Pandemia americana





Despu√©s de China y Europa, Estados Unidos se est√° preparando para ser el nuevo epicentro de la pandemia del covid-19, esta enfermedad que, adem√°s de atacar los sistemas respiratorios humanos, parece decidida a desgarrar tambi√©n el sistema econ√≥mico mundial. Sin embargo, mientras que en China y Europa los gobiernos pueden intervenir r√°pidamente para garantizar la salud p√ļblica (aunque de maneras muy diferentes), en un pa√≠s sin un sistema de salud universal (y donde ¬ęenfermarse¬Ľ a menudo se convierte en sin√≥nimo de ¬ęQuebrar¬Ľ) las consecuencias sociales pueden ser devastadoras.





Solo en las √ļltimas dos semanas, 10 millones de estadounidenses han solicitado beneficios de desempleo, el equivalente de la poblaci√≥n portuguesa y un tsunami de nuevos desempleados que rompe los r√©cords de la crisis de 2008. A pesar del paquete de 2 billones (estadounidense) que el Congreso y el La Casa Blanca aprob√≥ que hay quienes sostienen que la respuesta a la crisis del coronavirus lleg√≥ demasiado tarde y la aprensi√≥n frente a las cifras de desempleo y la futura incertidumbre alienan a los inversores y crean escenarios de potencial cataclismo econ√≥mico en la mayor potencia del mundo.

A diferencia de la gran mayoría de los países europeos, que tienen sistemas simplificados para despido y entrará con una parte sustancial de los ingresos perdidos por los trabajadores, Estados Unidos, fiel a sus principios de libre mercado, dejará que la oferta laboral se ajuste naturalmente a la demanda, que cayó bruscamente, creando las condiciones para el pico de las solicitudes de subsidios. desempleo que ocurrió.

Aunque costoso, el enfoque europeo permite mantener un cierto nivel de bienestar y poder adquisitivo que, si la crisis no es demasiado larga, permitirá a las economías, en teoría, recuperarse más rápidamente, apoyadas principalmente por el consumo interno, lo que mantendrá a las empresas eso, en otras circunstancias, no sobreviviría (y arrojaría a más personas al desempleo). Por otro lado, la universalidad y la gratuidad de los servicios de salud europeos representan un menor costo para los ciudadanos, mientras que en los EE. UU., La infección por coronavirus significará no solo la pérdida de ingresos debido a la imposibilidad de trabajar, sino también un costo médico significativo.

Los propietarios de su pol√≠tica monetaria (y con el mundo sediento de liquidez), la Reserva Federal se apresur√≥ a emitir divisas y proporcionar asistencia financiera a los ciudadanos estadounidenses y las PYME, con recortes de impuestos, refuerzo de los beneficios de desempleo, aplazamiento de las cuotas de pr√©stamos e hipotecas e incluso el famoso ¬ędinero del helic√≥ptero¬Ľ, en el que el gobierno realizar√° pagos directos a los trabajadores por debajo de $ 100,000 anualmente. Los sectores vitales y las grandes industrias tambi√©n ver√°n parte de este paquete de est√≠mulo, as√≠ como los sectores p√ļblicos o en los que el gobierno federal tiene cierto poder, como la asistencia a escuelas, hospitales o veteranos.

Básicamente, EE. UU. También termina teniendo un gasto brutal con la crisis, sufriendo efectos igualmente nocivos y, aunque financieramente más sostenible a largo plazo que los regímenes de despido Los europeos, su estrategia es menos segura económicamente en la recuperación posterior a la crisis. Una vez más, los EE. UU. Solo confían en el mercado para, cuando todo esto termine, llevarlos nuevamente a la cima. Lo que es probable que suceda; La pregunta es a qué costo.

Mirando el ¬ępanorama general¬Ľ, Es muy posible que Estados Unidos mantenga su lugar en la hegemon√≠a econ√≥mica mundial. Esto se har√° m√°s cierto con la probable disminuci√≥n de la dependencia de las econom√≠as europeas y americanas de China, que, incluso antes de exportar el brote a gran escala, ya hab√≠a detenido las industrias en todo el mundo debido a la falta de materias primas ( ¬ŅQui√©n sab√≠a que Trump tendr√≠a raz√≥n cuando dijo que ¬ęun pa√≠s que no produce acero no es un pa√≠s¬Ľ? Sin embargo, mirando a la sociedad estadounidense segmentada por niveles de ingresos, ser√° f√°cil ver que la brecha entre ricos y pobres se ampliar√° a√ļn m√°s.





La falta de un sistema de atenci√≥n m√©dica gratuito llevar√° a muchos estadounidenses de clase media a la bancarrota o a una p√©rdida de ingresos muy significativa; las restricciones de movilidad y el confinamiento obligatorio solo ser√°n posibles para funciones administrativas o de servicio, que generalmente est√°n mejor pagadas, lo que significa que una gran parte de los trabajadores despedidos ya eran algunos de los ciudadanos con mayor riesgo, ya que viven con ingresos m√°s bajos; incluso la movilidad social se ver√° obstaculizada, dado que muchos ni√Īos en vecindarios pobres no tienen acceso a internet ni a recursos que les permitan continuar su aprendizaje.

El tiempo dirá qué estrategia ha tenido el mejor efecto, aunque es poco probable que los parámetros de evaluación sean uniformes. En cualquier caso, parece haber, después de esta crisis, una mayor apertura entre los estadounidenses a un estado que es un poco más intervencionista y capaz de rescatar a sus ciudadanos de situaciones potencialmente catastróficas. Ah, y la UE también debería resistir y no desintegrarse ante el intento de encontrar una solución a una nueva crisis. Está esperando ver, y el tiempo para ver telenovelas es algo que, en estos días, no nos falta.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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