaciones …

Esta pol√≠tica del esquillo, puro y simple, del patrimonio cat√≥lico surgi√≥ en 1834, con el liberalismo, que fue el principal responsable del robo de muchas propiedades eclesi√°sticas que, vendidas al desbarato en subasta p√ļblica, entraron en vertiginoso proceso de destrucci√≥n. La Rep√ļblica, que estaba en su g√©nesis un r√©gimen jacobina y anticlerical, aceler√≥ este procedimiento ruinosa, no s√≥lo para la Iglesia en Portugal, sino tambi√©n para la cultura y para la educaci√≥n nacional, como el investigador Henrique Leit√£o demostr√≥ mediante la publicaci√≥n del inventario de principales bibliotecas conventuales que, al ser secularizadas, se perdieron en su casi totalidad. El Estado Nuevo no invirti√≥ esta pol√≠tica: no s√≥lo no devolvi√≥ todos los bienes eclesi√°sticos indebidamente integrados en el patrimonio p√ļblico, sino que tampoco restituy√≥ las obras de arte que, sustra√≠das a innumerables iglesias y conventos, son hoy parte esencial del relleno de los museos nacionales.

Los defensores del laicismo les gusta mucho citar la famosa oraci√≥n de Jesucristo:Dale, pues, a C√©sar lo que es de C√©sar, ya Dios lo que es de Dios"(Mt 22, 21), para exigir a la Iglesia cat√≥lica la misma tributaci√≥n a la que est√°n sujetas las otras religiones y entidades. Pero se olvidan de que, si se aplica este principio a la justicia, el Estado tendr√≠a que devolver todos los bienes y el patrimonio art√≠stico de la Iglesia Cat√≥lica Portuguesa, que se apropi√≥ indebidamente, sobre todo durante los dos √ļltimos siglos de la historia de Portugal. Por lo tanto, a fin de cuentas, es el estado portuguesa que se beneficia de una compensaci√≥n tan pobre por un robo tan monumental …

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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