Para contrarrestar las sanciones, Bielorrusia utiliza a los inmigrantes como arma contra la Unión Europea





‚ÄúYa no vamos a impedir que ning√ļn migrante pase por Bielorrusia. Despu√©s de todo, van a una Europa luminosa, c√°lida y acogedora ‚ÄĚ, prometi√≥ el dictador de Bielorrusia, Aleksandr Lukachenko, a principios de julio.





En tono amenazador, la declaración se produjo poco después de una ronda de sanciones de la Unión Europea contra su régimen. Desde entonces, alrededor de 4.000 extranjeros han entrado ilegalmente en la Unión Europea a través de la frontera con Lituania.

El flujo es al menos 40 veces mayor que el de los que ingresaron durante todo el a√Īo pasado. El domingo pasado, el tr√°fico alcanz√≥ un r√©cord: 289 fueron detenidos en un solo d√≠a patrullando.

‚ÄúUtilizar a los inmigrantes como arma, empujar a las personas contra las fronteras, es inaceptable‚ÄĚ, reaccion√≥ el titular de Asuntos Exteriores de la Uni√≥n Europea, Josep Borrell.

¬ęEs un acto de agresi√≥n severo dise√Īado para provocar¬Ľ, dijo la comisaria europea responsable de inmigraci√≥n, Ilva Johansson, en una visita a Lituania este lunes (2).

Los órganos centrales de la Unión Europea ya empiezan a preocuparse por la posibilidad de que la crisis extrapole al país báltico y vuelva a sacudir la política del bloque.

En una reacción diferente a la que tuvo en la crisis de inmigración de 2015, cuando condenó a miembros como Hungría por prohibir la entrada de extranjeros a Serbia, la Comisión aprobó el plan lituano para erigir una valla de cuatro metros de altura a lo largo de la frontera de 679 km con Bielorrusia.





El gobierno lituano argumenta que no se trata de refugiados de guerra, como lo era hace seis a√Īos, sino de inmigrantes econ√≥micos, y est√° tratando de contener la situaci√≥n promoviendo una campa√Īa de disuasi√≥n.

En árabe, kurdo e inglés, difunde el mensaje de que no permitirá el paso por su territorio a otros países y advierte que ninguna de las 132 solicitudes de asilo realizadas hasta el momento ha sido concedida.

El mes pasado, el parlamento del pa√≠s b√°ltico endureci√≥ a√ļn m√°s su pol√≠tica de asilo, impidiendo que los solicitantes abandonen los campos de refugiados y permitiendo la deportaci√≥n si no hay una resoluci√≥n dentro de los seis meses.

Pero la primera ministra, Ingrida Simonyte, no descarta pedir a otros miembros de la UE que reciban inmigrantes si la situaci√≥n se sale de control. ¬ęLo hemos logrado hasta ahora, pero estamos al l√≠mite de nuestras posibilidades¬Ľ, dijo a la radio LRT el director del servicio de guardia de fronteras, Rustamas Liubajevas.

Una de las se√Īales de ese l√≠mite fue la rebeli√≥n a principios de esta semana en Rudninkai, un campo de entrenamiento militar convertido en un campo de refugiados para quienes ingresan desde el sur de Lituania, dos tercios de ellos desde Irak.

La protesta comenz√≥ con carpas mojadas y fue acalorada por quejas sobre las condiciones de vida. Varios intentaron huir y fueron contenidos con ca√Īones de agua y gas lacrim√≥geno por las tropas lituanas.

Ya difíciles, las condiciones serán peores en invierno (de diciembre a marzo en el hemisferio norte), lo que preocupa al gobierno local. Un campo de refugiados para 800 personas establecido la semana pasada ya está lleno, y el ministro de Relaciones Exteriores de Lituania, Gabrielius Landsbergis, dice que teme que lleguen hasta 10.000 nuevos antes de septiembre.

Lukachenko niega su participaci√≥n en la afluencia de extranjeros y dijo que no les dar√° la bienvenida. ‚ÄúLa gente est√° huyendo a Occidente debido al dolor, la miseria y la guerra, y quieren que los atrapemos en ‘campos de filtrado’ aqu√≠. Eso no va a pasar.¬Ľ

En cuanto a las instituciones europeas y los gobiernos vecinos, no faltan pruebas de la participación bielorrusa en el esquema, incluidas imágenes realizadas por un dron, publicadas en Internet por Lituania, que muestran a personas que salen de Bielorrusia y cruzan la frontera escoltadas por un vehículo. idéntico al utilizado por el guardia Bielorrusia.

Los extranjeros pagan entre $ 10,000 y $ 15,000 (de R $ 53,000 a R $ 79,000) para intentar ingresar al bloque europeo, dice la analista Joanna Hyndle-Hussein, especialista en países bálticos que informó sobre la crisis migratoria al Centro de Estudios Orientales de Polonia.

Seg√ļn ella, la dictadura facilita la emisi√≥n de visas de turista, muchas veces con el pretexto de ofrecer vacunaci√≥n contra Covid-19. En Bielorrusia, las agencias de turismo se encargan de hacer que los grupos lleguen a la frontera y el guardia facilita el paso.

El n√ļmero de vuelos semanales de Iraqi Airways a Minsk ha aumentado de 4 a 8, y ahora proceden no solo de Bagdad, sino tambi√©n de Basora, Suleimania y Erbil. Desde Estambul salen 24 vuelos semanales a Bielorrusia.

Los residentes de Minsk y las ciudades en el camino entre la capital y la frontera con Lituania también dijeron hoja creer que hay un esfuerzo organizado para traer extranjeros al país y llevarlos al país vecino.

‚ÄúEn las √ļltimas semanas se evidencia una frecuencia inusual de hu√©spedes de Oriente Medio‚ÄĚ, dice la economista Kristina (quien pidi√≥ que no se publicara su apellido, por razones de seguridad), quien suele sostener reuniones de trabajo en el hotel Planeta, en el centro regi√≥n de la ciudad capital.

En Lida, una ciudad de 100.000 habitantes a 20 minutos de la frontera con Lituania, los inmigrantes asi√°ticos y africanos ocuparon hoteles, moteles y campamentos militares, dijo la funcionaria jubilada Irina.

Alrededor del 40% son personas que necesitan protecci√≥n especial y hay 400 ni√Īos entre los inmigrantes que ya han entrado en Lituania, seg√ļn la Cruz Roja.

Joanna dice que, por un lado, Lukachenko trata estas acciones como una represalia por el apoyo de Lituania a la oposici√≥n bielorrusa: la principal l√≠der de la oposici√≥n, Svetlana Tikhanovskaia, est√° exiliada en el pa√≠s vecino. ¬ęPor otro lado, est√° intentando persuadir a la UE para que entable un di√°logo con su r√©gimen¬Ľ, a√Īade el analista.

Por ahora, la respuesta del bloque europeo ha sido la contraria. Frontex (la agencia europea de la guardia de fronteras) envió equipos y hombres a patrullar y prometió colocar a 200 oficiales en Lituania; hasta entonces, solo Grecia recibió este tipo de ayuda.

La UE tambi√©n busca ayudar a financiar la construcci√≥n de la valla fronteriza, ha prometido intensificar las conversaciones diplom√°ticas con el gobierno iraqu√≠ para tratar de reducir el n√ļmero de vuelos a Minsk y ha dicho que no descartar√° nuevas sanciones.

La Uni√≥n Europea ya impuso cuatro rondas de restricciones desde el a√Īo pasado, para presionar a Lukachenko para que detenga la represi√≥n contra quienes piden su renuncia y libere a cientos de presos pol√≠ticos: el proyecto de ley lleg√≥ a 605 el martes (3), seg√ļn los derechos. organizaci√≥n humana Viasna.

Las √ļltimas sanciones se produjeron despu√©s de que la dictadura interceptara un vuelo comercial para arrestar a un bloguero cr√≠tico con su r√©gimen, Roman Protassevich, a fines de mayo.

Pero si el analista del centro polaco tiene razón, Lukachenko está logrando al menos uno de los dos objetivos, el de la revancha: la llegada de inmigrantes ya está provocando una crisis interna en Lituania.

Los pol√≠ticos nacionalistas promueven una campa√Īa contra la inmigraci√≥n en las redes sociales y organizan protestas frente al parlamento del pa√≠s y los edificios gubernamentales. Tambi√©n hay una reacci√≥n en las ciudades donde se aloja a los extranjeros.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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