Para respuestas urgentes, Slow Science





Este texto fue escrito para la campa√Īa #CientistaTrabalhando





En 2014, un estudio firmado por investigadores estadounidenses caus√≥ sensaci√≥n en el √°rea de Nutrici√≥n. Seg√ļn el art√≠culo, el suplemento alimenticio llamado HMB (ő≤-hidroxi-ő≤-metil-butirato) fue capaz de aumentar la masa magra de los atletas en m√°s de siete libras en solo tres meses. ¬ŅNos enfrentamos a un nutriente con mayor capacidad para desarrollar m√ļsculo que los esteroides anab√≥licos?

Demasiado bueno para ser verdad. Al menos, eso fue lo que respond√≠ a quienes me preguntaron sobre el resultado extravagante. Mientras tanto, la compa√Ī√≠a que produjo el suplemento, y que patrocin√≥ el estudio, estaba obteniendo ganancias estratosf√©ricas. ¬ęProfesor, ¬Ņno pueden los cient√≠ficos hacer algo al respecto?¬Ľ Evidentemente: ¬°pueden hacer ciencia!

El trabajo del científico es replicar la investigación para probar o refutar datos e hipótesis. Pero la ciencia tiene su propio tiempo. Y algunas personas o entidades parecen no estar dispuestas a respetarlo.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad.

A mediados de marzo de este a√Īo, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, estaba preocupado por el avance abrumador de la pandemia de Covid-19 en la vida de los estadounidenses y la econom√≠a de su pa√≠s, m√°s con esto que con eso, como se demostrar√≠a por sus discursos y acciones durante la crisis. Luego hizo un llamamiento a los cient√≠ficos: ¬ęHazme un favor: ¬°acelera, acelera!¬Ľ Fue una referencia al desarrollo de una vacuna contra el coronavirus.

Le toc√≥ al editor en jefe de la revista Ciencias, H. Holden Thorp, a trav√©s de un editorial, ense√Īa fundamentos infantiles de ciencia al presidente de la naci√≥n m√°s rica del mundo. ‚ÄúLa vacuna necesita una base cient√≠fica. Debe ser fabricado. Tiene que estar a salvo. (…) No podemos violar las leyes de la naturaleza para llegar all√≠ ‚ÄĚ. Y, dada la iron√≠a de que el cargo por acelerar el descubrimiento de la vacuna vino precisamente de quien, recientemente, estaba probando un grupo de trabajo antivacunas, el editor de Ciencias concluy√≥: ‚ÄúH√°ganos un favor, se√Īor. Presidente. Si quieres algo, comienza a tratar la Ciencia y sus principios con respeto ‚ÄĚ.





En principio, la buena ciencia es lenta. Los investigadores necesitan ¬ętiempo para pensar, tiempo para leer, tiempo para fallar¬Ľ, como lo destaca el delicioso manifiesto de Slow Science Academy, fundado en 2010 en Berl√≠n y que re√ļne a simpatizantes de todo el mundo.

Esto no significa que los cient√≠ficos sean criaturas insensibles a todo el sufrimiento humano causado por la crisis del coronavirus. ¬ęTodos estamos en este juego tambi√©n [da Ci√™ncia r√°pida]. Pero sostenemos que esto no puede ser todo ‚ÄĚ, se√Īalan los manifestantes. La meticulosidad y la replicabilidad funcionan como obst√°culos en la ruta de la ciencia: al ralentizarla, la califican para la prudencia.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad.

Es comprensible, e incluso deseable, que, durante la pandemia, las personas busquen soluciones en ciencias. Sin embargo, la mala práctica resultante de la precipitación puede destruir la confianza en el método científico.

Recientemente, dos art√≠culos publicados en revistas cient√≠ficas. La lanceta y El diario Nueva Inglaterra de medicina sobre los tratamientos farmacol√≥gicos para Covid-19 (entre ellos, la hidroxicloroquina infame) tuvo que ser retratado, porque los investigadores no pudieron mantener sus datos frente a las preguntas formuladas por otros expertos. Y algunos de los fracasos que culminaron en la ¬ępublicaci√≥n¬Ľ de los art√≠culos fueron b√°sicos. Sugieren, por lo tanto, que los autores, revisores y editores abdicaron en cierta medida el alto rigor de la evaluaci√≥n que siempre ha guiado la pol√≠tica de estas revistas.

En tiempos normales, el proceso de revisi√≥n por pares de un estudio en revistas cient√≠ficas de alto impacto puede exceder un a√Īo. Es un a√Īo de discusiones y an√°lisis cuidadoso del trabajo. Durante la pandemia de Covid-19, las decisiones se toman dentro de las 48 horas. ¬ŅHay lugar para la meticulosidad y la prudencia en la nueva Ciencia?

Es bueno recordar que episodios como este dan municiones a los negacionistas siempre armados, ansiosos de descuido que les permitirá renovar sus discursos de disculpa por falta de razón. Trumpistas y bolsonaristas, por ejemplo, celebraron la retracción de los estudios que mencioné antes como evidencia de la efectividad de la cloroquina. Es, digamos, una interpretación excéntrica de los eventos que han tenido lugar. Pero aprendimos que, en ausencia de sus espinas, la ciencia puede ser víctima de accidentes por exceso de velocidad.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad.

En este momento de crisis, el científico no debe inflar las expectativas. Necesita, de manera asertiva, distinguir cuáles son sus hipótesis de los hechos mismos, que surgen solo de la prueba sistemática de hipótesis. Lo bueno es que el método científico a menudo produce hechos que contradicen las hipótesis. Entonces, los racionales intercambian las hipótesis. Los negacionistas descartan los hechos.

En la nueva pandemia, la presi√≥n social por respuestas ha sido alta. Sin embargo, como deber√≠a ser, predominan las incertidumbres. Estos, sin embargo, son la fuerza impulsora que alimenta nuestras preguntas, hip√≥tesis y desacuerdos entre pares. Dado el curso corto de las cosas, no saber ante un periodista o un grupo de estudiantes o colegas cient√≠ficos, por ejemplo, no es un signo de debilidad intelectual. Por el contrario, es un ejemplo de virtuosismo socr√°tico que reconoce la ignorancia como la fuerza impulsora del avance cient√≠fico. Como ense√Īa Marie Curie, ¬ęen la vida, no hay nada que temer, sino entender¬Ľ.

¬ŅQu√© pasa con ese suplemento alimenticio, supuestamente capaz de desarrollar m√ļsculo como esteroides? Bueno, (solo) a fines de 2019, mi colega el Dr. Guilherme Artioli public√≥ un nuevo estudio. En condiciones experimentales bien controladas, el efecto del nutriente fue insignificante. Otros grupos independientes (y sin conflictos de intereses con la industria) tampoco han podido reproducir los hallazgos de la investigaci√≥n estadounidense. El an√°lisis minucioso lleva a la conclusi√≥n de que, hasta que se demuestre lo contrario, el nutriente en cuesti√≥n no produce ganancias espectaculares en la masa magra. Algunos dicen que la respuesta podr√≠a haber llegado mucho antes. Podr√≠a, pero en este caso, no vendr√≠a de la Ciencia. ¬ŅEra esa una respuesta, despu√©s de todo?

* Bruno Gualano es profesor en la Facultad de Medicina de la USP. Fisiólogo, realiza estudios sobre la promoción de un estilo de vida saludable para las poblaciones clínicas.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *